Mostrando entradas con la etiqueta Updike. John. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Updike. John. Mostrar todas las entradas

14 de abril de 2023

R que R

Corre, conejo
de John Updike.

Me detuve en la página 132, la mitad exacta de la edición de Penguin, para que mi abandono tuviera la misma precisión que la gula expositiva del autor. Hay que reconocer que la prosa de Updike tiene calidad, el problema es que aquí sólo le presta atención a las descripciones, todas ellas excesivas y miniaturistas, abusando de la lupa en detrimento del catalejo. 
Me lo advirtieron en el blog de Cuaderno de lectura, pero ya era demasiado tarde porque acababa de comprar el libro.

La historia del lepórido no arranca en ningún momento y los personajes carecen de interés. Puede tener cierto valor como obra representativa de la parsimonia narrativa que caracteriza a muchos escritos pre-Internet (pre-bufé-libre-de-estímulos-ven-y-mira, pre-nos-rodea-tanta-información-que-lo-único-efectivo-es-lo-que-impacta-en-poco-tiempo), donde la acumulación de detalles insignificantes, muchos y lentos, evoca un tiempo y un lugar de forma relativamente nostálgica, pero produce una experiencia de lectura poco estimulante y poco enriquecedora.

17 de enero de 2012

Caldereta

El centauro de John Updike.

El perihelio de mis globos oculares alcanzó algo más de 100 páginas. El tipo escribe bien pero es muy aburrido. Describe absolutamente todo. Al principio ya me estaba aburriendo pero como veía que escribía bastante bien continué para darle la oportunidad. Destacar un punto en el que se crea una reacción emocional de forma muy inteligente, pero fuera de eso, el resto no impacta, no me hace vibrar, ni reflexionar, ni nada. La idea de mezclar mitología con la vida real está bien, pero no encuentro la chicha, parece que es por pura estética. Vale, Quirón y el profesor, el herido que utiliza su herida para ser un gran maestro (o algo similar); está relacionado conceptualmente pero más allá de eso ¿qué? No hay una carga profunda clara, ni el texto tiene intensidad. Lo siento mucho pero es muy cansino y no he podido continuar.