Prosa y estilo que no son fuegos artificiales pero que
enganchan. Se narra la infancia/adolescencia del autor. Protagonista rebelde,
tirando a delincuente, peleas, malas notas, etc. Vive con su madre, padre
ausente. La madre conoce a alguien y el chaval pasa mucho tiempo a solas con
ese amago de padrastro. El tío resulta ser un hijoputilla y le trata mal. Creo
que hay un error grave en la trama: cuando la madre quiere irse a vivir con el
novio y le pregunta al hijo sobre él, el chaval, en lugar de decir lo cabrón
que es, se calla. Esto no resulta creíble al lado de todos los actos vandálicos
y la actitud revoltosa del chaval hacia la vida. Esa inverosimilitud determina
la orientación del texto, por lo que se levanta una capa de incredulidad que se
queda pegada al lector hasta el final del libro. Veredicto: entretenido y poco
más.
Giovanni Verga: Cartas de una novicia
Hace 4 horas