Aquí de Richard McGuire.
Maravilloso.
Uno de los mejores cómics que han pasado por mis manos.
Utiliza un recurso narrativo muy inteligente y original.
Superposición de viñetas de diferentes años limitadas a un mismo espacio.
El tiempo va en todas direcciones, pero desde el mismo punto de vista.
McGuire consigue que al lector le embriague la melancolía por el paso del tiempo y tenga una sensación de pertenencia a un Todo temporal que es el de la humanidad entera o incluso el del planeta.
Me parece genial.
Un personaje dice: "he oído que, cuando hueles algo, en realidad estás inhalando moléculas que se han desprendido de lo que sea que estés oliendo. ¡Si pudiéramos ver una barra de pan a partir de su olor, sería algo enorme!".
Los recuerdos son esas moléculas que nos hacen viajar en el tiempo y nos permiten "visualizar" ciertos instantes.
Las viñetas de McGuire también funcionan como moléculas temporales.
Otro personaje que está leyendo comenta: "al sembrar, cantaban al grano de maíz los nombres de los muertos. Y cantaban los nombres de los nacidos al cosechar".
Siembra y cosecha como ciclo eterno de vida y muerte.
Esta obra nos recuerda nuestra propia mortalidad, pero también consigue que seamos eternos.
9 de marzo de 2026
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