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27 de noviembre de 2023

Ser, parecer, perecer

Las mentiras de la noche
de Gesualdo Bufalino.

Cinco condenados a muerte pasan la víspera de su ejecución en la misma celda. Cuatro de ellos tienen la opción de delatar a alguien y salvarse sin ningún perjuicio. Para pasar el rato, cada uno cuenta una historia importante de su vida.

No se puede negar que Bufalino es un maestro de la prosa, pero aquí tiene serias dificultades para atrapar al lector, básicamente porque las historias de los condenados y las transiciones entre ellas son de baja intensidad. Asimismo, el final es bastante previsible y aunque se tratan temas interesantes (verdad, mentira, muerte, pecados, redención...) todos ellos vuelan bajo. Es una especie de parábola de tintes religiosos que nunca despega.

24 de diciembre de 2013

Gesusito

Argos el ciego de Gesualdo Bufalino.

Prosa exquisita, otra vez, pero... pasadas las 100 páginas se me hizo monótono. Cuenta sus recuerdos de las historias de amor que vivió en el pasado, intercalando con digresiones que se dirigen directamente al lector. Estructuralmente y en cuanto a recursos todo bien, pero... Insisto, la prosa poética es de mucha calidad, de lo mejorcito que se puede leer, pero al conjunto le falta intensidad, ajetreo, empujones, vaivenes. Perorata del apestado me parece bastante mejor.

28 de agosto de 2013

Lo sublime

Perorata del apestado de Gesualdo Bufalino.

Una nube de enfermedad, sueños, recuerdos, amor y locura se desplaza por el cielo como una estrella fugaz empujada por el soplido poético del narrador. Un sanatorio, hospital, quizás manicomio, lleno de enfermos, el protagonista uno de ellos. Prosa exquisita, de lo mejorcito que he leído en los últimos años, algo recargada en algunas partes, pero con un poco de pausa para saborear, el gustirrinín se mantiene. Imágenes y metáforas muy buenas. Alta cocina poética. La historia en sí misma no es gran cosa, pero las formas del autor la convierten en un manjar literario. Aparecen algunas reflexiones sobre religión, la muerte, el amor, los recuerdos... Esto sí es literatura. Muy recomendable.