2 de diciembre de 2014

Corriente alterna

Other Electricities de Ander Monson.

Libro de relatos algo huidizo. Según pasan las páginas van apareciendo dibujos de circuitos eléctricos acompañados por frases tipo "querido/a, las distancias son accidentales", etc. No sé si tacharlo de ambiguo, borroso o indefinido, o las tres a la vez. No conecto para nada con el texto, no veo la relevancia de los relatos, ni de los circuitos, ni de nada. No soy consciente de si hay una capa profundísima que soy incapaz de ver. Hay nieve y muertos por la nieve y el hielo y Michigan y Canadá por todos los relatos. A lo mejor la nieve esconde el terreno firme y me resbalo. Una vez esquié y se me dio fatal. Habrá que practicar más.

24 de noviembre de 2014

Un marciano

Bajo el signo de Marte de Fritz Zorn.

Por culpa de su familia, que abrazó la hipocresía de la sociedad burguesa suiza, su infancia y su adolescencia le causaron tantos males que con apenas 30 años ya padece cáncer (murió a los 32). El autor describe sus vivencias en primera persona desde un presente en el que ya está enfermo. Justifica su enfermedad encadenando acontecimientos del pasado, traumas y comportamientos, de forma que los lazos causa-efecto resultan bastante verosímiles y de bastante profundidad introspectiva. Describe su infancia/adolescencia como una etapa en la que se dejó llevar por los valores de su familia: no participar, no juzgar, excluirse, tratar lo complejo como algo extremadamente complicado, el sexo como algo malo, etc., para así no ponerse al descubierto, no ser juzgado por la sociedad y mantener cierta superioridad sobre los demás. Resumido metafóricamente por esta cita: "para no ensuciarnos, no tocábamos absolutamente nada". Su diagnóstico sobre sí mismo parece decir que reprimió su identidad en su infancia, debido a las presiones de su familia, y eso explotó en forma de cáncer, ya que la personalidad de Aries suele ser bastante fuerte (una pasividad vital mortífera para un ser con una energía que requiere tanta actividad). Cita: "todas las lágrimas que no había llorado y no había querido llorar durante mi vida se habían amontonado en mi cuello y habían formado ese tumor porque no habían podido cumplir con su verdadero destino: el de ser lloradas". Este libro es un claro ejemplo de cómo una obra literaria, autobiográfica, puede ser útil para entender una enfermedad. Después de su lectura queda claro que los factores emocionales son determinantes a la hora de desencadenar una enfermedad. Muchas gracias a los que me lo recomendaron. Buen libro.

17 de noviembre de 2014

¿Dónde está Wilson?

A bordo del naufragio de Alberto Olmos.

Malsonancias visuales: "Supermán" (con tilde), "cuando principias la ascensión de la escalera", "para que tus compañeros no crean que estás al cabo de la calle en política", "estornudas horrísonamente", "Reeböck", "todo la cafetería", "esa esperma podrida te conforma", etc. Términos de postureo: "adminículos", "desbastadas", "lancinar", etc. Recordemos que el libro es de 1998. El texto presenta un stream of consciousness en segunda persona a través del cual un veinteañero nos cuenta cómo va y viene a la universidad, cómo se mueve por las calles de Madrid, cómo reflexiona sobre su condición de perdedor y su alienación, etc. Si bien hay fragmentos bastante agudos y alguna que otra reflexión acertada, también cuenta con una gran cantidad de verborrea, paja, relleno, cuya única finalidad es mover el relato hacia delante, lo que hace evidente su vacuidad. No me parece una mala novela, pero tampoco buena. Ni fu ni fa. Quizás ese "finalista del Herralde" genere demasiadas expectativas.

13 de noviembre de 2014

Downside up

Hundido hasta el cielo de Richard Fariña.

Lo cogí porque el prólogo lo firmaba Pynchon y lo ponía bastante bien. ¡Thomas, mentiroso! ¡Sal de tu agujero que te voy a decir un par de cosas! (Ojo con el prólogo del señor Thomas, que si te descuidas el cabrón te desnuda el libro... aunque al final no hubo problemas porque aguanté 40 páginas). Estilo plagado de frases cortas repletas de enumeraciones irritantes, llagas en la boca que te escuecen al comer y te impiden saborear el guiso. Estilo repetititivo, y aquí las llagas se transforman en cocodrilos. Aparte de esto, a Richard se le ve que quiere parecer guay, mostrando su vida de campus, de risas por San Francisco, colega, que si las chatis, unas cerves, que si te meto un chiste cool por aquí, una charla intelectualoide por allá, etc. Me recordó en cierta manera a Los vagabundos del Dharma de Kerouac, pero sin la carga espiritual ni la naturalidad de éste. Sin miedo a ser excesivo, diría que es una obra bastante desagradable: enumerativamente repetitiva y con ganas de ser guay.

9 de noviembre de 2014

Dukhovnost

De lo espiritual en el arte de Vasili Kandinski.

Ensayo. Algunas ideas interesantes: adoptar las técnicas del pasado no sirve para la época actual, sólo para imitar la forma, ya que el alma se pierde (el alma de la obra depende del creador) / los colores tienen vibración espiritual y producen efecto en el alma / la abstracción prescinde de una forma clara y se centra en el color para que éste vibre en el interior de las personas / hay una estrecha relación entre el color y el sonido (colores = notas musicales) / hay colores excéntricos (amarillo) y colores concéntricos (azul) / el artista contemporáneo tiene que ser fiel a sí mismo y permitir que su arte salga de dentro de forma natural, sin que factores externos alteren el resultado, así conseguirá que su obra tenga alma y resuene en el interior de las personas. Bastante interesante, por lo menos para entender su obra con algo más de profundidad. Imagino que esta obra, en su época, sería mucho más inspiradora que en la actualidad.

3 de noviembre de 2014

Concedido

Permission de S. D. Chrostowska.

Esto va de decir la verdad en su sentido más verdadero. Va de "un experimento en dar" (las traducciones de las citas son mías), sin recibir nada a cambio, poniendo esfuerzo en ello, dejándose todo y midiendo la capacidad de la autora de crear "desde la nada hacia la nada". Un libro que es un libro convirtiéndose en libro: "esta obra se da forma de obra a sí misma". Un libro que se sabe libro. La etiqueta para describir la estructura suena de lujo: fragmentariedad epistolar. La autora, a través de una serie de cartas que envía un tal F. W., se pregunta acerca del proceso creativo, la pasión, la soledad, la muerte... A partir de aquí empieza lo más interesante (ojo spoiler): cuando uno acaba de leer el libro, éste muere. El espíritu se pierde, ya que es un libro que es construido a la vez que es leído, es decir: "la obra (escritura) vive, pero la obra (libro) muere". Al leer un proceso de escritura es como si el texto estuviera vivo y al terminarlo se convirtiera en libro y muriera. La autora solapa la lectura con la creación del texto de tal forma que al acabar el libro, éste es algo muerto, muerto porque ya lo has leído y ese proceso de escritura-lectura ya sólo puede ser revivido. Muere en el sentido de que su escritura-lectura nunca más podrá estar viva. Parafraseando a la autora (que reflexiona sobre el "experimento en dar" y el crear "hacia la nada"): cómo puedo darte algo que es nada (muere tras su lectura) y que sólo tiene validez en el proceso de lectura-escritura, puesto que una vez completo ya no es nada. Hay un componente de desmaterialización de la escritura que me parece excelente: "la escritura tiene su propia vida. ¿Acaso puede ésta ser dada?". La relación lector-escritor que genera también es muy interesante: solapa el proceso creativo con la lectura y de esta forma la experiencia de conexión con la autora es muy intensa. "Al disoluto final de esta escritura yace la disolución del significado de este libro, y de nuestra conexión". Así, conexión y libro mueren juntos y al perder el presente pierden su significado. Permission porque de alguna manera la autora pide permiso para conectar con el lector y éste permite (podría no leer la obra o abandonar la lectura), y al mismo tiempo, autora y lector permiten que la conexión se deshaga (que el libro finalice), si bien en uno sucede de forma natural y en el otro es una decisión creativa. A este tipo de libros los catalogan, quizás como advertencia previa para cerebros estancados, de literatura experimental. Más bien diría que es la literatura que se tiene que hacer en el siglo en el que vivimos.

29 de octubre de 2014

Abstemio Cruz

La muerte de Artemio Cruz de Carlos Fuentes.

Historia de amor, historia de México y alguna que otra reflexión existencialista. La narración está estructurada en párrafos que van cambiando de persona. Yo, tú, él. Yo: presente / enfermedad y muerte / personal e intimista. Tú: futuro / narración de sí mismo en segunda persona. Él: pasado / política / fechas y recuerdos. Positivo: estructura y recursos narrativos muy interesantes / algunos tramos son muy ágiles / intento de solapar los tiempos de la existencia individual así como los distintos puntos de vista sobre uno mismo. Negativo: dispersión que impide conectar intensamente con los personajes y las situaciones. Notable en sus recursos, deficiente en su capacidad para enganchar al lector.

25 de octubre de 2014

The Dharma Bums

Los vagabundos del Dharma de Jack Kerouac.

Juergas y epifanías de un vagabundo llamado Ray (Jack). El texto es un canto a la libertad, una oda a la espiritualidad, vayamos a dormir al bosque o escalemos una montaña o viajemos sin destino haciendo autostop, no importa, lo principal es conectar con el entorno y así rasgar nuestra piel para que el esqueleto espiritual salga a flote. Muchas ideas están impregnadas de budismo y zen (¿budismo zen?), principalmente, con mis palabras: la consciencia de la muerte y el absurdo de existir se combaten con la iluminación, y ésta llega restando importancia a la existencia y conectando con la naturaleza, lo que nos permite sentirnos libres y romper con las ataduras que impone el sistema, como por ejemplo, la tendencia a producir para consumir. Sí es cierto que hay reflexiones que resultan algo confusas, que no van en la misma dirección que la idea principal, y a veces el autor peca de ser un poco "místico de rastrillo", metiendo nombres raros sin explicar, como si el simple hecho de mencionar algo sagrado le diera un toque mágico al texto. Hay reflexiones interesantes sobre la realidad (¿todo es un sueño?, ¿la realidad la construye nuestra mente?, ¿somos vacío?) y sobre la imposibilidad de enseñar una verdad indudable al resto de seres vivos. Creo que la percepción de Jack sobre la espiritualidad, en su gran mayoría, es muy acertada. Unas pocas ideas más: el silencio es sinónimo de sabiduría, primero hay que domar la mente para luego dejarla de lado, todos estamos hechos de la misma sustancia, lo dionisíaco como exaltación de la vida, etc. Gran libro que quizás, literariamente hablando, no sea gran cosa, puesto que el estilo es muy espontáneo y muestra muy poca preocupación lingüística, sin embargo, sin esa naturalidad perdería toda su fuerza. Es ese estilo espontáneo el que transmite cercanía y veracidad y consigue que el mensaje de Jack impacte por dentro.

20 de octubre de 2014

More él

La invención de Morel de Adolfo Bioy Casares.

Situación: una isla. Primera premisa: las cámaras de fotos roban el alma y son capaces de matar. Segunda premisa: "Aquí estaremos eternamente [...] repitiendo consecutivamente los momentos de la semana y sin poder salir nunca de la conciencia que tuvimos en cada uno de ellos, porque así nos tomaron los aparatos". Tercera premisa: la fotografía contrarresta ausencias espacio-temporales. Cuarta premisa: las máquinas proyectan la realidad. Quinta premisa: los motores de las máquinas funcionan con la energía de las mareas. Sexta premisa: "puede pensarse que nuestra vida es como una semana de estas imágenes y que vuelve a repetirse en mundos contiguos". Séptima premisa: la inmortalidad consiste en dejar el alma grabada y que ésta se proyecte en la isla eternamente. Conclusión: todo es Matrix. Segunda conclusión: el protagonista sólo existe como imagen literaria, proyectada por la máquina generadora de palabras alias escritor. Referencia: Niebla de Miguel de Unamuno. Reflexión: tanto los personajes como el autor quedan grabados en el texto y serán inmortales, una semana, gracias a la secuencia de acontecimientos del libro, repetidamente, sin poder modificar ni un matiz. Opinión: la prosa es algo atascadiza al principio, pero poco a poco se va deshaciendo el nudo y al final todo se resuelve adecuadamente.

14 de octubre de 2014

Autosuicidio

Suicidio de Édouard Levé.

El autor se quitó la vida después de escribir esto. Y esto es: el autor se autobiografía a través de un personaje que es amigo suyo y repasa algunos recuerdos sobre él, en segunda persona, anteriores a su suicidio. Los recuerdos aparecen de forma fragmentada, justificándose así: "Describir tu vida en orden sería absurdo: me acuerdo de ti al azar. Mi cerebro te resucita por detalles aleatorios, como uno hurga entre las canicas de una bolsa". Plausible. Una fragmentariedad que viene a presentar los recuerdos como si de un diccionario se tratara, "ABC no es ni más ni menos cronológico que BCA", remarcando la ausencia de linealidad en nuestra vida cuando ésta es revivida por nuestra memoria. Lo fragmentario aporta una ligereza al texto (tejido vaporoso) que consigue que la existencia sea percibida como algo volátil, fantasmal, insignificante, lo que de alguna manera intenta restar importancia al suicidio (desaparición autoimpuesta de algo efímero). Parte de la gracia del texto reside en que Levé, antes de suicidarse, escribió esta aproximación a cómo sería recordado, dando pie a varias reflexiones acerca de la vida y la memoria. Un detalle: según el amigo del texto, el autor planificó la inscripción de su lápida, las fechas, antes de morir. El problema es que si moría antes o después no cumplía las fechas y la gente que viera su lápida iba a pensar en la duración de su vida de acuerdo a lo inscrito en ellas, no a su existencia real. Así, el texto es la lápida, la fecha escrita antes de morir, un pronóstico existencial (el autor escribe el texto sabiendo que se va a suicidar), y al mismo tiempo juega con la idea de ser recordado más por el texto (una posible ficción) que por su existencia real. Esto demuestra que al final la ficción puede tener más valor que la realidad y que el autor puede alterar la visión que la gente tendrá de él a través de lo escrito. Un texto, en general, bastante bueno, con ideas realmente interesantes. Cada reseña es a su vez una lápida, en el sentido más literal, palabras que intentan capturar el espíritu de una lectura que murió. Esta lápida quiere honrar al señor Levé, pues de él depende su existencia, y por ello se despide con sus palabras: "La muerte es a la vida lo que el nacimiento a la ausencia de vida".

10 de octubre de 2014

Bildungsroman de manual

Bajo las ruedas de Hermann Hesse.

Un joven. Paso de la adolescencia al mundo adulto. Escrito de forma muy correcta, sin chirridos, pasando páginas con agilidad. El chaval hace el examen y es aceptado en una institución para empollones, pero pierde el rumbo cuando se da cuenta de que estudiar no le interesa. Crítica a la educación tradicional y a las imposiciones sociales que devienen en una crisis personal que precede al infortunio. Enfocando un poco más cerca, el autor nos dice que el desarrollo espiritual sucede de forma natural, puesto que cada uno tiene su propio camino, y no a través del estudio de materias impuestas por una institución o por la misma sociedad (o quizás que la evolución espiritual nada tiene que ver con el almacenamiento de información y el ejercicio intelectual). Muy correcto en su ejecución, pero falta fuerza en la presentación de la idea. La suavidad de la prosa contagia al contenido y éste último apenas golpea. No está mal, aunque esta idea se desarrolla mejor en Siddhartha, novela del mismo autor.

6 de octubre de 2014

Mirada a la miríada

Manhattan Transfer de John Dos Passos.

Mosaico de la sociedad estadounidense, con especial énfasis en Nueva York. A Johnny se le va la olla con alguna digresión que otra y a veces introduce cosas que no tienen nada que ver, pero no escribe mal. Buena prosa. Muchos diálogos. Los párrafos que abren cada capítulo son de lo mejor. La idea está bastante bien, va saltando de un personaje a otro intentando retratar el conjunto de la sociedad a través de la suma de individualidades. Esta idea moldea la estructura narrativa, forma y contenido encajan, la fragmentariedad enriquece el texto y expande la perspectiva del lector (varios puntos de vista sobre la sociedad; remarcando la insignificancia individual en relación con algo más grande). El problema es que ese desarrollo fragmentario no permite que el lector establezca conexiones lo suficientemente sólidas con los personajes, los lazos cuelgan, y esto hace que las situaciones pierdan mucho impacto. A partir de la mitad pierde fuerza y el texto no engancha para nada. También creo que falta discutir ideas potentes más allá de la idea general que vertebra al texto y de algún apunte social. Interesante, pero no me parece lo suficientemente profundo ni ameno como para valorarlo positivamente (valoración neutral).

2 de octubre de 2014

Pinceladas borrosas

Notable American Women de Ben Marcus.

En el primer capítulo el padre habla de su hijo (Ben Marcus); calidad literaria: sublime. En el último capítulo la madre habla de su hijo (Ben Marcus) y de la relación con el padre; calidad literaria: demasiado extenso y pesado (para ser el final). Dentro de este sándwich paterno-materno-filial hay una trama indefinida sobre la búsqueda del silencio y la quietud, con reflexiones sobre el lenguaje, el movimiento, la feminidad, el sonido... Frases como "reemplazar al sonido como el medio de comunicación primario, declarando al movimiento el ‘primer lenguaje’" (traducción mía). La paradoja es que estamos ante un texto, algo que ni produce sonidos ni tiene movimiento, pero que es capaz de recrearlos a través de ciertos símbolos (palabras). En el texto se dice que "el sonido mata" y "causa polución", por eso hay que hacer "voto de silencio" o "ayuno de lenguaje". Las palabras se pueden comer y el agua es trascendental. También hay partes que son un "estudio para catalogar los nombres de las mujeres americanas" en las que se definen los nombres, ya que estos dan pautas de comportamiento a la persona, es decir, si te cambian el nombre tu forma de ser varía. Hay cierta crítica al lenguaje, en frases tipo "como si algo no supiera lo que es hasta que el sonido adecuado es lanzado hacia él"; "hablar es crear clima"; "el movimiento y el discurso molestan a la atmósfera", o ideas oscuras como "la falsa promesa de movimiento". A partir de la página 150 el texto se hace algo pesado, la realidad bizarra que presenta empieza a perder fuerza por culpa del exceso, una realidad inverosímil demasiado prolongada. También es excesivo en su dirección egocéntrica, se menciona a sí mismo muchas veces, incluso dando la sensación de que todo el libro gira en torno a su persona. Me parece muy interesante por la capacidad de crear un mundo inverosímil de forma tan estética y simbólica, ese mundo borroso y ambiguo que al mismo tiempo transmite cosas perceptibles, y también por su habilidad para jugar con los recursos narrativos y moldear gramaticalmente el lenguaje. Este autor debería estar traducido al español.

28 de septiembre de 2014

l mstr y Mrgt

El maestro y Margarita de Mijaíl Bulgákov.

Leí 260 páginas y me sacié. Mijaíl es una máquina expendedora de nombres rusos, cada personaje con sus dos nombres de pila + apellido. Ardua tarea recordar los nombres de los personajes. De mal escritor me parece designar a los personajes como te apetezca en cada momento, por ejemplo: unas veces dice "el procurador" y otras veces dice su nombre, en cuestión de unas líneas, lo que lleva a confusiones y genera interferencias narrativas innecesarias. De mal escritor me parece la brusquedad de los saltos entre escenas, así como la irrelevancia que impera en muchas de ellas (paja pajovich). De mal escritor me parece la desaparición de personajes supuestamente importantes y su posterior aparición repentina fuera de lugar (un poco más de sutileza no hubiera venido mal). La idea de la materialización del diablo y cómo éste juega con las personas me parece buena, pero apenas coge intensidad, ni está al servicio de ninguna idea más trascendente, es más, sucede lo contrario, poco a poco el autor se va dispersando y la idea inicial se desintegra en un mar de paja pajovich. Es cierto que hay algo de crítica al comunismo y alguna cuestión sobre la realidad, lo inverosímil, la verdad, pero tampoco acaba de espesar (no percibo la concreción). Los toques surrealistas le dan cierta frescura al texto y generan un ambiente fantástico-nebuloso interesante, el problema es que esa atmósfera se expande en exceso y se convierte en dispersión. No soporto llevar medio libro leído y no haber encontrado nada plausible (se aceptan iluminaciones argumentadas puesto que estamos abiertos a aprender).

25 de septiembre de 2014

Occidente al desnudo

Plataforma de Michel Houellebecq.

Aventuras y desventuras de Michel, disfrazado de turista o de ciudadano francés, con la chorra al aire la mitad de las veces. Crítica a la decadencia de la sociedad occidental, recalcando el deterioro de las relaciones personales y la insatisfacción sexual. El narrador en primera persona hace turismo sexual en Tailandia, representando al occidental medio: alguien que se sabe decadente, que es consciente de que hay algo indigno en su conducta hedonista y consumista ya que se aprovecha de las desigualdades para disfrutar, pero que es incapaz de cambiar o de sentirse afectado por la injusticia. El autor nos viene a decir que el occidental actual es insolidario y poco humanitario y que ser así se la suda. Si bien el texto es demasiado efectista, con escenas de sexo que buscan poner cachondo al lector y satisfacer fantasías ocultas, hay varias ideas bastante interesantes. Houellebecq defiende la apertura sexual, critica la hipocresía occidental respecto a los culos, las pollas y las tetas, y propone un intercambio global, de fórmula: [occidentales que lo tienen todo, pero están insatisfechos sexualmente + pobres que lo único que pueden hacer es vender su cuerpo = turismo sexual]. Agitando conciencias y excitando al personal con un estilo que no tiene nada del otro mundo pero que te lees encantado, Michel nos deja un libro más que aceptable.

22 de septiembre de 2014

Un puffle

Navidad y Matanza de Carlos Labbé.

Me limité a leer 60 páginas (algo más de 1/3 del libro). Aburrimiento y dificultad para conectar con el texto. Parece un trabalenguas alargado. Es una novela que busca generar una atmósfera enrarecida presentando varios elementos de forma ambigua (el hadón, los personajes, los saltos temporales, la pieza...) y otros tantos explícitamente (un laboratorio, un experimento...) con el fin de que la mezcla transmita fragancias bizarras. El problema es que la ambigüedad se convierte en niebla porque el autor no la maneja de forma sutil. Hay una concatenación de ideas, personajes, fechas, situaciones, que se indigestan rápidamente. Resumen de las deficiencias del texto en una cita: "Montes nos pediría que diéramos por terminado nuestro pasatiempo. Ya no le haría gracia la historia de la niña y el padre que se bañan en el mar mientras les roban las toallas, porque detectaron las apariciones primero de Edgar Lee Masters y de Real –coincidencias al principio, fueron las conjeturas– y luego del hadón y de los Vivar como una protesta rabiosamente explícita de nuestra parte por el mutismo de Sábado, que permanecía encerrada en su pieza desde hacía más de un mes". Batiburrillo de ideas y personajes, construcción sintáctica dudosa, ambigüedad... y eso aparece al principio, sin un desarrollo previo que al menos permita al lector intuir por dónde van las referencias. Otra cita más, por gusto: "Montes padre comprobaba cómo nosotros [...] respondíamos a su hipótesis de desintegración. Por eso había dejado que jugáramos a esa estupidez de la novela por email, incluso aunque habláramos pestes de él creyendo que nuestras casillas eran de acceso personal y privado. La subjetividad de cada cual se comprometería más en una creación literaria que en el trabajo de síntesis del hadón". Muy ambiguo. Buscando despertar interés en el lector a través de una ocultación de información que muestra muy pocos recursos. Luego los capítulos cambian de número a su antojo (1, 2, 7...) como si hubiera capítulos que no se presentaran al lector (¡dios mío qué original y postmoderno!). En internet algunos dicen que todo es un puzle, que hay que juntar las piezas y descifrar qué es real y qué no. Bueno... jueguitos de ese tipo hay muchos y éste no es uno de los más afortunados. Otro recurso algo pobre es el de acabar los capítulos con frases efectistas que en ningún momento aportan algo al conjunto: "Él encendió el auto y voló rumbo a la carretera. Allí donde tanto anida la muerte". He llegado a leer que este escritor es el nuevo Bolaño y uno de los autores postmodernos más prometedores de Sudamérica. Esperemos que aparezca algo mejor por aquellas tierras.

Taoism

Taoísmo de Alan Watts.

Bien tirando a normal. Se va por las ramas y le da demasiado pensamiento a algunas ideas.

18 de septiembre de 2014

Literatura Trieste

La isla de Giani Stuparich.

Un joven y su padre enfermo visitan la isla, el templo de sus raíces, foco de los recuerdos más placenteros, tejido de una melancolía dulce. Sólo voy a criticar lo expuesto en la página 41 cuando dice "era la primera vez que percibía en las palabras de su padre como una amargura, una nostalgia de las cosas pasadas y perdidas", puesto que pone insistencia en despertar una emoción que el lector ya lleva masticando un rato, ya que toda la narración cuenta con ese toque melancólico. Ese comentario, en ese punto tan avanzado del texto, chirría ligeramente. También voy a criticar algunas palabrejas que se marcan los traductores como "circunnavegándola", "motonave" o "mesticia", que pueden ser correctas, pero suenan demasiado alejadas de la sencillez que prima en todo el relato (quizás sea culpa del original). Por lo demás, todo bien... Un texto que se limita a la dimensión emocional y a indagar en los lazos paternofiliales. No es una bacanal literaria, pero para sus pretensiones, está muy bien hecho. La sencillez de la prosa encaja perfectamente con los recuerdos y consigue exaltar, de forma muy suave, el valor de lo sencillo. Buen libro.

15 de septiembre de 2014

De ol man an de sí

El viejo y el mar de Ernest Hemingway.

Un viejo sale a pescar en una barca y un pez se queda enganchado en la caña. El viejo se deja llevar por el pez unos días hasta que consigue atraparlo. Y eso es todo, minimalista en cuerpo y alma. El viejo quiere conseguir el pez a toda costa, pero su edad no se lo permite (aunque al final lo atrapa). Hemingway podría estar planteando una parábola, metáfora, analogía, sobre el inexorable paso del tiempo, la alienación de la vejez, la ambición que está fuera de nuestro alcance, la imagen social (el viejo lleva mucho tiempo saliendo a pescar sin obtener nada y ese pez levantaría su estatus entre los pescadores), la supervivencia, la fe (el viejo no ve al pez, pero cree que va a poder sacarlo del agua), etc. En definitiva, es un texto con altas dosis de ambigüedad, que permite múltiples interpretaciones. Siempre he desconfiado de este tipo de libros, puesto que no requieren demasiada reflexión conceptual por parte del autor y crecen en valor gracias a la tendencia del lector a atribuir significado. No es un mal libro, pero tanto como para considerarlo una obra maestra...

11 de septiembre de 2014

Cooltureta

Ángeles rebeldes de Robertson Davies.

AK-47 le llaman... metralleta de figuras históricas y referencias bíblicas: "actividad epistolar de la cancillería papal de Pablo III", etc., "Hermes", "Rabelais", "Paracelso", "Pitágoras", etc. Literatura cultureta con destellos de name-dropping (término que utiliza la gente guay para referirse al uso de nombres importantes con el objetivo de realzar el estatus o la autoridad de un discurso). Se me entumece el cerebro. Hay detalles en la narración que gritan que es una obra de ficción, pequeñas grietas en la piel que revelan al cyborg. Chirridos: un personaje apenas conoce a una mujer pero dice "ella sabe gobernar su vida y superará lo suyo"; una estudiante de la universidad que es brillantísima no tiene habitación propia y duerme en el sofá, por lo que deduzco que hace los trabajos y estudia tumbada en el chaise longue (término francés muy chuli); la personalidad del tal Parlabane es poco creíble, le falta solidez. Los ángeles rebeldes son las personas que "revelan secretos del cielo" y por ello Dios los expulsó. Esto funciona como analogía de los profesores universitarios (y académicos en general) que luchan para que la humanidad avance pero viven algo alienados respecto a la sociedad. Sinceramente, a mí me ha parecido una novela estilo Dan Brown, pero algo más sofisticada en su narración y con innumerables guiños high culture (esta va dedicada a los amigos de la ceja alta). Texto normalito que por sus ganas evidentes de conectar con un público de magnitud intelectual pierde puntos y tendrá que presentarse en otra convocatoria (ya no hay plazas para la de septiembre).

8 de septiembre de 2014

El once inicial de la soledad

Once maneras de sentirse solo de Richard Yates.

Once relatos (no podía ser de otra manera) que intentan exprimir al máximo un fruto llamado soledad. Me ha parecido un buen libro, prosa sencilla y efectiva, con una variedad interesante de personajes y situaciones y dejando buen sabor de boca tras la lectura. Destacar que no hay tanta irregularidad entre la calidad de los relatos (como suele ser habitual en este tipo de libros), todos tienen algún punto fuerte y comparten intensidad y cierta cercanía cromática. El relato La construcción es el mejor con diferencia: describe el trabajo de escritor e indaga en el proceso creativo de cómo construir relatos. Bastante calidad. El resto de relatos están bien, aunque no alcanzan la excelencia de éste último.

4 de septiembre de 2014

Ulán Bator

Guía de Mongolia de Svetislav Basara.

Realidad y ficción, vigilia y sueño. Intento de solapar ambas dimensiones, al mismo tiempo que se pregunta a sí mismo sobre su existencia, la fe, el alma, la muerte... todo esto a lo loco, sin orden y con toques surrealistas. Mongolia viene a ser el espacio donde se juntan los vivos y los muertos. Cita que resume el tono del libro: "en el mundo existen únicamente dos cosas: el humor y el horror". Las ideas, en general, me parecieron algo excéntricas, paranoias personales del autor, poca rigurosidad a la hora de brindar un razonamiento sólido. La estructura resulta algo aleatoria, los contenidos van apareciendo sin demasiada precisión. Cita que resume el libro: "no es bueno tomarse en serio ni la realidad ni el sueño". Critica a la política, a la religión, al progreso... Me parece un texto demasiado disparatado, inestable, donde todo está colgando, palabras cual ropa en tendedero.

1 de septiembre de 2014

La vieja'l visillo

Cien años de soledad de Gabriel García Márquez.

Le eché un par de huevos y llegué hasta la página 336 de 504. Una vocecita, desde atrás (la parienta), me decía: "ya que estás ahí, acábalo" (la misma vocecita que al cogerlo me advirtió: "te va a parecer un coñazo"). Imposible terminarlo. Y mira que las primeras 100 páginas me parecieron muy buenas. Un estilo muy fluido, con una conexión muy suave entre el hilo principal y las digresiones y una fragancia poética bastante agradable. Algo confuso el tema de los nombres, pero entiendo que el fin es representar esa herencia y esos lazos familiares que intentan sobrevivir al tiempo. Creo que el texto arranca con mucha magia y un halo poético deslumbrante (el aislamiento de Macondo, los gitanos trayendo inventos, la ciencia que no llega al lugar, etc.), pero esa magia se va difuminando poco a poco con el entramado familiar que plantea el autor y la inundación de guerra y política. De repente todo se centra en el ir y venir de los personajes, sus relaciones, sus hijos, el primo, la madre que lo parió... y lo poético/mágico apenas tiene rendijas para dejarse ver entre tanto marujeo. No sé si la idea es que la magia desaparece con la llegada de la guerra y la política, pero eso no justifica el aburrimiento que produce. Es una obra bien escrita, con un manejo excelente de la digresión y de otros recursos narrativos, pero más allá de ese árbol genealógico hecho literatura, no percibo nada más. ¿La soledad? ¿La soledad qué? ¿Dónde?