Acortando diré que lo que mueve la narración son los
diálogos y que éstos son demasiado extensos, repetitivos e insustanciales.
Sobra diálogo, falta narrador. Pero claro, el autor conoce su incapacidad y modela el texto transitando los caminos más certeros. Diré que las aclaraciones que se añaden a los
diálogos son de preescolar, "respondió", "dijo", "comentó", y acaban cansando, faltan recursos. Diré que el tema principal son las drogas, demasiado énfasis.
¿Impacto emocional y psicológico de la guerra?, mejor no preguntes. Todo es demasiado
simple. "Obra maestra de la literatura norteamericana" dicen algunos... Muy sobrevalorado.
Alejandro Sawa: La mujer de todo el mundo
Hace 4 días