"Mañana será otro día" es la frase que le suelo decir a mi mujer para tranquilizarla cuando los avatares de la maternidad, el trabajo y la autoexigencia colisionan produciendo un torbellino emocional difícilmente controlable.
En el cómic, una pareja quiere tener hijos y no lo consigue. Quitando algunas ilustraciones ligeramente evocadoras y algún que otro momento emotivo, me parece un cómic básico que trata un tema sensible y doloroso de una manera rutinaria y poco original. Se echan en falta los torbellinos.

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