12 de diciembre de 2022

Derrame plural

Personae
de Sergio de la Pava.

Al grano: es difícil que alguien soporte esto más de 50 páginas. La prosa es innecesariamente complicada, hasta el punto de ser molesta (edición en inglés) y los diferentes puntos de vista lo único que generan es caos y ganas de dejar el libro en cada página. Sergio de la Pava confunde opacidad con profundidad y eso lo acaba pagando el lector.

10 de diciembre de 2022

Ow s***

La chica salvaje
 de Delia Owens.

Este libro llegó a mis manos por culpa de mi mujer que lo compró por ser bestseller del New York Times y por aparecer en el club de lectura de Reese Witherspoon (referencia literaria sin parangón). Y lo que ocurrió es que a las 80 páginas mis párpados le cantaron una goodbye song. En favor de mi mujer tengo que decir que ella sólo aguantó 50.

Este libro tiene 368 páginas (edición de Putnam) y sin haberlo leído entero me atrevo a afirmar que seguramente le sobran la mitad. Owens plantea dos historias soporíferas repletas de descripciones inanes y personajes anodinos en las que la autora, en su afán por sumergir al lector en el entorno, le inunda de detalles banales y acaba provocando justo lo contrario, que el entorno se vuelva pesado e indigesto, fagocitando al resto de elementos.

7 de diciembre de 2022

Tejumaneje

Ciudad abierta
de Teju Cole.

Desde el primer momento Teju Cole despliega un tono introspectivo e íntimo que remarca la soledad y el aislamiento que se puede sentir incluso en una gran ciudad como Nueva York. No importa la cantidad de personas que haya a tu alrededor si nunca alzas la mirada para observar lo que te rodea. Los paseos urbanos que da el protagonista están cargados de reflexiones y percepciones que demuestran la sensibilidad e inteligencia del autor.

El protagonista y narrador es un nigeriano que vive en Harlem y que llegó a Estados Unidos a los 17 años (igual que Cole), por lo que no faltan discusiones sobre racismo y colonización. No obstante, atisbo cierta crítica no ya al racismo específico de EE. UU., sino al propio ser humano que aniquila a sus semejantes por cuestiones étnicas o ideológicas, algo que ha sucedido siempre.

Aunque el protagonista de la novela puede resultar algo pedante, por las innumerables referencias que comparte, creo que Cole intenta mostrar cómo un individuo puede conectar más con obras artísticas de otras épocas y otros países que con sus semejantes contemporáneos, plasmando así el contraste entre la pureza del arte y el caos y la alienación de la ciudad.

Teju Cole da una lección de cómo articular diferentes temas como la identidad, el aislamiento, la ciudad y el paso del tiempo, creando un mosaico de ideas muy evocador y transportándonos a Nueva York de manera reflexiva. Las andanzas del protagonista están llenas de detalles sugerentes y logran ser envolventes.

Apuntes con spoiler:

- Toca el río Hudson con la mano y dice "Here we all were, ignoring that water, paying as little attention as possible to the pair of black eternities between which our little light intervened" (mi traducción: aquí estábamos todos, ignorando ese agua, prestando toda la poca atención que podíamos al par de eternidades negras entre las que nuestra pequeña luz apareció). Esto es, no se presta atención al pasado ni a la futura muerte y lo que vendrá, sólo al presente. La ciudad se cierra en sí misma y no observa lo que le rodea. Agua = flujo del tiempo. Relación con Heráclito.

- Rechaza el "we blacks". No se identifica con otros negros. El color de piel no genera conexión por defecto.

- Visita Bruselas y dice que si en la Segunda Guerra Mundial los dirigentes no hubieran decidido que fuera una ciudad abierta, habría sido destruida por completo. Dejaron que los alemanes entraran sin resistencia. Concepto de invasión, aplicado a guerras o a inmigración.

- Remarca el valor del individuo y las diferencias frente a la creencia de que los países y las religiones tienen una identidad monolítica, ya que esto último lleva a pensar, por ejemplo, que todos los árabes o todos los negros son iguales.

- A veces puede resultar algo pedante con tantas referencias a figuras filosóficas y artísticas. Esto puede generar cierta distancia con el
lector de a pie.

- Cuando el protagonista vuelve de Bélgica (a las 150 páginas) empieza a flojear. Tiene pasajes potentes y reflexiones sugerentes, pero flaquea de vez en cuando.

- Se sugiere que el narrador ha abusado sexualmente de una chica, pero se supone que ella ha exagerado (por asociación a la historia de Nietzsche). Esto puede que sirva de contrapunto a su aparente sofisticación, un individuo culto que en el fondo de su ser ha escondido una violación. Aunque para quedar como héroe de su historia, queda mejor decir que la chica exageraba. El objetivo es decirnos que hasta la persona más sensible y culta puede tener un pasado oscuro y/o que en la memoria tiende a agrandarse la heroicidad y el victimismo.

- En la Estatua de la Libertad, la misma luz que orienta a los barcos desorienta a los pájaros que acaban muriendo en la estatua.

5 de diciembre de 2022

Medio ocre

De qué color es Berlín
de David Wagner.

Lo primero que hay que señalar es que esto no es literatura. Es una guía insider de Berlín que bien podría encontrarse en una web o en un blog personal más o menos acicalado. 

Lo segundo es que (atención) es un texto hecho por una persona que conoce bien la ciudad, para personas que, dado el nivel de detalle en el que entra Wagner con el nombre de las calles y los lugares, conocen bien la ciudad.

Es decir, este libro es casi exclusivamente para los vecinos berlineses de Wagner. Uno se pregunta qué puede sacar un lector español de esta lectura, o lo que es lo mismo, ¿qué interés tiene todo esto si Wagner sólo se centra en lo particular y se olvida de ofrecer algo universal con lo que pueda conectar algún lector foráneo?

No descarto que pueda ser útil para algún turista inquisitivo, pero tengo que añadir que, incluso habiendo visitado Berlín varias veces y teniendo una opinión muy positiva de la ciudad, esto me parece muy poco interesante. El hermetismo y la estrechez de miras de Wagner impiden que hasta un amante de la ciudad deguste lo que se expone.

2 de diciembre de 2022

Tan transparente que no hay nada que ver

Azul casi transparente
de Ryu Murakami.

Provocación y controversia es lo que busca Ryu Murakami en esta novela de yonquis y orgías contra la que restregué mis ojos 50 páginas y cuyo valor literario es menos que cero*. El autor parece un niño pequeño que quiere llamar la atención de papá y mamá diciendo palabras malsonantes. Murakami se limita a mostrar de manera explícita las conductas sexuales y la drogadicción de unos personajes que apenas están desarrollados y esto sirve para...

*Lanzo un guiño a la similitud conceptual que tiene esta novela con la de Bret Easton Ellis (comentada aquí). Aunque si tuviera que recomendar una novela que navegue por las mismas aguas, recomendaría El almuerzo desnudo de William Burroughs (aquí).

1 de diciembre de 2022

Freno de mano

La mano izquierda de la oscuridad
de Ursula K. Le Guin.

Segundo intento de lectura... y sucedió lo mismo que en el primero: a las pocas páginas (unas 40) su abominable prosa y la insipidez de la historia me obligaron a arrojarlo al fuego. En términos narrativos, esto me parece absolutamente infame, con un estilo atascadizo y cero interés. Supongo que la magia de esta escritora residirá en otras novelas, aunque esta es una de las más conocidas.

28 de noviembre de 2022

Gris vidriera

El jardín de vidrio
de Tatiana Tîbuleac.

El hechizo que 
Tatiana Tîbuleac conjura en su obra anterior (El verano en que mi madre tuvo los ojos verdes, comentada aquí) apenas se materializa en esta novela sobre una niña huérfana que es adoptada y sufre todo tipo de desavenencias. Me ha parecido un texto monótono, flojo a nivel emotivo y carente de esa lucidez narrativa de la que es capaz la autora. Me sorprende y me decepciona que haya tanta diferencia entre un libro y otro.

24 de noviembre de 2022

Hauteur

Sefarad
de Antonio Muñoz Molina.

Relatos sobre la memoria, los viajes, la guerra... Después de 96 páginas abandono las "espesuras de zarzamoras y mimbreras" con el fin de esquivar los sopores descriptivos que abotargaban mi cabeza. No niego que la prosa de Antonio Muñoz Molina está trabajada y tiene cierta belleza, pero lo que cuenta no es nada estimulante. Esto parece un álbum de fotos en blanco y negro, con las tapas desgastadas y en el que aparecen personas desconocidas que no despiertan ningún interés.

22 de noviembre de 2022

Cajas y constelaciones

Hotel Andromeda
de Gabriel Josipovici.
 
Helena quiere escribir un libro sobre el misterioso artista Joseph Cornell, que se caracterizaba por crear composiciones en cajas, pero le surgen muchas dudas. Los artistas significan mucho para Helena porque son capaces de expresar las profundidades internas de las personas, algo que no está al alcance de cualquiera, pero ¿es posible escribir algo biográfico que refleje de verdad cómo era ese artista? 
 
Gabriel Josipovici despliega un texto atractivo y enigmático en el que cuestiona la labor creativa principalmente desde dos ángulos:
 
1. Si lo que uno hace no cambia el mundo, ¿sirve de algo? Un personaje afirma que si para uno mismo es importante, con eso es suficiente. Se produce un choque entre el efecto que tiene el acto para el individuo y el efecto a nivel colectivo.
 
2. Si la realidad es fluida y está en constante cambio, para hablar de ella hay que poner marcos y estructuras arbitrarias. Pero, ¿al poner esos marcos no se pierde la esencia?
 
*1.: Hotel Andromeda es el título del libro, pero también de una de las cajas de Cornell. En la narración se menciona que Andrómeda es una constelación que se tenía en cuenta hace años, pero que ya no es "viable", no está aceptada como tal. Josipovici traza un paralelismo entre la obra de Cornell, su obra y la constelación, ya que todas ellas pasan desapercibidas y están en proceso de desaparición y olvido.
 
*2.: Josipovici quiere hablar de Cornell y para ello desarrolla un artificio arbitrario. El libro son cajas de texto, Cornell hacía cajas, Helena está interesada en las cajas... en definitiva, se limita el encuadre con el que se ve la realidad con el fin de entenderla y compartir algo sobre ella.

Observaciones:
- Supongo que el autor percibe la caja como un espacio tridimensional (frente al cuadro convencional) e intenta hacer lo propio en el texto, creando una obra metaficcional con múltiples capas, lo que le otorga esa tridimensionalidad.

- Se pregunta si, habiendo tantas tragedias e injusticias en el mundo, las labores creativas no acaban siendo algo superfluo.

18 de noviembre de 2022

doUbLE nOthiNg or

Double or Nothing
de Raymond Federman.

De entre el tumulto
soy el primero que defiende
lo original por encima de
lo convencional
pero aquí falta
   e
      qui
    li
        brio.

Double or Nothing es extremismo metanarrativo que jUeGa
                               con el efecto visual del texto
>>>>pasando por alto la historia que ofrece
>>>>y la conexión que establece el lector con lo narrado.

-Hay ciertas preguntas sobre el proceso creativo-
-Bien-
-Interesan-
-¿Algo más?-

Escribe un libro sobre escribir un libro, pero gasta mucho tiempo en el plano económico 
                                              $$$$$$$$$$
                                               $$$$$$$$$
                                                $$$$$$$$
                                                 $$$$$$$
                                                  $$$$$$
                                                   $$$$$
                                                    $$$$
                                                       y
                                                   apenas
                                          profundiza en nada.

Un escritor quiere escribir un libro en un año y tiene poco dinero y hace cálculos de cómo salir adelante para poder escribir.

Al inicio 
(METANARRATIVO)
el narrador se pregunta por los tres sujetos que conforman el libro:
                                     escritor
                                        protagonista
                                            lector 

¿Qué le da unidad al discurso?
Se necesita un ser omnipotente que lo ordene todo.

El escritor es jugador (gambler).
            Doble
               o
             nada. 
Se la está jugando al escribir.

El problema es que a las 60 páginas se agota el artificio porque no se equilibra con una historia interesante y envolvente. 

                                                                                            mucho 
                                                                                            contar 
                                                                                            
                                                                                            poco
                                                                                            enseñar

El artificio metanarrativo brutalista, que muestra las entrañas del proceso de escritura, obliga a que el escritor diga cosas como que el protagonista no sabe qué hacer con su libertad, en lugar de mostrarnos alguna situación en la que se refleja esto.

                                                     Y

El tono es tan juguetón que la idea de que esto sirve como vía de escape de la guerra y los campos de concentración no golpea. Falta precisión tonal.

                                                     Y

La experimentación visual y tipográfica no hace que algo sea instantáneamente cautivador. Entiendo que esto sería rompedor para el lector de los años 70 (cuando se publicó), pero hoy no lo es.

*
*
*
Prefiero House of Leaves
                        >>>    
                        >>>>>                             aquí

14 de noviembre de 2022

Peliaguda

La edad de la piel
de Dubravka Ugrešić.

Ensayos varios sobre la piel, los tatuajes, la cultura, la migración, la misoginia... en los que Dubravka Ugrešić, con una prosa impecable y una elocuencia descomunal, presenta una serie de reflexiones muy sugerentes que se acercan a unos valores de resistencia que se están perdiendo. Y con "resistencia" me refiero a abordar con pensamiento crítico ciertas construcciones y tendencias sociales que se aceptan sin pensar demasiado. La autora también hace un retrato interesante de Croacia y los países de alrededor. Los ensayos de corte político me han parecido más pesados, pero en general, es un buen libro. Ugrešić exuda sabiduría e integridad y es una persona que no tiene miedo a defender sus ideales.

Anotaciones:

- Rechaza ese constructo que dice que los ricos son ricos porque trabajan mucho. Eso no es más que un engaño para que se consuelen los pobres. Una cajera búlgara de Ámsterdam no se hará rica trabajando 17 horas al día. Tampoco es veraz el relato de que los países más pobres de Europa lo son porque sus habitantes son perezosos, cuando en realidad es donde, estadísticamente, más horas se trabaja.

- Menciona la teatralización del mal (grabaciones del ISIS, documental sobre el asesinato de "comunistas" en Indonesia) y cómo los conflictos y la guerra siempre son asuntos masculinos.

- Ataca especialmente a la misoginia y el ruido molesto que, incluso en silencio, hacen los hombres en la sociedad.

- Tiene una visión positiva de la migración, ya que esta da vida a Europa. Los mandamases creen que la pueden controlar poniendo alambre de espino.

- La democratización de la cultura desemboca en la cultura del consenso, donde la gran mayoría parece estar de acuerdo en que un producto artístico determinado es bueno (y menciona La La Land y los libros de Elena Ferrante). Eso atiende a razones comerciales y sociales, nadie quiere autoexcluirse con su opinión. Y añade "no tener ni la menor idea es [...] el fundamento sobre el que se sostiene la cultura del consenso".

10 de noviembre de 2022

Deja huella

The Mark and the Void
de Paul Murray.

Un escritor quiere escribir su próxima novela sobre un banquero y le aborda directamente para sugerirle su proyecto. El banquero (nuestro narrador) accede y lo que sigue es una novela deliciosa sobre el mundo del arte y la crisis financiera que se desató en 2008, con un artificio metanarrativo que se conecta conceptualmente con la relación entre arte y negocio.

Paul Murray hace gala de un estilo muy cuidado y un humor muy efectivo. Puede que algunas partes de temática financiera sean un poco pesadas, pero nada excesivamente molesto. Las reflexiones que hace sobre el arte, los bancos y la economía son muy agudas. En general, me ha parecido una novela excelente y después de haber leído dos obras del autor (esta y Skippy Muere, comentada aquí), no me tiembla la voz al decir que Murray es uno de los mejores escritores del siglo XXI. Sigo indagando con spoilers...

Uno de los aspectos metanarrativos más obvios es que el personaje escritor se llama Paul, igual que Murray. Así, el escritor de este libro, Paul Murray, de carne y hueso, se manifiesta en su propia obra a través del escritor Paul, personaje de ficción. Paul el personaje afirma que las novelas son falsas porque la gente en la vida real no busca revelaciones catárticas cargadas de significado, sino que va de una distracción a otra. En esencia, la vida moderna es estar aquí sin estar aquí (estar en el móvil, en el ordenador, etc.). Lo mismo sucede con la maquinaria financiera, el dinero está en el banco pero no está en el banco, son números en cuentas. Por ese motivo quiere escribir sobre los bancos, porque son el centro del sistema actual, reflejan a la perfección ese solapamiento de realidad y ficción.

En una línea similar, es interesante que en cierto momento el banquero protagonista diga "estamos siendo narrados", como siendo consciente de que es un personaje en un libro. Paul Murray, relacionando la crisis financiera con la construcción ficcional, nos dice que los bancos narran la vida real de los ciudadanos de a pie, de igual manera que el escritor narra la vida de sus personajes de ficción. El escritor afecta a la realidad con su arte, trabajando con elementos de ficción, igual que los bancos. Pero el artista busca crear algo artístico y el banquero el beneficio propio.

Una de las virtudes de The Mark and the Void es que presenta varias capas conceptuales. Una de las más interesantes es que en cierto momento el lector duda de si el escritor va a robar el banco, haciendo hincapié en la idea de simulacro. En este sentido, Murray quiere hacer creer al lector que el escritor finge ser escritor para robar el banco. A su vez, robar el banco se asocia al escritor que busca fines comerciales, no artísticos, y al mismo tiempo, la trama sobre robar un banco es lo que le daría a Paul Murray más beneficios económicos por su cualidad formulaica.

El título del libro, The Mark and the Void, también es el título de un cuadro de un personaje, Texier, un filósofo que escribió un libro en un lienzo: palabras superponiéndose hasta que se disipa el mensaje. Texier duda de que haya que dejar huella, dejar constancia de que hemos existido, "making your mark". No es que el mundo esté vacío y nosotros tengamos que darle forma, más bien al revés, nosotros estamos vacíos (void) y nos proyectamos sobre él, hacemos que este sea nuestro reflejo. Siguiendo esta reflexión, Murray sugiere que todo está en constante flujo y nosotros le damos estatismo material e ideológico. La civilización Occidental ha construido sistemas estáticos para rellenar el vacío. De igual manera, la gente llena el vacío de sus vidas con dinero, aunque los artistas de verdad le dan sentido a la vida creando arte.

7 de noviembre de 2022

Manada de ideas

Cambiar de idea
de Aixa de la Cruz.
 
 
¿Es esto un intento de ser Virginie Despentes en Teoría King Kong? Quizás, pero en versión descafeinada. No cabe duda de que el estilo ágil y desenfadado de Aixa hace que la lectura sea entretenida, pero la prosa es tan frenética que las ideas aparecen de forma atropellada y con poca claridad. Además, falta chicha y la autora suele perderse en vericuetos intelectualoides y generalizaciones. La inclusión de figuras académicas es un intento banal de dar peso a un relato que es ligero como el teclado (y no la pluma) con el que escribe Aixa. Aun así, sigo creyendo que la autora tiene potencial para lograr algo de calidad, pero falta sutileza y precisión a la hora de presentar las ideas.

3 de noviembre de 2022

Servicio y resto

Yo serví al rey de Inglaterra
de Bohumil Hrabal.

Las andanzas de un camarero checo durante el nazismo sirven a Hrabal para demostrar la calidad de su prosa. Y para poco más. Esto es un ejercicio de estilo mayormente insustancial que salta de una anécdota a otra con algo de humor pero sin profundizar demasiado en los personajes y las situaciones. La verdad es que esperaba mucho más de un escritor que me deleitó con Una soledad demasiado ruidosa (aquí) y con Trenes rigurosamente vigilados (aquí). Sí que es cierto que la historia m
ejora cuando se conecta directamente con la Segunda Guerra Mundial y el nazismo, pero no lo suficiente como para elevar a todo el conjunto.

2 de noviembre de 2022

En el jardín de un hotel

In a Hotel Garden
de Gabriel Josipovici.

Un hombre conoce a una mujer de vacaciones y se obsesiona con ella. Ella le mantiene en vilo con una historia sobre su abuela y sobre un jardín en un hotel de Italia que ella pensó que es donde se encontraría a sí misma, ya que su abuela vivió algo importante allí. Pero cuando le cuenta la historia, no tiene sentido para él, porque lo que le sucedió a la abuela en el jardín no es tan relevante. No es una historia verdaderamente significativa ni reveladora.

Más adelante, ella vuelve a quedar con él para decirle que a lo mejor el jardín que vio no era el mismo en el que estuvo su abuela. ¿Pero acaso importa, si le sirve para entender algo de su vida? ¿Se puede pensar que si la abuela hubiera conocido a otro hombre en el jardín, ella no habría existido? ¿Es esto válido y posible o no tiene sentido?

Al hombre le atrae la opacidad de la mujer, igual que al lector la opacidad de la novela. La falta de sentido aparente se convierte en un misterio por resolver, la información que falta para que todo cobre sentido es lo que resulta atractivo. Aunque en realidad, ese misterio no tiene solución, simplemente es lo que es.

Creo que aquí Josipovici cuestiona la importancia relativa de cada momento y subraya la futilidad de buscar sentido más allá del instante vivido. ¿Sirve de algo la charla de estas dos personas o lo que tiene valor es el disfrute de ese mismo momento? ¿Los momentos son importantes para el futuro o sólo tienen validez en ese mismo instante en el que suceden y, por tanto, hablar sobre ellos no tiene sentido?
 
P.D.:
En Siena hay pocos árboles.
El jardín dentro del hotel.
Absalón se vanagloriaba de su pelo y curiosamente murió porque se le quedó enredado en un árbol y sus enemigos le dieron alcance y le mataron.
¿Es posible que el pelo se asocie a los recuerdos y a ese tejido laberíntico que forman y que es capaz de asesinar cada instante vivido?

27 de octubre de 2022

King Kong vs Kate Moss

Teoría King Kong
de Virginie Despentes.

"Escribo desde la fealdad, y para las feas, las viejas, las camioneras, las frígidas, las malfolladas, las infollables, las histéricas, las taradas, todas las excluidas del gran mercado de la buena chica"... Ya desde el primer capítulo Despentes establece un tono atrevido, provocativo y juguetón, afirmando que esto está escrito para las mujeres que viven en la sombra por no ser lo que los hombres quieren que sean, y ella se incluye en el grupo.

No obstante, esto no es un tratado feminista al uso, ya que Despentes es la primera en alegar que el feminismo es una manera de controlar tanto a la mujer como al hombre. Ella aboga por un cambio radical: "si no avanzamos hacia ese lugar desconocido que es la revolución de los géneros, sabemos exactamente hacia dónde regresamos. Un Estado omnipotente que nos infantiliza, que interviene en todas nuestras decisiones, por nuestro propio bien".

Despentes tiene infinidad de opiniones controvertidas, pero muchas de ellas dan en el clavo, como cuando critica la percepción simplista e hipócrita que hay sobre la violación y la prostitución (hablando con conocimiento de causa). Dice que muchas mujeres son putas camufladas, que se acuestan con hombres viejos o feos porque les mantienen o les gusta su poder. Defiende que la prostitución debería ser legal, para que se establezca una relación clara y sana entre mujer y hombre. Si es ilegal es con el fin de mantener intactas ciertas convenciones sociales relacionadas con la mujer tradicional y la familia. "Aún no veo bien la diferencia entre la prostitución y el trabajo asalariado legal, entre la prostitución y la seducción femenina, entre el sexo pagado y el sexo interesado".

En definitiva, 
Teoría King Kong es un ensayo polémico pero mayormente acertado en el que las ideas surgen de muy adentro y eso se palpa en el texto. La autora hace gala de una claridad y una intensidad que a uno le dan ganas de que la reseña esté únicamente compuesta de citas.

22 de octubre de 2022

50 sombras de Dick

Amo a Dick
de Chris Kraus.
 
Autoficción en la que Chris Kraus y su marido Sylvère Lotringer (ambos de carne y hueso) se obsesionan con la figura de Dick Hebdige (crítico cultural también de carne y hueso) y le utilizan como catalizador de su relación romántica, llevando a cabo un "experimento artístico" tan peculiar como anodino.
 
Lo que empieza siendo un ejercicio intelectual bastante creativo y original, poco a poco se va desinflando. Después del primer tercio del libro, los mecanismos conceptuales se agotan y el texto empieza a hacerse bola, una masa informe de repetitividad y pedantería, con una Chris Kraus que lo único que hace es divagar de manera insustancial y apoyarse en el name-dropping para intentar dar algo de peso a la historia.

18 de octubre de 2022

Ajedredd

Atlas del eclipse
de Reinaldo Laddaga.

Ensayo sobre los efectos de la pandemia de COVID-19 en la ciudad de Nueva York que parece una partida de ajedrez de Deep Blue contra sí mismo. Al final el que sale derrotado (y agotado) es el lector.

Reinaldo Laddaga le imprime un barniz tan excesivamente intelectual a la experiencia y suele buscar tanto la literariedad que provoca que la situación pierda realismo y emotividad. Esto podría ser válido si no hubiera tantas digresiones laberínticas e interminables que en lugar de aportar algo, nos alejan una y otra vez del suceso principal y diluyen su importancia.

Los juegos de espejos, referencias y conceptos acaban eclipsando a una realidad que por sí sola ya tiene suficiente potencia y que no necesita artilugios sobrecargados para impactar al lector. Lamentablemente, es imposible leer más de 40 páginas sin que tus neuronas acaben fritas, y todo ello a cambio de muy poco contenido revelador.

14 de octubre de 2022

Actualización pendiente

Valle inquietante
de Anna Wiener.

Autobiografía de una autora cuyo nombre se habrá prestado a miles de bromas en el mundo anglosajón, ya que Wiener, en slang, se utiliza para "pene". Y digo esto para darle cierto contrapunto cómico a las cuestiones sobre sexismo que flotan en el libro.

Una veinteañera deja su trabajo como asistente en una editorial para embarcarse en una aventura por el mundillo tecnológico. El comienzo es interesante, pues empieza a trabajar para una start-up editorial cuyo objetivo no encaja con sus valores: ella es una amante y defensora del libro y se sorprende al ver que la start-up sólo busca ganar dinero proyectando una imagen determinada, sin ninguna preocupación por el progreso editorial o por lo que aporta a los lectores. Esta tensión funciona durante algunas páginas, que posiblemente sean las mejores del libro.

Más adelante, Anna cambia de empresa y el texto empieza a resentirse. No cabe duda de que Wiener es elocuente y ofrece un buen número de observaciones punzantes. El problema es que se esfuerza demasiado en resultar ingeniosa. Aunque quizá su tic más molesto es que se apoya en exceso en las enumeraciones para intentar dar una visión relativamente panorámica de una situación o de un tema. La repetición constante de listas de cosas acaba cansando, ya que parecen intentos de crear una ilusión de profundidad y cierto "sé de lo que hablo" cuando en realidad apenas está indagando en lo enumerado.

Hacia la mitad del libro se impone la redundancia temática, con demasiadas charlas sobre el sexismo de la industria tecnológica, todas ellas bañadas de una superficialidad considerable. Los comentarios simplistas y los estereotipos de la lucha de sexos se apoderan del texto por completo y en ese momento uno sólo piensa en quitarse como sea la salchicha de la cara.

11 de octubre de 2022

Chingadera

Temporada de huracanes
de Fernanda Melchor.

Leí el 20% del libro, porcentaje más que aceptable dado que ofrece poca cosa. Aquí Fernanda Melchor hace más de correveidile que de escritora, presentando un festival de cotilleos y chismes que intentan golpear al lector con sus misterios, su esoterismo y su sordidez, pero sin conseguir nada memorable, aunque quizá escandalice a los más mojigatos. Es una pena, porque la naturaleza marujil del texto ahoga todo su potencial, diluyendo los destellos de la prosa y un estilo que imita satisfactoriamente los vaivenes y el ajetreo de un huracán.

9 de octubre de 2022

Oro, incienso y birra

Jesucristo bebía cerveza
de Afonso Cruz.

Las primeras 40 páginas de esta novela generan el mismo interés que los testigos de Jehová que tocan a tu puerta para adoctrinarte, de ahí que me costara poco dejarla sin compasión. Parece que está escrita para gente que no ha leído un libro en su vida, por alguien cuyo nivel narrativo no pasa de lo elemental. Rezaré intensamente para no encontrarme más bodrios como este.

6 de octubre de 2022

Fugazmente aceptable

En la Tierra somos fugazmente grandiosos
de Ocean Vuong.

Una búsqueda rápida en internet revela que Ocean Vuong empezó como poeta y esta es su primera incursión narrativa. Se nota, para bien y para mal. Al principio, su estructura fragmentada funciona y sus pasajes líricos resultan atractivos; cada párrafo se viste de verso, el libro un poema. Pero todo esto acaba perdiendo fuerza por la falta de dirección y definición de la historia, lo que hace que la ausencia de impulso narrativo sea bastante notoria y cueste mucho conectar.

Creo que Vuong ha trabajado más el efecto poético que el aspecto narrativo, hasta el punto de que parece que algunos fragmentos están diseñados pensando exclusivamente en el impacto final que tienen en el lector (si esto fuera rap diríamos que sólo se preocupa por el punchline). No voy a negar que las primeras 50 o 60 páginas proporcionan cierto placer estético, pero de nada sirve si no hay una historia potente y bien contada detrás.

3 de octubre de 2022

Monotonía almibarada

La luz que no puedes ver
de Anthony Doerr.

Segunda Guerra Mundial. Una niña francesa ciega huye de París con su padre por la llegada de los nazis y un niño alemán que vive en un orfanato y demuestra un don para entender los entresijos de la radio, tiene la posibilidad de llegar alto en las juventudes nazis.

A las 146 páginas se me descompone el cerebro y arrojo el libro lo más lejos que puedo hasta que choca contra la pared y cae sin apenas hacer ruido. Esto es una novela insípida y extremadamente convencional que intenta elevarse guiñando un ojo a ese "la luz que no puedes ver", parábola empalagosa sobre la ceguera y la capacidad de las cosas invisibles para hacer que el mundo sea luminoso. Desde ciertos ángulos, esto puede sonar bien, pero el tratamiento es desacertado.

La prosa de Doerr es competente y el ritmo es bueno, con capítulos cortos fácilmente digeribles, pero la monotonía almibarada de las dos historias lo acaba engullendo todo y uno pierde las ganas de seguir leyendo. No ayuda mucho que la extensión sea de más de 500 páginas, que no aporte nada valioso sobre la guerra en cuestión y que la promesa de profundidad escasee.