Al principio el autor dice que la plataforma es "una máquina disciplinaria, en línea con la clínica, la escuela, la fábrica y la cárcel". Sigo leyendo y no encuentro por ninguna parte una explicación rigurosa de lo que es "la plataforma". Intuyo lo que puede ser, pero me llevo una sorpresa cuando al final de la introducción Lovink distingue superficialmente entre red y plataforma. Creía que el término "plataforma" servía para todo lo relacionado con el mundo digital, pero resulta que no, y el autor tampoco indaga en las diferencias entre red y plataforma.
Y con eso podríamos resumir lo que sucede en este ensayo: un caos sin orden ni estructura ni desarrollo. Un mejunje de información que parece que se ha escrito con prisa. Las ideas se exponen a lo loco, ofreciendo una visión pesimista de la tecnología que puedo entender y compartir hasta cierto punto, pero no en su totalidad, sobre todo si su perspectiva es parcial.
Ejemplo: critica la fatiga que producen las videollamadas, y la explicación que da me parece coherente, pero en ningún momento habla de cómo las videollamadas sustituyen a las reuniones de oficina y abren la posibilidad de teletrabajar, lo que reduce el tiempo de desplazamiento y permite más tiempo libre al trabajador.
Y en la lucha por mi tiempo libre abandoné el libro a las 80 páginas.
Ejemplo: critica la fatiga que producen las videollamadas, y la explicación que da me parece coherente, pero en ningún momento habla de cómo las videollamadas sustituyen a las reuniones de oficina y abren la posibilidad de teletrabajar, lo que reduce el tiempo de desplazamiento y permite más tiempo libre al trabajador.
Y en la lucha por mi tiempo libre abandoné el libro a las 80 páginas.






















