Sobre las infidelidades posibles y la frontera entre sueño y realidad. Historia bien narrada que genera intriga, tiene una atmósfera cautivadora y plantea cuestiones interesantes.
Sigo con spoilers...
Una noche loca en la que el protagonista vive varias aventuras en las que daría su vida por otras mujeres, aunque finalmente no se produce ningún acto sexual ni amoroso.
Cuando vuelve a casa, su mujer le dice que ha soñado que le era infiel y él se enfada.
Una noche loca en la que el protagonista vive varias aventuras en las que daría su vida por otras mujeres, aunque finalmente no se produce ningún acto sexual ni amoroso.
Cuando vuelve a casa, su mujer le dice que ha soñado que le era infiel y él se enfada.
Esta situación nos invita a reflexionar: ¿qué es más imperdonable, una infidelidad soñada o la predisposición a ser infiel sin serlo?
Él le cuenta sus aventuras nocturnas a su mujer y él pregunta qué van a hacer y ella responde: "dar gracias al destino, creo, por haber salido tan bien librados de todas esas aventuras... de las reales y de las soñadas", él duda y le pregunta si está segura de eso y ella contesta: "tan segura que sospecho que la realidad de una noche, incluso la de toda una vida humana, no significa también su verdad más profunda", a lo que él añade "y que ningún sueño [...] es totalmente un sueño".

No hay comentarios:
Publicar un comentario