7 de abril de 2026

San Frescales

Un millón de ejemplares vendidos
de Carlos Clavería Laguarda.

Llegó con su majestuoso Daimler verde de 1991, pero cuando se bajó del coche no me sorprendió ni su atuendo ni su palabreo almibarado amable. La idea del manuscrito tiene cierto interés (en su expresión más altisonante: 
"fabricación arbitraria de modelos de cultura"), no obstante, debajo de esa piel tostada al sol de Amalfi y empapada con Dartigalongue en las mejores trattorias florentinas, percibí un control tonal defectuoso, demasiado cercano a la Juvenalia romana. El uso y abuso que hace de los nombres propios para elevar la personalidad del protagonista tampoco fue de mi agrado, así como la afectación y la distancia que impone la narración en ciertos pasajes. La sensación general es que falta desarrollo en varias partes de la novela. Esto parece un primer borrador al que le falta peso y densidad, un antipasto que debería ir acompañado de un piatto più sostanzioso.

No hay comentarios:

Publicar un comentario