18 de abril de 2013

Krimen Uribe

Bilbao-New York-Bilbao de Kirmen Uribe.

¡Un krimen! (repito el chiste porque me hace gracia, soy un niño). Reconozco que la primera frase es buena, llama la atención, los primeros párrafos están bien, luego el estilo se vuelve tedioso. Pero tranquilos que antes de que el aburrimiento se os eche a la espalda (página 5 o 6), aparece al rescate, en medio de la narración, un cuadro impreso a todo color... ¡madre mía qué original! El detalle de incluir imágenes en plena narración, por lo general (hay excepciones), muestra cierta insensibilidad compositiva y desde luego, la incapacidad del autor para describir la imagen en vez de mostrarla (aunque quizás soy un ignorante y la muestra porque más tarde revelará una verdad muy profunda la cual jamás veré porque dejé de leer en la página 10). Ojo que hasta incluye una entrada de Wikipedia, ¡qué moderno tú! Se ha documentado mucho y maneja muchos datos, pero lo que no se puede hacer es distribuirlos todos en las primeras diez páginas. El autor quiere compartir información con nosotros, contarnos todo lo que ha descubierto del cuadro, del pintor, de su familia, etc., pero me temo que no es interesante.

Tritura literatura

Sostiene Pereira de Antonio Tabucchi.

Director de la sección cultural de un pequeño periódico portugués, Pereira (pesada aliteración me gasto), contrata a un escritor para que escriba necrológicas de escritores que todavía no han muerto, con la guerra civil española cerquita. No sé qué me pasa, de verdad que lo intento, pero no pude, lo dejé a la mitad. No discuto que esté bien escrito, pero una vez más, el contenido me parece muy flojo (aparte de que no me gustan los temas históricos). Empiezo a pensar que soy demasiado exigente con la profundidad de lo que se narra, perdón por ello. Si llevo medio libro y no he obtenido algo de satisfacción estética o de verdad profunda, ni intuyo que la vaya a haber, lo descarto.

Bobby

El cojo y el loco de Jaime Bayly.

Lo alejé rápidamente de mí al llegar a la mitad, Cronos me dio un toque de atención. El ritmo es bueno, el contenido es nefasto. ¿El daño que pueden causar los padres a un hijo? Eso ya lo sabemos, qué me quieres contar. La profundidad es inexistente. ¿Realismo sucio, contundente, brutal? Como quieras, te lees a Bukowski y sobra. Lo resumiría como lluvia dorada en la cara del lector donde las gotas, palabras tipo semen, polla, paja, culear... se repiten constantemente. Y a uno no le gusta que se le meen encima.

16 de abril de 2013

Mátame

La asesina ilustrada de Enrique Vila-Matas.

Leí hasta la mitad aprox. Idea: matar al lector. Resultado: mehhhh. Empieza correctamente, luego se harta a decir tonterías y lo siento pero paso. No escribe mal, otra cosa es que tenga algo que decir.

15 de abril de 2013

Danny Boodman T.D. Lemon

Novecientos de Alessandro Baricco.

Obra de toques poéticos. Narra la vida de un chico que nace en un barco y no pisa tierra nunca. Y se convierte en pianista, el mejor del planeta, una máquina. El estilo y la historia están bien, tiene humor, la prosa tiene buen ritmo, aparece una idea más o menos aceptable sobre lo inabarcable de la vida... Sólo por la belleza que transmite la historia ya merece la pena leerlo.

14 de abril de 2013

Carpeta roja

Ventajas de viajar en tren de Antonio Orejudo.

Eduardo Mendoza 2.0, versión mejorada quizás. Tiene flow, humor, paranoia... Es un poco locura, de hecho trata ese tema, pero no está mal. La primera mitad me hizo reír bastante, la segunda baja el nivel. Suelta alguna pincelada de crítica social pero falta cierta seriedad y profundidad como para estar ante un novelote, aunque tampoco se puede pedir todo.

13 de abril de 2013

Willy vs Segismundo

La mujer de sombra de Luisgé Martín.

Lo bueno: conseguí acabarlo, aunque confieso que leí en diagonal las últimas páginas. Lo malo: estilo narrativo básico, no hay profundidad, es efectista, busca generar un tipo de emoción/sensación que últimamente se vende bien, hay escenas de sexo gratuitas, busca impactar tratando temas tabú, hay ambigüedad que claramente manipula al lector... La narración es muy simple, puede valer, pero tiene carencias. El sexo se usa para atraer al lector, puro efecto, no hay profundidad ninguna, llamémoslo mercadotecnia. Aparte, me parece inadmisible que un autor utilice una ambigüedad mentirosa (engañar al lector deliberadamente con el punto de vista) para dar un giro al argumento, creo que es un truco barato de rastrillo y más si no tienes nada que decir.

8 de abril de 2013

Bloch

El miedo del portero al penalty de Peter Handke.

Acción a raudales, por lo menos al principio, todo se mueve rápido, ni una emoción, nada con contenido. En ese vacío de la descripción de objetos y acciones, se está cuestionando el significado de los significantes, la efectividad de la palabra. Y la palabra, si se comprende bien la realidad, está vacía, es absurda, no deja de ser un significante. Si al principio el protagonista ve la realidad (no las palabras) como de broma, al final acaba percibiendo no "una silla" sino la silla en sí misma (a lo Joseph Kosuth), por lo tanto, lo que es la broma es el lenguaje porque interfiere en la interpretación de la realidad. El lector es el portero que ve cómo el autor (los jugadores de campo) mueven la pelota de lado a lado sin llegar a portería (remarca el absurdo del portero que no interviene) y cuando el delantero tiene la oportunidad de un penalty (de dar significado al juego con un gol), la tira a las manos. Buen libro. Salvando las distancias, me recordó a Bernhard.

¿Qué es familiar?

Tan alemanes de Walter Abish.

También conocido como How German is it. Empieza como gran literatura y acaba como culebrón. Pasada la mitad del libro, todo empieza a desinflarse. Los personajes empiezan a reproducirse como conejos y molesta, llega un momento que no sé quién es quién (culpa mía todo). Y las artimañas del autor pierden su gracia. Quizás la lectura en inglés requiere más concentración y no soy capaz de ponerla. Supuestamente cuestiona la identidad alemana, el pasado oscuro de cámaras de gas y campos de concentración frente a la etapa moderna. ¿Y qué es familiar para el alemán de hoy? Si algunos pueblos están construidos sobre cadáveres. Le falta chicha pero no está mal, podría haber sido una gran obra si la profundidad del contenido hubiera estado por encima de la "psyche". Ha intentado mostrar la identidad alemana a través del comportamiento de los personajes, como si lo que piensan y lo que hacen fuera lo más importante, ignorando que dentro de un texto tiene que haber distintas fuentes de significado. Todo lo anterior es válido, o quizás no presté suficiente atención.

Te atizo despacito

La voz cantante de Eloy Tizón.

Escritura muy correcta, bien, pero por favor, más velocidad, estamos deseando que pasen cosas. El inicio es bueno, luego el ritmo se estanca, no pude acabarlo (tónica general con autores españoles). No sé Eloy... 15/20 páginas describiendo la granja de tu abuelo... en el siglo 21... no sé, el lector se ahoga, hay que refrescar un poquito, renovarse. Hay un truco para vislumbrar las aptitudes del ritmo narrativo: si puedes leer en diagonal y sentir que no te pierdes nada, es porque algo falla. El autor se mete excesivamente en el papel de escritor y se preocupa demasiado por escribir algo sobrio y formal. En mi opinión, hay que ser menos correcto, más perro, sacudirse las chinches de la importancia, entender que escribir un libro y cepillarse los dientes son acciones hermanas.

Sebo

Ya sólo habla de amor de Ray Loriga.

Qué quieres que te diga... Loriga (con pose chulesca y gafas de sol en invierno). Gilipolleces aparte: muy flojito, casi nulo. Descripción de un hombre y blablabla. Obviamente, no fui capaz de leerlo entero. Con todos mis respetos, no creo que sea difícil encontrar literatura de más calidad en el panorama nacional, quizás levantando una piedra.

2 de abril de 2013

El Género Humano ya no puede caminar

La pasión según G.H. de Clarice Lispector.

Segunda lectura, primera reseña. Monólogo interior, stream of consciousness, o como quieras llamarlo, de gran calidad. Todo sucede, nada sucede, en el piso de la mujer. Retrato de una transformación en compañía de una cucaracha de alma kafkiana. La cucaracha se debate entre la vida y la muerte tras ser cercenada por la puerta del armario que la protagonista, en un acto reflejo, cerró bruscamente. Y cara a cara con el insecto, tiene una epifanía y se ve a sí misma en él. Reflexiona. Las cuestiones existencialistas lo empapan todo. Y dice que el hallarse a uno mismo no deja de ser una forma de perderse, la desaparición del yo, la incomparecencia del ego. Y al principio el insecto le parece desagradable, pero al final acaba chupando la sustancia que vierte su cuerpo desgarrado. Gesto orientado hacia la verdad que revela su conexión con el universo. Cómo tener asco a un ser que juega a lo mismo que tú, vida y muerte, ser o no ser. Si le tienes asco a una cucaracha te tienes asco a ti mismo. Si Kafka hizo que un ser humano fuera insecto para mostrar la alienación individual, Lispector enfatiza la separación entre ella y el insecto para mostrar la alienación de la humanidad frente a la naturaleza y el universo. Obra imprescindible.

29 de marzo de 2013

Arele aka Tsutsik

Shosha de Isaac Bashevis Singer.

Escritor se acuesta con varias chicas pero descubre que el amor de su vida es su mejor amiga de la infancia, todo esto acompañado de alguna decisión difícil de tomar. Adecuado en su proceder, el autor plantea una historia bastante sencilla (véase frase anterior) en la que de vez en cuando aparece alguna pincelada sobre política, religión, Dios, el universo, etc. No va a revolucionar tu vida pero es una novela correcta, bien escrita, bien desarrollada, sin complicaciones, no sé si Premio Nobel, pero se deja leer, fluye.

Barro-co

Los pájaros de Baden-Baden de Ignacio Aldecoa.

Corté el chorro a las 60 páginas. Estilo recargado hasta la exasperación con cierto aroma arrogante. Pastel empalagoso que se te pega al paladar con fuerza y mientras lees estás deseando librarte de él para recuperar todas tus funciones. En las primeras hojas hay unas 20 o 30 palabras que no conozco, oh gran escritor, permíteme ver la luz a través de los ornamentos de la fachada. La temática: no me interesa. Cotilleos. No escribe mal, o sí, si te repugna el barroquismo gratuito y pretencioso que destila.

21 de marzo de 2013

Ivet

La aventura del tocador de señoras de Eduardo Mendoza.

100 páginas máximo. No hay duda de que sabe escribir y de que el humor es su característica principal, pero la trama detectivesca y el excesivo esmero en hacer gracia le dan un toque infantil que resta calidad. Cuando no hay una sobredosis, el humor está bien, pero todo lo demás resulta muy trillado como para que alguien se tome en serio esta novela. Para pasar el rato puede valer.

20 de marzo de 2013

Volví a pensar en el mesón

El malogrado de Thomas Bernhard.

Segunda lectura. Ratifico lo que escribí la primera vez. Bernhard me parece un gran escritor pero aquí la forma tiene demasiado protagonismo. No es mal libro, es una construcción interesante, pero cojea un poco en su contenido que se hace repetitivo y da muestras de debilidad en las últimas páginas.

*Comentario añadido despúes. Corrijo: he estado pensando acerca del libro y no sé si es una idealización personal de la obra, pero es probable que Bernhard quisiera que el artificio destacara más que el contenido para representar precisamente eso, a un malogrado, a un fracasado, un ser que se preocupa más de la forma que del contenido, más de las notas que del sentimiento que pone en ellas, más de las palabras que del mensaje que llevan; y a su vez, estar haciendo un retrato de sí mismo y de la literatura en general, ambos incapaces de alcanzar la pureza total debido a una obsesión por el lenguaje. Creo que estamos ante otra obra maestra del amigo Thomas.

Or Ex

Asesinato en el Orient Express de Agatha Christie.

Pocas páginas mantuve. ¿10? El autor/autora probablemente sea un robot. Esa prosa no la ha creado un individuo sino una fábrica de novelas, de ahí que el lector observe anonadado cómo sin la voluntariedad de un artificio una narración puede parecer artificial, como si fuera obvio que el texto estuviera hecho para ser leído/para ser vendido. Llámame ignorante.

12 de marzo de 2013

Expiritualidad

Zen y el arte del mantenimiento de la motocicleta de Robert M. Pirsig.

Divagando sobre el concepto calidad. En un primer momento pensé que el autor estaba dando en el clavo, que estábamos tratando cosas serias de verdad, incluso pensé que sería capaz de leerlo entero, sin embargo, se diluye, la dispersión difumina la pintura de tu aerosol. Literariamente es un cero, supongo que el autor es consciente de ello. ¿Sí? Pues toma sobredosis de intelectualidad e ideas y círculos sobre el mismo tema hasta el punto de perder el sentido y convertirse en un juego intelectual que no lleva a ninguna parte. Demasiada razón metida en sí misma buscando razones para cosas que salen de la razón, o no, todo salpimentado con racionalidad y un ligero atisbo de ¿espiritualidad?, no sé si me entiendes ni si te entiendo ni me importa. Muchas veces el autor no sabe ni lo que está diciendo. Entiende de espiritualidad lo que yo de motos, y encima no sabe explicarse. Nietzsche te diría que enturbias tus aguas para hacerlas parecer más profundas (seguro que esta frase ya la he usado antes por aquí). Creo que sé lo que quieres decir, creo, pero está expresado con tanta racionalidad y tanto círculo que me agotas y creo que no hay profundidad alguna, sólo un puzzle mental, creo.

12 de febrero de 2013

Top Autopsia

Aquí van los autores y textos que más me han impactado, cambiado, influenciado... Quizás si los volviera a leer ahora no serían lo mismo. Si sólo aparece el autor es porque más que un libro en concreto, he picoteado de varias fuentes, bien sean libros o artículos de internet:

Literatura:

Albert Camus - El extranjero / La caída
Vladimir Nabokov - Lolita
Thomas Pynchon - La subasta del lote 49 / El arco iris de gravedad
Kurt Vonnegut - Las sirenas de Titán
Joseph Heller - Trampa 22
Stanislaw Lem - Solaris
David Foster Wallace - La broma infinita
J.D. Salinger - El guardián entre el centeno
Antoine de Saint-Exupéry - El principito
Patrick Süskind - El perfume / La paloma
Alessandro Baricco - Seda / Novecientos
Julian Barnes - El loro de Flaubert
Robert Coover - El hurgón mágico
Yukio Mishima - El marino que perdió la gracia del mar
George Bernard Shaw - Pigmalión
Imre Kertész - Sin sentido
Wallace Stevens (destacar el poema The snow man)
Mark Z. Danielewski - House of Leaves
Jerzy Kosinski - El ermitaño de la calle 69
Herman Hesse - Siddhartha / Demian
William Gaddis - Los reconocimientos / Ágape se apaga
Franz Kafka - La metamorfosis / El proceso
William Burroughs - El almuerzo desnudo
J. M. Coetzee - Desgracia 
William Carlos Williams (destacar el poema This is just to say)
Emily Dickinson
Sylvia Plath
William Butler Yeats (destacar el poema Cloths of heaven)
Samuel Beckett - Esperando a Godot
Eugene Ionesco - El rinoceronte
Jack Kerouac - En el camino
Thomas Bernhard - Corrección / Trastorno
Amy Hempel (destacar el relato La cosecha)
Elfriede Jelinek - La pianista
Clarice Lispector - La pasión según G.H.
Miguel Hernández
E.E. Cummings (destacar el poema Since feeling is first)


Espiritual/Filosofía/Psicología/Astrología/Miscelánea:

Alan Watts (destacar El camino del Tao)
Lao Zi - Tao Te Ching
Zhuang Zi
Lie Yukou - Lie zi
Upanishads
Viktor Frankl - El hombre en busca de sentido 
Friedrich Nietzsche (destacar Así habló Zaratustra)
Martin Heidegger
Jacques Lacan
Immanuel Kant
David Hume
Arthur Schopenhauer
Carl Gustav Jung
Hermes Trismegisto - El kybalión
Aleister Crowley - El libro de la ley
Emile Cioran (destacar En las cimas de la desesperación)
Ryszard Kapuściński - Ébano
Julius Fast - El lenguaje del cuerpo
Liz Greene
Dane Rudhyar
Jiddu Krishnamurti
Howard Sasportas
Stephen Arroyo
Richard Tarnas
Robert Hand

11 de febrero de 2013

Un higo chumbo

Intemperie de Jesús Carrasco.

De padres Seix Barral y Opuntia ficus-indica. Unas páginas se puede aguantar, más no. Faulkner, Coetzee y McCarthy juntos... los cojones. Un chaval que va por el campo y se esconde de la gente del pueblo y aparece un campesino y le invita a unos mendruguitos de pan y hay unos perros muy simpáticos y chumberas y orín, todo muy rústico ello. Por favor... es triste intentar atribuir cualidades modernas a algo tradicional con el fin de crear una tendencia de mercado. Si falta creatividad, se asume, Welcome to Spain: somos la mierda, pero no nos vendáis la moto y menos un sidecar. Lo bueno: no pagué 20 eurazos por el libro y tengo la esperanza de que el autor invierta el "tiempo" y el "espacio" que le va a aportar este éxito en construir algo mejor.

4 de febrero de 2013

Calienta el sol

Ébano de Ryszard Kapuściński.

Periodista polaco visita África y la retrata a través de su piel y sus ojos, supervivientes del maltrato constante causado por la implacable esfera solar. Literariamente no inventa nada, es normal, pero su contenido me parece excelente, me impactó en cierta manera. Amplía perspectivas. Describe diferentes regiones de África contando anécdotas curiosas, compartiendo datos históricos, remarcando la pobreza, la violencia, el hambre, no sin penetrar en la realidad africana con cierta agudeza. Allí lo que define el tiempo son los actos, no el tiempo en sí mismo, un autobús no sale a una hora determinada, sale cuando está lleno. Allí una mujer tiene una olla y es lo más valioso del mundo, vive de ella tanto para hacerse de comer como para poder vender algo de comida, si le roban la olla se muere. Allí un niño empuña una metralleta mientras un hombre sin trabajo mira al horizonte preguntándose si mañana tendrá algo para llevarse a la boca. Después de leer este libro uno aprende a valorar lo que tiene, a ser más humilde, más generoso y a apreciar la vida en sí misma, sin tener en cuenta lo que se tiene o se deja de tener. Quizás suene a cliché pero es lo que hay. Recomendable para todos aquellos que miran por encima del hombro, para los que se quejan de que les quitan las pagas extra, los que dejan correr el agua cuando se lavan los dientes o los que se dejan comida en el plato porque no quieren más pero luego piden postre.

24 de enero de 2013

Void

Everyday Tao: Living with balance and harmony de Deng Ming-Dao.

A través de varios ideogramas chinos el autor nos muestra las diferentes verdades del taoísmo. Interesante. Estáis tardando en conocer el Tao.

Cómo domesticar a la pantera

Identidades asesinas de Amin Maalouf.

El autor intenta explicar qué es la identidad y compara el mundo árabe con el mundo occidental haciendo hincapié en las diferencias y similitudes existentes. Lo primero: la identidad no es algo fragmentado. Bajo mi punto de vista, la idea más interesante del libro, simplificando, es la que habla de cómo la religión cristiana ha evolucionado de ser mala (asesinatos, injusticias, poder...) a ser buena, más o menos (en la actualidad no se cometen tantos crímenes en su nombre), mientras que la religión musulmana en la antigüedad era buena y actualmente comete más imprudencias (bombas, fanatismo, etc.). Esto está directamente relacionado con la evolución científica, social, industrial, tecnológica del mundo occidental y con el estancamiento de los países árabes en este sentido, por un temor a perder su tradición y su cultura, como si la evolución occidental representara una amenaza que pudiera borrar del mapa las características que precisamente definen la identidad árabe. Es comprensible. El mundo occidental evoluciona y con él su religión, el mundo árabe se estanca y con él surgen las diferencias importantes que crean conflicto. Si yo fuera árabe, por un lado querría que mi sociedad fuera avanzada como la europea pero al mismo tiempo eso me haría sentir una especie de invasión de los valores occidentales y me haría dudar sobre la supervivencia de mi tradición cultural. Es un quiero lo nuevo pero déjame quedarme con lo viejo. Obviamente, lo perfecto es el equilibrio. Otra idea clave es la de que la religión hace a la sociedad tanto como la sociedad hace a la religión, por ejemplo, actualmente la religión cristiana es más benévola gracias al desarrollo general de Europa. El hecho de intentar analizar la evolución humana dentro de un marco temporal le da un toque casi profético, ya que permite vislumbrar ligeramente el posible desarrollo de las diferentes sociedades. También trata el tema de las lenguas y cómo estas son de gran importancia para la identidad. Un libro muy interesante para reflexionar sobre las sociedades, las religiones, el contraste entre oriente y occidente, pero sobre todo para abrir la mente.