Karoo de Steve Tesich.
Resistí 58 páginas. Historia humana bañada en el estereotipo
del perdedor entrado en años, divorciado, alcohólico, que apenas hace caso a su
hijo... Prosa sin musculatura, coleguil, directa, recursos mínimos, buscando el
chiste fácil constantemente. Humor de esta guisa: "para hacerse oír en aquel
ambiente había que arriesgarse a una distensión de testículo". La irrelevancia
de lo narrado alcanza cotas muy elevadas. Nivel literario inexistente. El propio
autor diagnostica su libro cuando a través del protagonista, que trabaja
corrigiendo guiones de cine, dice "mi vida personal solamente se compone de esa
misma grasa, de las escenas infladas e innecesarias que yo elimino con tanta
pericia de las películas y guiones de los demás". ¿Y pretendes que me lo trague
entero? Según la contraportada es "una de las mejores novelas de los últimos
cincuenta años"... Poco más que decir.