La leyenda de los ciclistas de Svetislav Basara.
Corté la corte del rey Carlos pronto, no más de 60 cuartillas, conspiraciones no misteriosas, nada intrigantes, alicaídas palabras juntas, el espíritu no marcha sobre ruedas, sin vigor, vorágine de nombres e imágenes y recovecos intelectuales poco tonificantes, círculos de radios cortos, la visión de Ezequiel a hombros de Grosman, poco contacto con el suelo, Ferrarius me contó todo tipo de cosas mientras el abad asentía, miro desde la puerta entornada y no llego a entrar, bien, porque aunque el barón desapruebe mi conducta, salvo un tiempo precioso para agujerear otras superficies y penetrar en otros agujeros.
Oriol Vlak: Soc un gat
Hace 14 horas

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