60 páginas bastaron para frenarme. Después de leer varios
posts que encumbraban la obra leí el de mi alma gemela reseñística, aquí: Das Bücherregal
y lo di por visto. Dícese de la novela en la que no pasa nada, cuya prosa
transita los reinos de la mediocridad y la insulsez. Mal escrita no está, todo
correcto, no hay fallas, pero es que parece que la ha escrito un robot. No hay
creatividad ni expresividad alguna, a nivel estilístico no sucede nada. Lo peor
de todo es que a nivel de contenido tampoco. John es un tío listo, tira el
anzuelo del personaje que lo deja todo por la literatura (metal frío que todo
lector apasionado de los libros morderá en un impulso irracional de
identificación) y a partir de ahí todo coser y cantar, sólo tiene que mover
el texto con su prosa aséptica y dejar que el hechizo haga su efecto.
Sobrevalorada hasta el extremo.
Alejandro Sawa: La mujer de todo el mundo
Hace 4 días