¿El circuito?, ¿velocidad?, me temo que no, más bien lo
contrario. La lentitud en estado puro. Ponte el casco. Leer 40 páginas (las que
aguanté) y ver que no pasa nada. Salvamos al autor cuando hace de narrador,
algunos trozos resisten la mirada. El texto se mueve principalmente con
diálogos. Unos chavales van de la ciudad al pueblo a bañarse en el río y pasan
por un bar. En las conversaciones debaten sobre motos y bicis, sobre las
gaseosas y los vinos que se toman, la ropa que lleva una, los escarceos
amorosos de la otra, el color del río... La contraportada se atreve a afirmar que
es la mejor novela española del siglo XX. Permíteme usar la palabra carcajadas. Tiene casi 400 páginas. No sé, yo creo que en 40
páginas (10% del libro) ya debería asomar algo interesante, un ritmo atractivo, una idea
ingeniosa, un chiste bueno, una frase estimulante... pero nada y dudo mucho que la cosa mejore más adelante. ¿Contraste entre los de pueblo y los de ciudad? ¿La sencillez frente a la superficialidad? Ruido sin nueces.
Alejandro Sawa: La mujer de todo el mundo
Hace 4 días