23 de marzo de 2015

Ahora bajo

La lección de música de Pascal Quignard.

Suma de párrafos que relacionan de forma poética la música con la "muda" (así viene en la traducción), esta última asociada con el cambio de voz, el paso de la adolescencia a la madurez, la sexualidad (virginidad y castración), etc. Es un texto más ensayístico que narrativo (semejanzas con Cioran). La novela cumple, pero no me parece nada del otro mundo. A veces resulta irritante, pues intenta ser tan poéticamente intelectual que cae en la ambigüedad petulante: "todas las creaciones humanas más pretenciosas están subordinadas al elemento mínimo de un recitado, de una predación que se recrimina a sí misma el apetito de cierto sentido, de cierta presa, su visión, la emoción primera de motilidad, la captura" (hay que releer varias veces para intentar entender algo). Además, la última parte de la novela parece un añadido (cambia el contexto, el tono, el estilo...) y descompensa la estructura general. Mucho énfasis en el componente poético (con algunas pinceladas interesantes), pero poca consistencia global, tanto a nivel estructural como contentual (me invento la palabra).

16 de marzo de 2015

Comida sin especias

Especies de espacios de Georges Perec.

No veo la genialidad, es más, me sobrecoge la vacuidad de sus gestos. Chistes sin gracia, reflexiones vacías, jueguitos con las palabras, enumeraciones innecesarias... Intenta hablar del espacio y su excusa es que hay que "obligarse a escribir sobre lo que no tiene interés, lo que es más evidente" para que lo común parezca extraño. Así, se lía a enumerar infinidad de lugares y decir obviedades tipo "El mundo es grande. Los aviones lo surcan en todas direcciones todo el tiempo". Es difícil obtener respuestas interesantes cuando las preguntas que se plantean son tan superficiales. Parece el cuaderno de un niño que ha empezado a escribir lo primero que se le ha ocurrido sobre su ciudad, su habitación, el campo... En las últimas páginas el colegial deja entrever sus motivos diciendo algo así como que el espacio es deformado por el tiempo y la escritura es lo que permite retenerlo, generando un espacio estático. Nada nuevo bajo la lámpara del cuarto.

27 de febrero de 2015

Justiniana, devuélveme las horas

Justine de Lawrence Durrell.

Historia de amor, triángulo amoroso, recuerdos, memoria, me da igual... Estructura fragmentada que, una vez más (con el autor más preocupado por el experimento formal que por el lector), impide conectar con los hechos y los personajes. Se atisban ligeros guiños a la ciudad de Alejandría y cómo esta funciona como algo vivo que condiciona a los personajes. Poco más. Coñazo abisal.

18 de febrero de 2015

Corazón tan parco

Corazón tan blanco de Javier Marías.

Las citas hablan:

P. 13: "el hermano, que era bastante más joven que las dos niñas, se acercó a él, pero a modo de ayuda sólo logró asirle los faldones de la chaqueta, como para sujetarlo y que no se tambaleara con las arcadas, pero para quienes lo vieron fue más bien un gesto que buscaba amparo en el momento en que el padre no se lo podía dar".

P. 15: "Se dio cuenta entonces de que, como solía, había cometido el error de llevar el postre antes de retirar los platos y poner otros nuevos, pero no se atrevió a recoger aquéllos y amontonarlos por si los comensales ausentes no los daban por finalizados". "Como solía" ¿qué?, ¿darse cuenta del error o cometer el error? Más allá de eso, con Marías es posible que un plato, elemento físico (no gastronómico), se pueda dar por finalizado. Inicia la frase hablando de "platos" como entes físicos y acaba la frase interpretando que son entes gastronómicos.

P. 16: "El chico, que había visto bastante con anterioridad, sin duda permaneció un buen rato en el comedor y luego se fue sin decir adiós ni llevarse los cascos de botellas vacíos, ya que cuando horas después la tarta derretida fue por fin retirada y arrojada a la basura envuelta en papel, le faltaba una considerable porción que ninguno de los comensales se había comido y la copa de la mujer del médico volvía a estar sin vino". "Que había visto bastante con anterioridad" ¿quién? Luego, mete "y la copa de la mujer del médico volvía a estar sin vino" como un quiste.

P. 19: "pero no porque yo haya decidido acompañarla o ni siquiera porque tenga la costumbre de hacerlo y me parezca justo y educado hacerlo".

P. 22: "al cabo de unos minutos de mirar sin ver, individualicé a una persona".

P. 23: "De pronto cayó la noche, sin casi aviso como ocurre en los trópicos".

P. 23: "En ese momento la mujer de la calle alzó los ojos hacia el tercer piso en que yo me hallaba y creí que fijaba en mí su vista por primera vez". Esto es pura magia...

P. 27: "no me atreví a llegarme hasta ella". Este uso de "llegar" se repite más veces.

Etc.

Premio Nobel urgente.

23 de enero de 2015

Lumia

El moralista de Felipe Trigo.

En un tren. Una prostituta seduce a un militar. El protagonista (el moralista) miente al militar para rescatarlo de la seducción de la prostituta, lo que según él es algo malo. Más tarde, cuando el moralista se queda a solas con la prostituta, intenta seducirla pero ésta lo rechaza. Al final, cuando llegan a su destino, se ve que la mujer no era una prostituta y que tiene marido; el protagonista también tiene mujer e hijos. El autor enfrenta los conceptos de amor y matrimonio y al mismo tiempo muestra cómo el juicio moral es subjetivo y se transforma de acuerdo al resultado (cuando intenta seducirla, la mujer le parece bellísima e inteligente, pero cuando le rechaza se convierte en un ser despreciable; otro tanto se le podría aplicar a él). Nada del otro mundo, pero se lee en un momento.

17 de enero de 2015

Güinter City

La ciudad en invierno de Elvira Navarro.

Relatos más o menos relacionados entre sí cuya trama y aspecto humano devoran al resto de elementos (si es que hay otros elementos). Escritura correcta a la par que efectista en sus giros. Literatura estándar. Altas dosis de intrascendencia. Cuando cierras el libro se escucha un eco que rebota entre las páginas: "mediocridad cridad idad ad...".

5 de enero de 2015

Speichermacher

Austerlitz de W. G. Sebald.

Esto es una mezcla de Zweig y Bernhard pero en estático, sin ritmo, a cámara lenta, masticando las palabras cuarenta veces, como recomienda la ley, logrando que el texto resulte bastante aburrido. Un narrador que nos cuenta lo que otro narrador le cuenta (véase la pareja austriaca anterior) e incluso a veces otro narrador más incrustado en el interior (en jerga: narradores intradiegéticos). Sebald sabe escribir, el problema es que es plúmbeo. La suma de enumeraciones anodinas, descripciones tan excelsas como irrelevantes y un estilo parsimonioso, castigan mucho a los párpados. El tema central es la memoria y cómo la identidad, en gran medida, se sustenta gracias a los recuerdos. El texto muestra el intento de Austerlitz por descubrir su pasado y hacer brotar esa sensación de pertenencia que nunca tuvo. Incluye fotos en blanco y negro (capturas de un instante, que lo inmortalizan y hacen que se repita eternamente), charlas sobre sus padres adoptivos, recuerdos fugaces sobre su familia original, su huida de República Checa durante la Segunda Guerra Mundial, etc. Una novela que deleitará a los que disfrutan con esos personajes que escarban por los callejones más oscuros de la memoria con el fin de reconocer algo sólido y aferrarse a ello.

27 de diciembre de 2014

Ciudad vomitorio

Los misterios de Madrid de Antonio Muñoz Molina.

Novela negra. Parodia también. Presenta la oposición pueblo-ciudad de forma muy estereotipada, acumulando tópicos respecto a lo urbano: la ciudad como algo negativo, ruidoso, lleno de malhechores, generadora de estrés, que invita al pecado, etc. Como toda novela negra del montón, añade varias capas de misterio sin importar su coherencia y termina cada capítulo con un coitus interruptus narrativo, todo con tal de que el lector se quede enganchado. También tiene algún que otro giro inverosímil y algún descuido en la trama, que al final resulta bastante rocambolesca. No quiero entrar en detalles porque la novela no lo merece. Muy flojita.

16 de diciembre de 2014

Tetrnis

Algo supuestamente divertido que nunca volveré a hacer de David Foster Wallace.

Libro de ensayos bastante irregular. Cuatro bien, tres mal. El ensayo sobre David Lynch es muy bueno, junto con el de la ficción y la televisión, junto con el del tenista Michael Joyce, junto con el del tornado (en orden descendente de calidad). El resto son tirando a insoportables (lo que se soluciona con un par de gestos de muñeca). Lo más encomiable es la profundidad analítica y reflexiva de Wallace, entra hasta la cocina y te saca un planteamiento filosófico de un plato de macarrones. Muchas reflexiones, muy interesantes, lanzo algunas de ellas cual máquina lanzadora de pelotas de tenis (aleatoriamente): el escritor es un observador al que no le gusta ser observado; la televisión es importante porque moldea la imagen que uno tiene de sí mismo y de cara a la sociedad, incluso llega a ser más influyente que la propia literatura; los anuncios antes apelaban al grupo (unión) y ahora se concentran en la diferenciación (el individuo sobresale por encima del grupo gracias al producto anunciado); la televisión y los anuncios absorben la ironía y otras herramientas postmodernas de forma que la literatura pierde armas para rebelarse contra el sistema, y de aquí: rebelarse contra la televisión usando técnicas absorbidas por ésta es inútil. Etc.

9 de diciembre de 2014

Clima sensacionalista

Trópico de Cáncer de Henry Miller.

Parafraseando a Henry: esto no es un libro, es un escupitajo en la cara del arte, una patada en el culo de Dios, del hombre, del destino... Sólo pude llegar hasta la página 60 (y uno se deprime cada vez que pasa esto, no es broma). El objetivo de Henry es "escribir todo lo que se omite en los libros". Por eso en todo momento parece que estamos presenciando cómo el autor mide su musculatura verbal a través de la obscenidad y la radicalidad de sus ideas. El libro bien podría haber empezado así: "hola, me llamo Henry Miller y esto es Jackass". Total que Henry presenta una especie de "notas fragmentarias" (son sus palabras, algunos ponen (sic) que queda muy chuli) sobre su vida en París donde lo principal es causar sensación en el lector. Es difícil conectar con los personajes y las situaciones. Podría ser interesante quizás, no como obra narrativa, sino como lienzo de vivencias, como documento humano más que literario.

2 de diciembre de 2014

Corriente alterna

Other Electricities de Ander Monson.

Libro de relatos algo huidizo. Según pasan las páginas van apareciendo dibujos de circuitos eléctricos acompañados por frases tipo "querido/a, las distancias son accidentales", etc. No sé si tacharlo de ambiguo, borroso o indefinido, o las tres a la vez. No conecto para nada con el texto, no veo la relevancia de los relatos, ni de los circuitos, ni de nada. No soy consciente de si hay una capa profundísima que soy incapaz de ver. Hay nieve y muertos por la nieve y el hielo y Michigan y Canadá por todos los relatos. A lo mejor la nieve esconde el terreno firme y me resbalo. Una vez esquié y se me dio fatal. Habrá que practicar más.

24 de noviembre de 2014

Un marciano

Bajo el signo de Marte de Fritz Zorn.

Por culpa de su familia, que abrazó la hipocresía de la sociedad burguesa suiza, su infancia y su adolescencia le causaron tantos males que con apenas 30 años ya padece cáncer (murió a los 32). El autor describe sus vivencias en primera persona desde un presente en el que ya está enfermo. Justifica su enfermedad encadenando acontecimientos del pasado, traumas y comportamientos, de forma que los lazos causa-efecto resultan bastante verosímiles y de bastante profundidad introspectiva. Describe su infancia/adolescencia como una etapa en la que se dejó llevar por los valores de su familia: no participar, no juzgar, excluirse, tratar lo complejo como algo extremadamente complicado, el sexo como algo malo, etc., para así no ponerse al descubierto, no ser juzgado por la sociedad y mantener cierta superioridad sobre los demás. Resumido metafóricamente por esta cita: "para no ensuciarnos, no tocábamos absolutamente nada". Su diagnóstico sobre sí mismo parece decir que reprimió su identidad en su infancia, debido a las presiones de su familia, y eso explotó en forma de cáncer, ya que la personalidad de Aries suele ser bastante fuerte (una pasividad vital mortífera para un ser con una energía que requiere tanta actividad). Cita: "todas las lágrimas que no había llorado y no había querido llorar durante mi vida se habían amontonado en mi cuello y habían formado ese tumor porque no habían podido cumplir con su verdadero destino: el de ser lloradas". Este libro es un claro ejemplo de cómo una obra literaria, autobiográfica, puede ser útil para entender una enfermedad. Después de su lectura queda claro que los factores emocionales son determinantes a la hora de desencadenar una enfermedad. Muchas gracias a los que me lo recomendaron. Buen libro.

17 de noviembre de 2014

¿Dónde está Wilson?

A bordo del naufragio de Alberto Olmos.

Malsonancias visuales: "Supermán" (con tilde), "cuando principias la ascensión de la escalera", "para que tus compañeros no crean que estás al cabo de la calle en política", "estornudas horrísonamente", "Reeböck", "todo la cafetería", "esa esperma podrida te conforma", etc. Términos de postureo: "adminículos", "desbastadas", "lancinar", etc. Recordemos que el libro es de 1998. El texto presenta un stream of consciousness en segunda persona a través del cual un veinteañero nos cuenta cómo va y viene a la universidad, cómo se mueve por las calles de Madrid, cómo reflexiona sobre su condición de perdedor y su alienación, etc. Si bien hay fragmentos bastante agudos y alguna que otra reflexión acertada, también cuenta con una gran cantidad de verborrea, paja, relleno, cuya única finalidad es mover el relato hacia delante, lo que hace evidente su vacuidad. No me parece una mala novela, pero tampoco buena. Ni fu ni fa. Quizás ese "finalista del Herralde" genere demasiadas expectativas.

13 de noviembre de 2014

Downside up

Hundido hasta el cielo de Richard Fariña.

Lo cogí porque el prólogo lo firmaba Pynchon y lo ponía bastante bien. ¡Thomas, mentiroso! ¡Sal de tu agujero que te voy a decir un par de cosas! (Ojo con el prólogo del señor Thomas, que si te descuidas el cabrón te desnuda el libro... aunque al final no hubo problemas porque aguanté 40 páginas). Estilo plagado de frases cortas repletas de enumeraciones irritantes, llagas en la boca que te escuecen al comer y te impiden saborear el guiso. Estilo repetititivo, y aquí las llagas se transforman en cocodrilos. Aparte de esto, a Richard se le ve que quiere parecer guay, mostrando su vida de campus, de risas por San Francisco, colega, que si las chatis, unas cerves, que si te meto un chiste cool por aquí, una charla intelectualoide por allá, etc. Me recordó en cierta manera a Los vagabundos del Dharma de Kerouac, pero sin la carga espiritual ni la naturalidad de éste. Sin miedo a ser excesivo, diría que es una obra bastante desagradable: enumerativamente repetitiva y con ganas de ser guay.

9 de noviembre de 2014

Dukhovnost

De lo espiritual en el arte de Vasili Kandinski.

Ensayo. Algunas ideas interesantes: adoptar las técnicas del pasado no sirve para la época actual, sólo para imitar la forma, ya que el alma se pierde (el alma de la obra depende del creador) / los colores tienen vibración espiritual y producen efecto en el alma / la abstracción prescinde de una forma clara y se centra en el color para que éste vibre en el interior de las personas / hay una estrecha relación entre el color y el sonido (colores = notas musicales) / hay colores excéntricos (amarillo) y colores concéntricos (azul) / el artista contemporáneo tiene que ser fiel a sí mismo y permitir que su arte salga de dentro de forma natural, sin que factores externos alteren el resultado, así conseguirá que su obra tenga alma y resuene en el interior de las personas. Bastante interesante, por lo menos para entender su obra con algo más de profundidad. Imagino que esta obra, en su época, sería mucho más inspiradora que en la actualidad.

3 de noviembre de 2014

Concedido

Permission de S. D. Chrostowska.

Esto va de decir la verdad en su sentido más verdadero. Va de "un experimento en dar" (las traducciones de las citas son mías), sin recibir nada a cambio, poniendo esfuerzo en ello, dejándose todo y midiendo la capacidad de la autora de crear "desde la nada hacia la nada". Un libro que es un libro convirtiéndose en libro: "esta obra se da forma de obra a sí misma". Un libro que se sabe libro. La etiqueta para describir la estructura suena de lujo: fragmentariedad epistolar. La autora, a través de una serie de cartas que envía un tal F. W., se pregunta acerca del proceso creativo, la pasión, la soledad, la muerte... A partir de aquí empieza lo más interesante (ojo spoiler): cuando uno acaba de leer el libro, éste muere. El espíritu se pierde, ya que es un libro que es construido a la vez que es leído, es decir: "la obra (escritura) vive, pero la obra (libro) muere". Al leer un proceso de escritura es como si el texto estuviera vivo y al terminarlo se convirtiera en libro y muriera. La autora solapa la lectura con la creación del texto de tal forma que al acabar el libro, éste es algo muerto, muerto porque ya lo has leído y ese proceso de escritura-lectura ya sólo puede ser revivido. Muere en el sentido de que su escritura-lectura nunca más podrá estar viva. Parafraseando a la autora (que reflexiona sobre el "experimento en dar" y el crear "hacia la nada"): cómo puedo darte algo que es nada (muere tras su lectura) y que sólo tiene validez en el proceso de lectura-escritura, puesto que una vez completo ya no es nada. Hay un componente de desmaterialización de la escritura que me parece excelente: "la escritura tiene su propia vida. ¿Acaso puede ésta ser dada?". La relación lector-escritor que genera también es muy interesante: solapa el proceso creativo con la lectura y de esta forma la experiencia de conexión con la autora es muy intensa. "Al disoluto final de esta escritura yace la disolución del significado de este libro, y de nuestra conexión". Así, conexión y libro mueren juntos y al perder el presente pierden su significado. Permission porque de alguna manera la autora pide permiso para conectar con el lector y éste permite (podría no leer la obra o abandonar la lectura), y al mismo tiempo, autora y lector permiten que la conexión se deshaga (que el libro finalice), si bien en uno sucede de forma natural y en el otro es una decisión creativa. A este tipo de libros los catalogan, quizás como advertencia previa para cerebros estancados, de literatura experimental. Más bien diría que es la literatura que se tiene que hacer en el siglo en el que vivimos.

29 de octubre de 2014

Abstemio Cruz

La muerte de Artemio Cruz de Carlos Fuentes.

Historia de amor, historia de México y alguna que otra reflexión existencialista. La narración está estructurada en párrafos que van cambiando de persona. Yo, tú, él. Yo: presente / enfermedad y muerte / personal e intimista. Tú: futuro / narración de sí mismo en segunda persona. Él: pasado / política / fechas y recuerdos. Positivo: estructura y recursos narrativos muy interesantes / algunos tramos son muy ágiles / intento de solapar los tiempos de la existencia individual así como los distintos puntos de vista sobre uno mismo. Negativo: dispersión que impide conectar intensamente con los personajes y las situaciones. Notable en sus recursos, deficiente en su capacidad para enganchar al lector.

25 de octubre de 2014

The Dharma Bums

Los vagabundos del Dharma de Jack Kerouac.

Juergas y epifanías de un vagabundo llamado Ray (Jack). El texto es un canto a la libertad, una oda a la espiritualidad, vayamos a dormir al bosque o escalemos una montaña o viajemos sin destino haciendo autostop, no importa, lo principal es conectar con el entorno y así rasgar nuestra piel para que el esqueleto espiritual salga a flote. Muchas ideas están impregnadas de budismo y zen (¿budismo zen?), principalmente, con mis palabras: la consciencia de la muerte y el absurdo de existir se combaten con la iluminación, y ésta llega restando importancia a la existencia y conectando con la naturaleza, lo que nos permite sentirnos libres y romper con las ataduras que impone el sistema, como por ejemplo, la tendencia a producir para consumir. Sí es cierto que hay reflexiones que resultan algo confusas, que no van en la misma dirección que la idea principal, y a veces el autor peca de ser un poco "místico de rastrillo", metiendo nombres raros sin explicar, como si el simple hecho de mencionar algo sagrado le diera un toque mágico al texto. Hay reflexiones interesantes sobre la realidad (¿todo es un sueño?, ¿la realidad la construye nuestra mente?, ¿somos vacío?) y sobre la imposibilidad de enseñar una verdad indudable al resto de seres vivos. Creo que la percepción de Jack sobre la espiritualidad, en su gran mayoría, es muy acertada. Unas pocas ideas más: el silencio es sinónimo de sabiduría, primero hay que domar la mente para luego dejarla de lado, todos estamos hechos de la misma sustancia, lo dionisíaco como exaltación de la vida, etc. Gran libro que quizás, literariamente hablando, no sea gran cosa, puesto que el estilo es muy espontáneo y muestra muy poca preocupación lingüística, sin embargo, sin esa naturalidad perdería toda su fuerza. Es ese estilo espontáneo el que transmite cercanía y veracidad y consigue que el mensaje de Jack impacte por dentro.

20 de octubre de 2014

More él

La invención de Morel de Adolfo Bioy Casares.

Situación: una isla. Primera premisa: las cámaras de fotos roban el alma y son capaces de matar. Segunda premisa: "Aquí estaremos eternamente [...] repitiendo consecutivamente los momentos de la semana y sin poder salir nunca de la conciencia que tuvimos en cada uno de ellos, porque así nos tomaron los aparatos". Tercera premisa: la fotografía contrarresta ausencias espacio-temporales. Cuarta premisa: las máquinas proyectan la realidad. Quinta premisa: los motores de las máquinas funcionan con la energía de las mareas. Sexta premisa: "puede pensarse que nuestra vida es como una semana de estas imágenes y que vuelve a repetirse en mundos contiguos". Séptima premisa: la inmortalidad consiste en dejar el alma grabada y que ésta se proyecte en la isla eternamente. Conclusión: todo es Matrix. Segunda conclusión: el protagonista sólo existe como imagen literaria, proyectada por la máquina generadora de palabras alias escritor. Referencia: Niebla de Miguel de Unamuno. Reflexión: tanto los personajes como el autor quedan grabados en el texto y serán inmortales, una semana, gracias a la secuencia de acontecimientos del libro, repetidamente, sin poder modificar ni un matiz. Opinión: la prosa es algo atascadiza al principio, pero poco a poco se va deshaciendo el nudo y al final todo se resuelve adecuadamente.

14 de octubre de 2014

Autosuicidio

Suicidio de Édouard Levé.

El autor se quitó la vida después de escribir esto. Y esto es: el autor se autobiografía a través de un personaje que es amigo suyo y repasa algunos recuerdos sobre él, en segunda persona, anteriores a su suicidio. Los recuerdos aparecen de forma fragmentada, justificándose así: "Describir tu vida en orden sería absurdo: me acuerdo de ti al azar. Mi cerebro te resucita por detalles aleatorios, como uno hurga entre las canicas de una bolsa". Plausible. Una fragmentariedad que viene a presentar los recuerdos como si de un diccionario se tratara, "ABC no es ni más ni menos cronológico que BCA", remarcando la ausencia de linealidad en nuestra vida cuando ésta es revivida por nuestra memoria. Lo fragmentario aporta una ligereza al texto (tejido vaporoso) que consigue que la existencia sea percibida como algo volátil, fantasmal, insignificante, lo que de alguna manera intenta restar importancia al suicidio (desaparición autoimpuesta de algo efímero). Parte de la gracia del texto reside en que Levé, antes de suicidarse, escribió esta aproximación a cómo sería recordado, dando pie a varias reflexiones acerca de la vida y la memoria. Un detalle: según el amigo del texto, el autor planificó la inscripción de su lápida, las fechas, antes de morir. El problema es que si moría antes o después no cumplía las fechas y la gente que viera su lápida iba a pensar en la duración de su vida de acuerdo a lo inscrito en ellas, no a su existencia real. Así, el texto es la lápida, la fecha escrita antes de morir, un pronóstico existencial (el autor escribe el texto sabiendo que se va a suicidar), y al mismo tiempo juega con la idea de ser recordado más por el texto (una posible ficción) que por su existencia real. Esto demuestra que al final la ficción puede tener más valor que la realidad y que el autor puede alterar la visión que la gente tendrá de él a través de lo escrito. Un texto, en general, bastante bueno, con ideas realmente interesantes. Cada reseña es a su vez una lápida, en el sentido más literal, palabras que intentan capturar el espíritu de una lectura que murió. Esta lápida quiere honrar al señor Levé, pues de él depende su existencia, y por ello se despide con sus palabras: "La muerte es a la vida lo que el nacimiento a la ausencia de vida".

10 de octubre de 2014

Bildungsroman de manual

Bajo las ruedas de Hermann Hesse.

Un joven. Paso de la adolescencia al mundo adulto. Escrito de forma muy correcta, sin chirridos, pasando páginas con agilidad. El chaval hace el examen y es aceptado en una institución para empollones, pero pierde el rumbo cuando se da cuenta de que estudiar no le interesa. Crítica a la educación tradicional y a las imposiciones sociales que devienen en una crisis personal que precede al infortunio. Enfocando un poco más cerca, el autor nos dice que el desarrollo espiritual sucede de forma natural, puesto que cada uno tiene su propio camino, y no a través del estudio de materias impuestas por una institución o por la misma sociedad (o quizás que la evolución espiritual nada tiene que ver con el almacenamiento de información y el ejercicio intelectual). Muy correcto en su ejecución, pero falta fuerza en la presentación de la idea. La suavidad de la prosa contagia al contenido y éste último apenas golpea. No está mal, aunque esta idea se desarrolla mejor en Siddhartha, novela del mismo autor.

6 de octubre de 2014

Mirada a la miríada

Manhattan Transfer de John Dos Passos.

Mosaico de la sociedad estadounidense, con especial énfasis en Nueva York. A Johnny se le va la olla con alguna digresión que otra y a veces introduce cosas que no tienen nada que ver, pero no escribe mal. Buena prosa. Muchos diálogos. Los párrafos que abren cada capítulo son de lo mejor. La idea está bastante bien, va saltando de un personaje a otro intentando retratar el conjunto de la sociedad a través de la suma de individualidades. Esta idea moldea la estructura narrativa, forma y contenido encajan, la fragmentariedad enriquece el texto y expande la perspectiva del lector (varios puntos de vista sobre la sociedad; remarcando la insignificancia individual en relación con algo más grande). El problema es que ese desarrollo fragmentario no permite que el lector establezca conexiones lo suficientemente sólidas con los personajes, los lazos cuelgan, y esto hace que las situaciones pierdan mucho impacto. A partir de la mitad pierde fuerza y el texto no engancha para nada. También creo que falta discutir ideas potentes más allá de la idea general que vertebra al texto y de algún apunte social. Interesante, pero no me parece lo suficientemente profundo ni ameno como para valorarlo positivamente (valoración neutral).

2 de octubre de 2014

Pinceladas borrosas

Notable American Women de Ben Marcus.

En el primer capítulo el padre habla de su hijo (Ben Marcus); calidad literaria: sublime. En el último capítulo la madre habla de su hijo (Ben Marcus) y de la relación con el padre; calidad literaria: demasiado extenso y pesado (para ser el final). Dentro de este sándwich paterno-materno-filial hay una trama indefinida sobre la búsqueda del silencio y la quietud, con reflexiones sobre el lenguaje, el movimiento, la feminidad, el sonido... Frases como "reemplazar al sonido como el medio de comunicación primario, declarando al movimiento el ‘primer lenguaje’" (traducción mía). La paradoja es que estamos ante un texto, algo que ni produce sonidos ni tiene movimiento, pero que es capaz de recrearlos a través de ciertos símbolos (palabras). En el texto se dice que "el sonido mata" y "causa polución", por eso hay que hacer "voto de silencio" o "ayuno de lenguaje". Las palabras se pueden comer y el agua es trascendental. También hay partes que son un "estudio para catalogar los nombres de las mujeres americanas" en las que se definen los nombres, ya que estos dan pautas de comportamiento a la persona, es decir, si te cambian el nombre tu forma de ser varía. Hay cierta crítica al lenguaje, en frases tipo "como si algo no supiera lo que es hasta que el sonido adecuado es lanzado hacia él"; "hablar es crear clima"; "el movimiento y el discurso molestan a la atmósfera", o ideas oscuras como "la falsa promesa de movimiento". A partir de la página 150 el texto se hace algo pesado, la realidad bizarra que presenta empieza a perder fuerza por culpa del exceso, una realidad inverosímil demasiado prolongada. También es excesivo en su dirección egocéntrica, se menciona a sí mismo muchas veces, incluso dando la sensación de que todo el libro gira en torno a su persona. Me parece muy interesante por la capacidad de crear un mundo inverosímil de forma tan estética y simbólica, ese mundo borroso y ambiguo que al mismo tiempo transmite cosas perceptibles, y también por su habilidad para jugar con los recursos narrativos y moldear gramaticalmente el lenguaje. Este autor debería estar traducido al español.