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17 de abril de 2026

Las miel y una noches

Acerca del robo de historias y otros relatos
de Gueorgui Gospodínov.

Ingenian y sugieren estos relatos búlgaros en su trayecto ferroviario desde la Sofía geográfica hasta su filo cartográfico. Historias robadas, recopiladas, hechas un ovillo, latón y lana, donde la escritura y la imaginación de G.G. brillan, aunque no alcanzan montañas escarpadas de intensidad, ni sirven de guía para que lleguemos nosotros mismos por nuestra cuenta. Al final de la partida se escribe GG con el teclado (great game) y otra vez será.

25 de junio de 2025

Ucronotopía

Las tempestálidas
de Gueorgui Gospodínov.

Me gustaron Novela natural y Física de la tristeza (aquí y aquí).
Así que cuando la compré, pensé: "me gustará".
Cuando la estaba leyendo no me estaba gustando. 
Y tenía ganas de que me gustara. 
Pero no me gustó.
La dejé.
255/408.
Sobre la memoria y el tiempo.
Gospodínov genera mucho humo.
Literal y metafóricamente.
Y no explica bien el funcionamiento de algunos elementos importantes de la historia. 
Intuyo que quiere dejar cierta ambigüedad.
Y que todo flote como una nube del 30 de abril de 1882.
Para disfrute del lector.
Pero la falta de detalles concretos impide conectar. 
Todo es demasiado flotante.
Y hay demasiado viento.
Había.
No golpea esa nostalgia embriagadora de sus novelas anteriores.
El sentido del lugar es inexistente.
Renuncia al espacio en favor del tiempo.
Pero nuestros recuerdos del pasado no dejan de ser espacios rememorados.
Como el humo de la chimenea de Ulises.
La ausencia de espacio potencia la indefinición. 
Lo flotante gusta.
Pero sin un mínimo de estructura no atrapa.
No se puede prescindir del espacio.
Tampoco se puede hacer ciencia ficción sin explicar ciertos aspectos.
El peso de la historia no puede estar en la política.
Faltan cimientos.
Gaustín viene con spoilers...

¿Enfermedades mentales relacionadas con el tiempo?
No explica bien las clínicas del pasado.
Ni otros aspectos relevantes. 
Habitaciones que llevan a otras épocas.
¿Tratado sobre la memoria?
Explícame cómo funcionan esas clínicas.

El narrador se pregunta por qué se pueden capturar imágenes pero no olores. Y añade que sí hay un dispositivo analógico para capturar olores: el lenguaje. Bien ahí.

El humo de cigarrillos aparece mucho y en cierto momento se menciona que Ulises (en la Odisea) rechaza la inmortalidad y la vida eterna junto a Calipso para volver a casa. Y esto es porque quiere ver una vez más cómo el humo sale por la chimenea de su hogar, "toda la tracción de ese retorno está concentrada en ese detalle. Ni el cuerpo de Calipso ni la inmortalidad pueden superar al humo de una chimenea. El humo, que no tiene peso, inclina la balanza".

La primera mitad de la novela de Gospodínov flota, no tiene peso, es humo, lo cual es muy bonito desde un punto de vista intelectual, pero a nivel narrativo no funciona, ya que hay muchas pinceladas de ciencia ficción (o fantasía) y la sensación es que estamos leyendo ficción especulativa que se resiste a serlo, pues no hay andamiaje que la sostenga, el autor no desarrolla los detalles de la idea principal ni el funcionamiento del resto de elementos.

En la segunda mitad de la novela, el pasado deja de ser medicina y se convierte en política. Esto suena fabulosamente, pero no mejora la situación: Gospodínov se desmarca ligeramente de su idea de ciencia ficción y del humo y empieza a ofrecer una narración sólida y concreta que engancha un poco más, pero que es mucho menos interesante porque se centra más en asuntos políticos.

La conclusión es la siguiente: hay un desequilibrio disonante entre lo flotante interesante que no engancha y lo estructurado enganchante que no interesa.

*No obstante, como esta vez dudo un poco de mi valoración (1. Me extraña que me gusten sus dos novelas anteriores y esta que ha sido mucho más alabada no; 2. Me extraña que le guste a mi mujer y a mí no; 3. Por cuestiones personales y logísticas, leí una parte de la novela en una lavandería de autoservicio) seguramente volveré a leerla.

**Magnífica la portada.

27 de agosto de 2024

Soñando que estamos despiertos

Física de la tristeza
de Gueorgui Gospodínov.

A las pocas frases nos encontramos un "yo somos". Puntos de vista que son un Todo, una unidad.

Somos una novela extraordinaria.

Gueorgui narra como si fuera la babosa que entra en el estómago del abuelo para curarle. Empatía extrema: "compadecerse de todo, ser a la vez aquel que se traga la babosa y la babosa tragada".

Se dirige a los lectores directamente.

Historia no lineal sobre el abuelo, la infancia del Minotauro, la Segunda Guerra Mundial, su infancia en los años 70 y 80 en la Bulgaria socialista...

"En el comienzo de todo, ya lo dije, hay siempre un niño al que arrojan a un sótano". Niños abandonados, Edipo, al abuelo le abandonaron...

Gueorgui me lleva en volandas y voy flotando de nube en nube.

"Los muertos me enseñaron a leer" y lo que conlleva esa frase... aprendió leyendo tumbas (visitas al cementerio), 
leyendo libros de gente muerta y además los que le enseñaron ya no están.

Despliega diferentes capas conceptuales y las va relacionando sutilmente.

En el laberinto del oído se le quedó para siempre el aullido de un loco del manicomio.

Su enfermedad es el exceso de empatía: empatiza con el dolor y la tristeza de los relatos de los demás.

Un minuto de silencio por los radiocasetes, los reproductores VHS, los gramófonos, las máquinas de escribir...

La lectura de novelas fomenta la empatía.

Es importante recordar las minucias, los detalles efímeros que ya han muerto. Y añade "sé que el pasado es infértil como una mula, pero eso solo consigue que le tenga aún más cariño".

Fascinante cuando reflexiona sobre cómo las armas hacen que la muerte llegue de otro humano, pero desde la distancia, sin apenas contacto, y sin espacio para la despedida o para un mínimo de preparación. Te disparan desde lejos y mueres sin darte cuenta. Afirma que va en contra de la naturaleza y que ningún animal haría algo así.

"Mi padre es vegetariano. Y veterinario. Simplemente no se come a sus pacientes".

El padre se queda anonadado observando una boñiga de búfalo y comparte su asombro con su hijo. Él, ejerciendo de escritor, habla de cómo se puede encontrar lo sublime en todas partes, en cualquier pueblo abandonado o incluso siendo analfabeto. "Aunque no hayas nacido en Versalles, Atenas, Roma o París, lo sublime terminará encontrando la forma de revelarse ante ti [...] aunque vivas en las eternas praderas analfabetas de cualquier pueblo o ciudad anónima, hecha de yermos días y noches, aun así lo sublime te será revelado, y en tu propio idioma".

Algunas reflexiones de Gueorgui resultan escalofriantes.

Filosofando sobre lo perecedero y lo imperecedero habla de cómo lo que perece es más eterno que lo que no perece. El oro no genera más oro, pero un cuerpo muerto sí genera más vida, es un proceso continuo y de ahí que sea eterno. 
Y añade: "Existe una sola identidad: la de ser una criatura viva entre criaturas vivas. Ser perecedero y valorar al otro porque es perecedero".

Los edificios seguirán existiendo después de nuestra muerte. Se pregunta ¿por qué "lo edificado en piedra tiene que ser más longevo que lo edificado en carne? No veo en ello ni sentido ni justicia. Me pregunto qué sensación de tiempo y eternidad tendrían aquellos anteriores a nosotros, en la noche de lo primitivo, aquellos que vivían en cabañas perecederas, que sobrevivieron a sus cabañas, a sus fogones, que cambiaban de lugar, que medían en días y noches, en fuegos encendidos y apagados su propia vida... Ellos sí que vivieron eternamente, aunque muriesen con treinta años". La sensación nuestra es que lo eterno es lo que dejamos. En el caso de los primitivos, todo es igual de perecedero y de ahí que todo sea eterno.

Afirma que el mundo es maravilloso porque todo perece, se arruga, se pudre, se deteriora...

Sugiere que las técnicas poéticas (como el hexámetro de Homero) son recursos mnemotécnicos, para recordar mejor.

Toda la novela es una reflexión sobre el tiempo y la memoria. El propio autor menciona que el libro es una cápsula del tiempo y que escribe sobre las tristezas del mundo y la nostalgia.

Se supone que viaja para huir del "saddest place in the world" (el lugar más triste del mundo) que es Bulgaria, pero se da cuenta de que la tristeza está en todas partes. Llega a la conclusión de que "el viaje tampoco cura la tristeza. Es preciso encontrar otra cosa. The saddest place is the world".

Además del lirismo y de sus exquisitos vuelos oníricos, Gueorgui tiene una capacidad deslumbrante para transmitir la melancolía y la tristeza de forma delicada.

"La tristeza, al igual que los gases y los vapores, no tiene un volumen y una forma propios sino que adopta la forma y el volumen del recipiente o el espacio que habita [...] La tristeza tiene olor y color. Es una especie de gas camaleónico que cambia todos los colores y olores del mundo, y a la que también todos los colores y olores pueden activar con facilidad". 
Me parece sublime.

El ADN "tiene la estructura de un laberinto. Un laberinto vertical que se despliega en una espiral. Las instrucciones genéticas para todas las formas de vida están escritas en un laberinto. Así que esa es la forma ideal para conservar y transmitir la información. Por eso el ADN ha permanecido tanto tiempo codificado. Estamos hechos de laberintos".

A veces atraigo alguna "nube de tristeza extraviada de alguna tarde del pasado, mía o ajena".

Cosas que se parecen a un laberinto:
El cerebro de los mamíferos.
El sistema nervioso y los nervios y sus ramificaciones.
El vuelo y el lenguaje de las abejas.
El bosque.
Este libro.

9 de octubre de 2023

Tejido de titubeos

Novela natural
de Gueorgui Gospodínov.

Ha nacido una estrella. 
Yambol, Bulgaria, 1968.
Spoilers inevitables...
Gueorgi quiere "hacer una novela compuesta solo de inicios. Una novela que arranca todo el tiempo, promete algo, llega hasta la página diecisiete y vuelve a empezar".
Se plantean inicios y estos se combinan entre sí al azar, eso es una "novela natural".
Relación con "historia natural".
El aseo público es el lugar donde uno "descarga" en todos los sentidos: heces, orín, eslóganes políticos en las paredes, vulgaridades, etc.
La mujer del protagonista está embarazada de otro y se divorcian.
El narrador afirma: "me gustaría que alguien dijese: la novela es buena porque está entretejida con titubeos".
Solapa ciencia (historia de los animales) y ficción. 
Afirma que una descripción de Linneo sobre las flores podría ser de Andersen.
Plantea situaciones cómicas pero con cierto calado conceptual, como la mujer que prefiere que la violen a que se lleven la tele. 
Más adelante se sugiere que el cine y la literatura sirven como modelos de conducta.
Hablar del váter se convierte en algo revolucionario, arrojar luz sobre lo trivial de la cotidianidad. 
Esto se convierte en una Historia natural del inodoro.
Cuenta anécdotas que tienen pinceladas de magia onírica.
A veces el todo se resiente estructuralmente porque se nota que Gospodínov ha unido una serie de relatos cortos.
Nada serio, porque casi todos esos relatos son de calidad.
"La fragmentariedad que tantos novelistas usan como herramienta es en realidad un préstamo del ojo de la mosca. Me pregunto qué clase de novela obtendríamos si lográsemos hacer que una mosca comenzara a narrar". 
Esta novela metaficcional.
"La mosca percibe el mundo en forma de mosaico".
Los escritores como moscas, cada una con su lenguaje propio.
Empieza a estudiar a las moscas y sus historias. 
Hablan volando. 
Esto se convierte en una Historia natural de las moscas.
La mosca, al estar siempre cerca del ser humano, pasa a ser invisible. 
Como el váter.
"La novela ideal sería aquella en la que el hilo conductor entre los diferentes episodios sea una mosca al vuelo".
Bzzzz.
Relación entre la mierda, el retrete, el día a día...
Sensibilidad lingüística y literaria. 
Plantea varias cuestiones sobre el lenguaje.
Reflexiona sobre la muerte del autor en una obra que tiene muchas voces. 
El viejo que quiere fundirse con las palabras, desvanecerse en el texto.

Epílogo:
Absorbe y cautiva. 
Introduce muchas ideas interesantes. Tiene una percepción poética precisa, sin caer en los excesos. Sobresaliente ejercicio.