20 de septiembre de 2021

Unevenson

Altmann's Tongue
de Brian Evenson.

Brian Evenson escribe dando hachazos al papel, intentando que la crudeza golpee al lector y las salpicaduras que llegan a su cara no sean de tinta sino de sangre. En general, estos relatos son bastante irregulares. Me gustó bastante The Munich Window, pero el resto (no leí todos, sí más de la mitad) no me parecieron nada del otro mundo, sobre todo por apoyarse en una opacidad y una ambigüedad que no son nada estimulantes. He de decir que este libro lo he intentado leer entero dos veces y no lo he conseguido ninguna.

17 de septiembre de 2021

Hala

Exhalación
de Ted Chiang.

Me tiro a la piscina y afirmo que es una colección de relatos imprescindible para cualquier amante de la ciencia ficción. Sorprende principalmente porque no es nada irregular, todas las piezas tienen un mínimo de calidad (alta), algo que no suele verse en este tipo de libros.

Caigo en el agua, salpico y asevero que las ideas que expone Chiang son bastante estimulantes. Y lo mejor de todo es que el autor no se queda en la superficie, reflexiona sobre sus ideas con bastante rigurosidad, sin concesiones, hasta las últimas consecuencias.

Buceo un poco, saco la cabeza del agua y señalo que Chiang es muy preciso a la hora de construir sus mundos, no se excede con detalles superfluos y sabe equilibrar el peso de las ideas, las situaciones y los personajes. La prosa no es especialmente bella, pero es competente.

Subo la escalera y salgo de la piscina para remarcar que hay dos relatos que están por encima del resto:

The Truth of Fact, the Truth of Feeling... s
obre la memoria, la verdad y la subjetividad. Traza un paralelismo entre la posibilidad de grabar todas tus vivencias y la aparición de la escritura (la escritura se presenta como un avance tecnológico de igual calibre que las grabaciones). La memoria deja de ser imprescindible, pero al mismo tiempo tiene valor porque su imprecisión añade un aspecto subjetivo (que puede ser mágico) a los recuerdos (frente a la precisión de las grabaciones que capturan una realidad objetiva).

The Great Silence... 
sobre el sonido, el loro y la búsqueda de conexión extraterrestre. Me limito a decir que es una auténtica genialidad.

Me seco con la toalla.

16 de septiembre de 2021

Solodine

Solo de viola
de Antoine Volodine.

Extrañeza insulsa es lo que transmite esta ¿distopía? ambigua y opaca que se supone que es un referente del "post-exotismo", término acuñado por el propio Volodine para clasificar sus escritos. Hay ciertos ecos de Kafka, Orwell y Beckett, salvando las distancias, pero el autor no acaba logrando nada memorable.

Lo cierto es que es bastante difícil conectar con las estrafalarias melodías político-circenses que plantea Volodine, ya que no hay elementos sólidos a los que agarrarse: los personajes no son cercanos, la prosa es bastante austera y las ideas dan círculos alrededor de temas relativamente indefinidos. Esto podría estar justificado si de vez en cuando me diera algún chispazo en el cerebro o en el corazón, pero tampoco.

15 de septiembre de 2021

Humorata

Los asquerosos
de Santiago Lorenzo.

Novela peculiar que se caracteriza por su prosa relamida vintage (toma) y sus latigazos cómicos ocasionalmente certeros (te reirás seguro) que cuentan la historia de un hombre que huye de la ley y se convierte accidentalmente en un ermitaño, para disfrute sorpresivo de él mismo.

Es entretenida hasta llegar al ecuador, donde la repetitividad conceptual empieza a hacer mella y acaba agotando, cual eremita frotando dos guijarros hasta el infinito sin conseguir despertar la llama. En general, falta concisión. Santiago Lorenzo repite ideas una y otra vez desde diferentes ángulos, a veces con el fin de generar un efecto humorístico a través de la acumulación, pero esto debilita a la segunda mitad del texto. Hay capítulos contiguos que prácticamente expresan la misma información y, por tanto, son prescindibles.

Los incidentes finales tampoco transmiten demasiada intensidad y la novela se va apagando sin demasiado brillo, concluyendo con una reflexión un tanto floja. A pesar de sus defectos, supongo que los lectores que busquen algo de ánimo alegre y jocoso la disfrutarán.

14 de septiembre de 2021

Qi mero

El libro de las quimeras
de Emil Cioran.

He leído varias obras de Emil Cioran y la verdad es que esta es de las que menos me ha impactado. Me da la sensación de que es más dispersa y menos aguda que el resto (¿o quizá me afecte el momento personal en el que me encuentro que nada tiene que ver con un estallido de luz y color?). Para tenerlo de libro de fondo y ojearlo de vez en cuando en medio de otras lecturas, puede servir. Su virtud está en esa intensidad arrebatadora, característica de Cioran, que exuda cada fragmento. 

*La portada de la nueva edición es espectacular, felicitaciones al equipo de diseño.

13 de septiembre de 2021

Zho leva

Otra vida por vivir
de 
Theodor Kallifatides.

Theodor Kallifatides nació en Grecia en 1938 pero emigró a Suecia con 25 años. Este es el primer libro que escribió en griego después de desarrollar toda su carrera literaria (más de 50 años) escribiendo en sueco.

A sus 77 años de edad, Kallifatides siente un bloqueo de escritor (o quizá que ha llegado la hora de colgar la pluma) y decide vender el estudio de Estocolmo en el que trabajaba. Su visión de la vida cambia cuando viaja a su tierra natal y redescubre el poder que ejercen sobre él su país y su lengua nativa.

Un viaje tan nostálgico como agradable de leer que plantea cuestiones ligeras sobre la identidad, el paso del tiempo, la migración, los idiomas, la evolución de Europa, etc. Deja un regusto agridulce y melancólico que es satisfactorio.

12 de septiembre de 2021

Run, Home, Run

The Idea of Home
de Curtis White.

Dos intentos de lectura separados por un par de años y en ambos ocurrió exactamente lo mismo. Los tres primeros capítulos son buenos, pero lo que viene después se hace aburrido rápidamente. Tampoco ayuda que la portada diga "una novela" y descubras que en gran medida son relatos sueltos (un engaño o un experimento). Estoy seguro de que White, si ha puesto más enfoque (menos dispersión) en otros trabajos, ha podido lograr cosas interesantes. Estaremos al tanto.

10 de septiembre de 2021

Ahogado en aguas tibias

Visión del ahogado
de Juan José Millás.

La monotonía y la unidimensionalidad del relato me impidieron sobrepasar las 100 páginas. Juan José Millás hace gala de una prosa cuidada para contarnos algo tremendamente soso, con algunas incongruencias y unos diálogos muy poco trabajados. Los personajes tampoco resultan atractivos y sus arcos narrativos son bastante convencionales y apenas tienen fuerza. Aunque creo que el mayor problema es que es una novela excesivamente cerebral (poco poética, poco evocadora) y no despierta sensaciones ni emociones; acaricia la mente del lector dando la espalda al resto del cuerpo, incluido el corazón.

8 de septiembre de 2021

The Art of Fielding

El arte de la defensa
de Chad Harbach.

No es necesario que te guste el béisbol para apreciar la estupenda novela de Chad Harbach. Levantemos nuestras gorras... Una lectura tremendamente adictiva (un page-turner en toda regla) que no es excesivamente reveladora pero que te atrapa por completo, y todo ello sin ser básica o simplista, que suele ser lo habitual en estos casos.

Sí que es cierto que merodean ciertos clichés, pero esto lo compensan con creces sus interesantes personajes y un desarrollo de las relaciones que está perfectamente calibrado y que posiblemente sea lo mejor de la novela. La prosa, sin necesidad de florituras complicadas, es eficaz 
y el mundo que construye es absorbente. Algo muy importante es que hay una buena proporción entre las introspecciones, los incidentes y las partes descriptivas (se lo pondría de ejemplo a muchos escritores).

El principal punto negro es un final que resulta decepcionante, ya que recurre a unos efectismos relativamente cutres e inverosímiles que parecen sacados de una película de Hollywood. También se le puede achacar que, aunque se disfruta mucho la lectura, 
cuando acabas no sientes que haya sido una experiencia enriquecedora (lo bueno es que los personajes sí que se quedan dentro de ti durante un tiempo).

Observaciones (con algunos spoilers):

- Chad Harbach le da un giro queer a la típica historia de profesor universitario que se acuesta con una alumna y, sorprendentemente, la historia gana frescura.

- Las referencias literarias se agradecen y más si encajan como un guante con la historia y se introducen con tanta sutileza.

- Las decisiones de los protagonistas a veces son cuestionables. En este sentido, Harbach suele favorecer la conducta que resuena a nivel dramático a expensas de un enfoque más realista o práctico.

6 de septiembre de 2021

We Wilt Rock You

Wilt
de Tom Sharpe.

Ingenio y mordacidad a raudales exuda el señor Tom Sharpe en esta sátira que juega con los elementos de la novela negra para mofarse de ciertos estereotipos relacionados con la sexualidad, las ideas de Freud, las cuestiones de género y las clases sociales británicas. Una novela tremendamente entretenida que a través del humor y de una serie de situaciones ocurrentes te desarma por completo, sin dejar de dar latigazos a tu cerebro. Recomendable como pasatiempo ágil e inteligente.

5 de septiembre de 2021

Anemia

Agnomia
de Róbert Gál.

Torrente incontrolable de ideas, ocurrencias y referencias, con saltos espaciotemporales alocados, que únicamente llama la atención por su pretenciosidad, su volatilidad y su falta de ingenio. Algunos quieren ser posmodernos llenando la libreta de garabatos arbitrarios que no aportan nada al lector. Otros creen que incluir infinidad de nombres de figuras literarias y artísticas va a conseguir que su obra eleve su conteo de glóbulos rojos. Todos ellos hacen acto de presencia aquí.

3 de septiembre de 2021

Aceitunas agridulces

El verano en que mi madre tuvo los ojos verdes
de Tatiana Tîbuleac.

Lectura amena y ligera que destaca por la expresividad de Tîbuleac y por su capacidad para crear un protagonista cuya mala leche resulta simpática. Una historia maternofilial sencilla y emotiva con pinceladas trágicas. Esta novela se la recomendaría al que busque un pasatiempo fácil, correcto y que le haga cosquillitas en el corazón. No tiene grandes defectos, pero creo que aquí había ingredientes para conseguir algo mucho más potente. Podría funcionar perfectamente como cine de autor, un verano a lo Call Me By Your Name pero en Francia y con otras peculiaridades. La verdad es que no estoy seguro de que haga suficientes méritos para llevarse una estrella en el blog, pero voy a ser generoso.

1 de septiembre de 2021

Héroes de la anécdota

Viajes con Heródoto
de Ryszard Kapuściński.

Kapuściński se hace con un ejemplar de Historia de Heródoto y se lo lleva de viaje por Asia y África, mientras desempeña sus tareas de reportero. En los huecos libres, se pone a leer y comparte con nosotros lo que más le llama la atención del libro. El recurso es inteligente, pues despliega en paralelo las corrientes del presente y el pasado, creando un tejido interesante de colisiones temporales y espaciales que harán las delicias de los amantes de la literatura de viajes y expandirán la mente a más de uno.

La autenticidad que transmite Kapuściński es admirable, por no hablar de unos valores tremendamente humanos y empáticos; da gusto dejarse llevar por sus palabras y su visión del mundo. Además, Ryszard no se queda en la superficie de las cosas, cuando es necesario, reflexiona con bastante profundidad sobre lo que se va encontrando en su camino o sobre los logros de Heródoto como historiador.

30 de agosto de 2021

Marcaje en zona

Zona Uno
de Colson Whitehead.

La portada de la edición en inglés que compré de segunda mano dice "a zombie novel with brains", haciendo un doble sentido con "brains". Una novela en la que aparecen sesos o es inteligente, o las dos cosas a la vez, pero que ya desde el principio te abruma con su densidad palabril, algo que se nota incluso más si, como yo, no eres nativo.

Colson Whitehead se preocupa mucho de construir frases rimbombantes, tan técnicas como pirotécnicas, pero se olvida de la atmósfera y los personajes, algo clave en este tipo de creaciones. Y para percibir esto sólo necesitas 20 páginas. Además, este tipo de prosa, en este género, agota al lector con bastante rapidez si no ofrece incidentes estimulantes.

Básicamente lo que sucede es que el autor confunde prosa enrevesada con inteligencia, sustituyendo la profundidad y la observación lúcida por la elocuencia lingüística, y espera que el lector se limite a saborear la prosa y prescinda del resto de ingredientes necesarios para construir una novela de zombis convincente.

*Parece que este es uno de esos escritores a los que la traducción al español les beneficia. Mi mujer leyó El ferrocarril subterráneo en inglés y yo en español (crítica aquí) y para ella fue una lectura laboriosa y a mí me pareció excelente. A tener en cuenta.

25 de agosto de 2021

El señorito

Botchan
de Natsume Soseki.

Red de mentiras y engaños
en el pequeño pueblo
donde llega el nuevo profesor.

Chismorreos varios se esparcen,
romances rotos y sospechas,
golpes rotundos para el pecho son.

Ligereza y entretenimiento se unen
a una prosa que exuda fluidez.
Incidentes de interés y personajes bien,
lo ambiguo va cogiendo definición.

La ausencia de especificidad pesa,
me falta Japón y sus peculiaridades,
no me transporta del todo a la cultura.

Observaciones agudas y reflexiones
tampoco asoman, no son el centro.
Lectura exenta de relevancia,
pero fácil y agradable.

20 de agosto de 2021

Embalsámame

El embalse 13
de Jon McGregor.

En menos de 50 páginas ya siento que me estoy arrastrando por una prosa cuyo objetivo debe ser imitar la textura de un lodazal. El tono áspero, casi robótico, y la marabunta de personajes sin desarrollar que desfilan por el papel tampoco ayudan a conectar con el texto. ¿Que el señor Jon McGregor quiere que los personajes sean engullidos por la comunidad y su falta de desarrollo es voluntaria? Excelente idea, no aporta nada y es difícil que se sostenga con una narración tan plomiza.

17 de agosto de 2021

Do Not Donut

Este libro te salvará la vida
de A. M. Homes.

"¿Este libro le salvará la vida a quién?" pregunta mi mujer, "¿dónde está la lección que tenemos que aprender? En realidad está vacío. Yo también sé vivir la vida y dejarme llevar si puedo ir regalando coches a la gente y comiendo en restaurantes de lujo y viajando lo que me apetezca".

Titulado cual libro comercial de autoayuda, muchos autos y mucha ayuda, pero no creo que nadie alcance la iluminación tras leerlo. Es un texto un tanto paradójico, pues funciona perfectamente como entretenimiento, pero sus ínfulas autoayudísticas (con cierto toque irónico) no cumplen las expectativas. El principal problema es que es difícil identificarse con un protagonista tan asquerosamente rico cuya crisis existencial es irrisoria en comparación con la del ciudadano medio. Sí que transmite el impulso de alguien que poco a poco le va cogiendo gustillo a la vida y va mejorando como persona, pero en un contexto de riqueza y abundancia que le resta impacto.

Hay que reconocer que el humor está bien y que tiene un ritmo bastante ágil, aunque esa agilidad a veces es contraproducente, ya que da la sensación de que Homes podría haber desarrollado más ciertas situaciones. El donut, con su agujerito en el medio, sirve de metáfora obvia del vacío interior del protagonista. Los toppings son algunos de los clichés que revolotean por la historia y el glaseado es su retrato de Los Ángeles, tiene sabor, pero es poco nutritivo.

Merece la pena como literatura escapista bien escrita y resultona (una adaptación cinematográfica podría triunfar), pero no esperes grandes revelaciones espirituales sobre el ser.

14 de agosto de 2021

Hurrah for Murray

Skippy muere
de Paul Murray.

Well, well, well... Paul Murray nos regala una de las mejores novelas de los últimos años, poniendo el foco en un grupo de adolescentes y en un profesor de su instituto. Prosa de calidad, personajes bien desarrollados, situaciones ocurrentes y un humor que suele dar en el clavo. Hay magia en el desarrollo de las relaciones románticas y en las cuestiones científico-metafísicas sobre otros universos. Ejemplo perfecto de que no todos los libros sobre adolescentes tienen que narrarse de manera básica o ser simplistas. Vislumbro una futura adaptación cinematográfica que podría convertirse en clásico.

*Aunque leí el libro en versión original, lo descubrí gracias a Pálido fuego, editorial a la que hay que aplaudir por acercar a los lectores hispanohablantes obras de calidad no tan conocidas.

**No tengo ninguna relación con dicha editorial.

***La novela es tan buena que me siento culpable de que esta reseña no sea más completa.

****Quizá en un universo paralelo sí que lo sea.

12 de agosto de 2021

Premisa recibida, ¿dónde está el desarrollo?

Castillo de arena
de Frederik Peeters y Pierre Oscar Lévy.

Este cómic son 104 páginas de premisa y 0 de desarrollo. Un claro ejemplo de una idea interesante que se queda sin explorar. Es evidente que hay un mensaje sobre la mortalidad, la duración de la vida, la relatividad del tiempo... con un guiño a que el ser humano es como un castillo de arena que finalmente se lleva el mar. No obstante, las cuestiones existenciales que deberían salir a flote con el concepto apenas se dejan ver. Se conforma con llegar a una superficie medianamente poética, sin acudir a la llamada de la profundidad.

10 de agosto de 2021

Páginas a pie de notas

Noche y océano
de Raquel Taranilla.

Novela tan metanarrativa, metaliteraria e intertextual como agotadoramente mentecéntrica¹ (la aliteración es voluntaria).

¹La mente de Raquel Taranilla se proyecta de manera abrumadora sobre el texto. El lector en ningún momento siente que está navegando por un mundo único, independiente de la autora, en el que hay personajes de carne y hueso, emociones genuinas y situaciones estimulantes. La sensación es que Taranilla está descargando su mente en el papel y el lector está encerrado en ella. No hay más mundo que el cerebro de Raquel.

Los jueguitos intelectuales, con infinidad de notas a pie de página y referencias, se sostienen hasta la mitad. A partir de las 200 páginas todo se vuelve repetitivo y tedioso. Las notas a pie de página tienen una frecuencia exagerada, cortan el ritmo de lectura constantemente y lo que aportan está supeditado a un mismo concepto que a su vez se repite, lo cual es una limitación innecesaria. Uno intenta coger algo de velocidad saltándose las notas, pero llega un momento en el que el texto es puro fango gravitatorio.

Noche y océano puede estar bien como curiosidad, ya que Taranilla tiene una prosa sólida y demuestra muchos conocimientos, pero cansa. El resultado habría sido muy superior con 200 páginas menos. A veces hay que saber cuándo decir adiós².

²En inglés dirían she overstayed her welcome.

8 de agosto de 2021

Los quehaceres sin hacer

Una chica es una cosa a medio hacer
de Eimear McBride.

Esa humildad que hace dudar de las capacidades de uno mismo, junto a las ansias de hacer justicia a todo lo que leo, me empujaron a releer (intentar releer) esta novela con la que no pude en 2016. Y lo que sucedió es que no pude pasar de las 20 páginas. Parto de la base de que mis dos intentos de lectura han sido con la versión original. Supongo que la traducción amortiguará bastantes baches.

En definitiva, me remito a lo que dije en la primera crítica (aquí). La experiencia de lectura es irritante, ya que esa supuesta complejidad lingüística no aporta nada. Lo que intenta hacer Eimear McBride sólo lo saben hacer unos pocos elegidos de una manera disfrutable (véase Ben Marcus). Dudo mucho que alguien se haya leído el libro entero sin sentir algo de sufrimiento. Aquí entra bien una de mis frases favoritas de Nietzsche, parafraseando: algunos enturbian sus aguas para hacerlas parecer más profundas.

5 de agosto de 2021

Bisectriz sin aristas

Cicatriz
de Sara Mesa.

Idea interesante en la que la sosez predomina. Y entonces llega el zzz y la repetitividad hunde a la obra. La capataz Sara Mesa no es capaz de generar interés más allá de las 100 páginas. Al principio uno se deja llevar por la curiosidad, pero la falta de brillantez de la prosa junto con un desarrollo plomizo, sin incidentes estimulantes, hacen que Cicatriz se desmorone. Una novela meramente funcional que parece que está escrita más para ser publicada que para ser leída.

2 de agosto de 2021

La sencillez sutil

Ghachar Ghochar de Vivek Shanbhag.

En su sencillez y ligereza, esta novela me ha parecido muy entretenida. Gracias a su brevedad y a la fluidez de su prosa, se puede leer de una sentada. Ayuda bastante lo bien desarrollada que está la dinámica familiar y la precisión del autor. La parte final puede parecer poco contundente y un poco peliculera, pero reflexionando sobre el conjunto, sí que se aprecian varios mensajes que resultan fascinantes, principalmente por la sutileza, disfrazada de ambigüedad, con la que Shanbhag revela las claves.

Observaciones con spoilers:
Al final se insinúa que el líder de la familia ha contratado a alguien para matar a Anita. Esto habla de cómo la familia está dispuesta a todo para conservar el statu quo. Pero también hace guiños a la posibilidad de que el negocio esté lleno de irregularidades, algo que se deja entrever a lo largo del relato, ya que el narrador tiene el puesto de jefe sin apenas trabajar y sin saber nada del negocio, lo que sugiere que podría ser un chivo expiatorio que tendría toda la responsabilidad en caso de ser descubiertos. También se menciona algo de que la familia siempre se asusta cuando se nombra a la policía. El asesinato no sólo busca mantener una jerarquía familiar que hace que las cosas funcionen, sino también ocultar la posibilidad de que alguien descubra los trapos sucios del negocio, puesto que Anita estaba cuestionando demasiadas cosas.

Cabe destacar el motivo de las hormigas que usa Shanbhag para deslizar otra observación. Cuando eran pobres, las hormigas abarrotaban su cocina y eran percibidas como seres repugnantes e invasivos. Cuando son ricos, el propio narrador mata a una que no le estaba molestando y Anita le recrimina. El autor, a través de las hormigas, nos dice que para esta familia, toda amenaza exterior debe ser aniquilada. Cuando son pobres, matan hormigas; cuando son ricos, matan personas.