Esto no es una novela, es una guía hipster de Berlín que el autor elaboró mientras tomaba cafés de especialidad y focaccias (yo soy más de llevarme un Schnecke del Zeit für Brot al Mauerpark) en barrios tan cool y trendy como Kreuzberg, Neukölln, Friedrichshain o Schöneberg (aunque como se habrá notado, prefiero Prenzlauer Berg).
Latronico quiere demostrarnos todo lo que sabe de la ciudad y no le importa reventar su novela para conseguirlo. Uno llega a la mitad del texto y parece que hasta ese momento sólo ha leído una introducción. Bien por ti, Vincenzo, ¿o debería decir Vinzenz?
Y la novela no empieza y los personajes están muy lejos del lector y puede que todo esto sea voluntario (se escucha algún aplauso al fondo), pero no percibo el sentido. Me parece un ejercicio posturil que pasa por encima de todas las cosas y en el que no hay vida más allá del narrador.
*He leído en alguna parte que es una reescritura de alguna obra de Georges Perec... Oh mon Dieu... Oh mein Gott... Dio mio...
*He leído en alguna parte que es una reescritura de alguna obra de Georges Perec... Oh mon Dieu... Oh mein Gott... Dio mio...

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