Una breve historia de casi todo de Bill Bryson.
24 de septiembre de 2015
Nearly everything
14 de septiembre de 2015
F & Z
Franny y Zooey de J. D. Salinger.
7 de septiembre de 2015
Ojorcocoos do ostolo
Ejercicios de estilo de Raymond Queneau.
- Me gustó mucho – dice ella.
- Menuda hez de libro, parece que lo ha escrito un niño pequeño – digo.
- Es que son eso, ejercicios de estilo, no busques
más – dice ella.
- Hombre, para eso me voy a Bernhard, que es un ejercicio de
circularidad constante y además tiene ideas – digo.
- Bernhard es distinto – dice ella.
- La introducción dice que la inspiración de Rainman, digo
Raymond, es Bach, algo que desarrolló Bernhard con exquisito resultado en El
Malogrado – digo.
- Qué quieres que haga... a mí me gustó – dice ella.
- Vaya puta mierda de libro, menudas gilipolleces – digo.
- ¿Qué esperas? Son ejercicios de estilo, enfoques
diferentes sobre lo mismo – dice ella.
- ¡Joder!, para eso me leo a Bernhard, con su circularidad, su
suicidio, su locura... – digo.
- Bernhard es diferente – dice ella.
- La repetición de Raymond se inspira en Bach, igual que
Bernhard, pero Bernhard lo hace mejor – digo.
- Bueno, a mí me gustó – dice ella.
- Menuda castaña de libro – digo.
29 de agosto de 2015
Sononono nigger
El ruido y la furia de William Faulkner.
17 de agosto de 2015
Detail tales
Stories in
the Worst Way de Gary Lutz.
Relatos cortos muy cortos. Este hombre es un maestro de las
frases. La arquitectura sintáctica y fonética está cuidada al milímetro, así como su relación con el plano semántico. Un ejemplo de ello es el título: el "stor" que inicia la frase de forma
triunfal cambia su orden y pasa a ser "orst", al mismo
tiempo que se ubica al final de una palabra, "worst", que tiene connotaciones
negativas. De esta manera relaciona el significado de la frase, "historias de la peor forma" o que siguen un mal camino, con la colocación y el orden de las palabras y las letras. Es decir, el contenido semántico presenta un reflejo a nivel morfológico y sintáctico. Otro ejemplo: "the thing about being a girl is that stuff is
stuck inside you" (p. 119); el desplazamiento sonoro, de algo suave
(thing-being-girl) a algo duro (that-stuff-stuck), establece una relación entre
lo fonético y lo semántico, la chica como algo suave y dulce y las cosas que se
quedan pegadas en el interior como algo desagradable. Además, la segunda
aliteración consigue que la frase sea "pegajosa", algo que ya viene
dado semánticamente por "stuck". El problema principal de la obra es que hay una gran preocupación por los árboles y prácticamente se ignora el bosque. El detalle es
muy rico, imponente, pero los relatos, como entidades individuales, compactas, tienen escasa fuerza. La ambigüedad tampoco ayuda. Es un libro que se disfruta en el instante,
en la palabra, en la oración, y que pierde mucho cuando llegamos al final de
cada relato, pues la resolución no suele ser satisfactoria. Eliminar la gratificación final es una técnica subrepticiamente postmoderna, no obstante, la perspectiva global de cada relato tampoco resulta sugerente (algo que sí sucede, por ejemplo, en algunos relatos de David Foster Wallace, que emplea una estrategia similar). El final puede ser una mera anécdota, algo inevitable, exento de impacto, pero la sensación tras la lectura, más global, debería encharcar nuestro pecho y electrificar nuestras neuronas.
*Para los que lean en inglés, os dejo una charla muy interesante del propio Lutz sobre la escritura, aquí:
8 de agosto de 2015
Hadji Murat
Jadzhi Murat de
León Tolstói.
22 de julio de 2015
Casi Esopo
La vida de los insectos de Víktor Pelevin.
12 de julio de 2015
Floritura de pescado
Vidas conjeturales de Fleur Jaeggy.
Cogí el libro sin saber de qué trataba. Me encuentro con minibiografías (o relatos de anécdotas) de Thomas de Quincey, John Keats y Marcel Schwob, cada uno de ellos con su capítulo bien dividido. Coincide que no he leído nada de ninguno de los tres. El estilo de Jaeggy me parece interesante, pero el texto es en sí mismo una anécdota y más considerando su tamaño. El veredicto es: indiferencia. Será que desconozco a los tres autores y no puedo saborear sus vicisitudes biográficas. Y si estamos ante el jueguito de dónde está la mosca aquí o allí, es decir, de si es realidad o ficción lo que se nos cuenta, asociado a la obra Vidas imaginarias de Schwob, su relevancia es mínima. Ese jueguito, por sí solo, ya no tiene interés.
2 de julio de 2015
La semilla
El origen de Thomas Bernhard.
25 de junio de 2015
El ego como ilusión
El libro del tabú de Alan Watts.
13 de junio de 2015
This man is an Arab
El árabe del futuro de Riad Sattouf.
27 de mayo de 2015
Wittgenstein’s Mistress
La amante de Wittgenstein de David Markson.
15 de mayo de 2015
Desayuno, comida y cena
Desayuno de campeones de Kurt Vonnegut.
7 de mayo de 2015
Transferencia
La colmena de Camilo José Cela.
28 de abril de 2015
No corre por tus venas
Hilos de sangre de Gonzalo Torné.
22 de abril de 2015
Se compra compromiso
El vano ayer de
Isaac Rosa.
23 de marzo de 2015
Ahora bajo
La lección de música
de Pascal Quignard.
16 de marzo de 2015
Comida sin especias
Especies de espacios de Georges Perec.
27 de febrero de 2015
Justiniana, devuélveme las horas
Justine de Lawrence Durrell.
18 de febrero de 2015
Corazón tan parco
Corazón tan blanco de Javier Marías.
Las citas hablan:
P. 13: "el hermano, que era bastante más joven que las dos
niñas, se acercó a él, pero a modo de ayuda sólo logró asirle los faldones de
la chaqueta, como para sujetarlo y que no se tambaleara con las arcadas, pero para quienes lo vieron fue más bien un
gesto que buscaba amparo en el momento en que el padre no se lo podía dar".
P. 15: "Se dio cuenta entonces de que, como solía, había
cometido el error de llevar el postre antes de retirar los platos y poner otros
nuevos, pero no se atrevió a recoger aquéllos y amontonarlos por si los
comensales ausentes no los daban por finalizados". "Como solía" ¿qué?, ¿darse
cuenta del error o cometer el error? Más allá de eso, con Marías es
posible que un plato, elemento físico (no gastronómico), se pueda dar por
finalizado. Inicia la frase hablando de "platos" como entes físicos y acaba la
frase interpretando que son entes gastronómicos.
P. 16: "El chico, que había visto bastante con anterioridad,
sin duda permaneció un buen rato en el comedor y luego se fue sin decir adiós
ni llevarse los cascos de botellas vacíos, ya que cuando horas después la tarta
derretida fue por fin retirada y arrojada a la basura envuelta en papel, le
faltaba una considerable porción que ninguno de los comensales se había comido
y la copa de la mujer del médico volvía a estar sin vino". "Que había visto
bastante con anterioridad" ¿quién? Luego, mete "y la copa de la mujer del médico volvía a estar
sin vino" como un quiste.
P. 19: "pero no porque yo haya decidido acompañarla o ni
siquiera porque tenga la costumbre de hacerlo y me parezca justo y educado
hacerlo".
P. 22: "al cabo de unos minutos de mirar sin ver, individualicé a una
persona".
P. 23: "De pronto cayó la noche, sin casi aviso como ocurre
en los trópicos".
P. 23: "En ese momento la mujer de la calle alzó los ojos
hacia el tercer piso en que yo me hallaba y creí que fijaba en mí su vista por
primera vez". Esto es pura magia...
P. 27: "no me atreví a llegarme hasta ella". Este uso de "llegar" se repite más veces.
Etc.
Premio Nobel urgente.
23 de enero de 2015
Lumia
El moralista de
Felipe Trigo.
17 de enero de 2015
Güinter City
La ciudad en invierno
de Elvira Navarro.
5 de enero de 2015
Speichermacher
Austerlitz
de W. G. Sebald.
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