Una música de Hernán Ronsino.
Duele ver cómo unas primeras páginas fabulosas van hundiéndose poco a poco en un caldo insulso que apenas quita el hambre. Me llevo la cuchara a la boca hasta vaciar la mitad del cuenco y entonces me veo obligado a pedir otro plato, otro libro, si quiero que mi estómago detecte algo de sustancia para empezar la digestión. Se nota que tengo poco que decir y no quiero decir mucho y acudo a analogías simples de comida y a imágenes de pájaros y estorninos que hacen música con Ronsino.
Andy Weir: Proyecto Hail Mary
Hace 1 hora

No hay comentarios:
Publicar un comentario