2 de julio de 2015

La semilla

El origen de Thomas Bernhard.

La obsesión, siempre cerca, omnipresente, en un tejido teñido de biografía, desde el primer momento, y puñales a la educación y la sociedad austriacas, Salzburgo concretamente, aunque quizás faltan ideas, un más allá de, pero como relato humano, con un mínimo de complejidad formal, la obsesión, siempre cerca, reiterativa, una y otra vez, recuerdos del internado y de la infancia donde el nacionalsocialismo y el cristianismo son gemelos, sin olvidar las agonías educativas, y es que las escuelas y los institutos no hacen más que mutilarnos, destruirnos, aniquilarnos, y no hay remedio, y la aniquilación que perpetran las autoridades que se encargan de obligar a los niños a tener una educación en la que, insisto, no hacen más que eliminar al ser humano que llevamos dentro, con la dificultad que eso conlleva a la hora de reencontrarse con uno mismo, es considerable e inadmisible, pues nadie tiene el derecho de aniquilar la naturaleza del ser humano.

25 de junio de 2015

El ego como ilusión

El libro del tabú de Alan Watts.

Título traducido penosamente (puesto que lleva hacia otra parte), el original es The Book: On the Taboo Against Knowing Who You Are. En estas páginas me rencuentro con ideas que ya masticaba por dentro. Principalmente: el ego es una ilusión que nos separa del entorno, nosotros somos todo lo que nos rodea, somos el universo entero y él es nosotros. Obviamente, defiendo esa idea. Más de uno debería leer este libro, sobre todo aquellos que tachan al autor de charlatán, pero claro, si la razón no permite que lo espiritual penetre, la obra difícilmente hará efecto. Gran lectura.

13 de junio de 2015

This man is an Arab

El árabe del futuro de Riad Sattouf.

Cómic. Las anécdotas de un niño que vive en Libia y Siria. Estéticamente nada del otro mundo. A nivel de recursos narrativos también poca cosa. Interesante para conocer algunos detalles sobre la vida en ambos países. El final te deja un poco frío, parece que ha cortado la historia, como si tuviera previsto hacer una segunda parte (lo que resulta algo mercantilista). Está bien para pasar el rato.

27 de mayo de 2015

Wittgenstein’s Mistress

La amante de Wittgenstein de David Markson.

Descatalogado en español (bien hecho, señores). Obra maestra. Literaturización del Tractatus de Wittgenstein. Situación postapocalíptica: la narradora es la única superviviente. Así, su pensamiento construye el mundo, tal que "los límites del lenguaje son los límites del mundo" (frase del amigo Ludwig). Imita el estilo de las proposiciones del Tractatus. Éstas, en la obra de Markson, suelen hacer referencia a figuras históricas del arte (Rembrandt, Van Gogh, Magritte, etc.). Hice un trabajo bastante extenso sobre este libro y me vais a perdonar que no profundice demasiado. Toda la obra es una parodia del pensamiento y del lenguaje (que lo articula). Markson se mofa de su imprecisión, de su arbitrariedad (Saussure), del solipsismo que conlleva, etc. Lectura obligatoria.

15 de mayo de 2015

Desayuno, comida y cena

Desayuno de campeones de Kurt Vonnegut.

Se narra la historia de dos personajes que al final se encuentran (así de fácil). Estilo sencillo a la par que impecable. No propina guantazos estéticos, pero al menos destila precisión. Texto muy fluido, agradable, que presenta una crítica bastante dura a la sociedad norteamericana. Lo más destacable, aparte de su lado crítico, es el humor (carcajadas varias) y las digresiones (ocurrencias para posibles novelas) del amigo Kilgore Trout. He de decir que el final me dejó un poco frío (sobre todo por sus semejanzas con Niebla de Unamuno, ups, el spoiler...). El regusto final es bastante sano, como el de esa fruta fresca que entra con fuerza a media tarde. Recomendable.

7 de mayo de 2015

Transferencia

La colmena de Camilo José Cela.

Copia de Manhattan Transfer pero en modo culebrón rancio. Mosaico social que se desarrolla a base de cotilleos, saltando de personaje en personaje. No sé qué me puede decir en 300 páginas si en 80 no me ha dicho nada. Cargado de expresiones que buscan ser humorísticas tipo "nos han merengao", etc. Y se me hace antiguo el "Doña Rosa", "Doña Matilde", "Leoncio"... Extremadamente anodino.

28 de abril de 2015

No corre por tus venas

Hilos de sangre de Gonzalo Torné.

Fra fra frases: "he recibido la noticia sobre tu propósito de divorciarte con alarma"; "cuando media hora después se avino a bajar de la butaca, se estiró boca abajo sobre una esterilla, y retiró la bolsa de la piel para enseñarme la herida me asusté", "una salsa pornográfica" (peculiar unión palabril), etc. No sabe usar las comas, no sabe usar... "me aseguró que cuando fallan la cabeza y el corazón el pito es el órgano con autoridad suficiente para mantener algo de orden en el matrimonio"... y del chiste vulgar mejor ni hablamos. No se entiende nada, la prosa y la hiperpoblación de referencias... y suceden muchas cosas y no sucede nada. En el caso de que esa ambigüedad sea voluntaria, resulta muy gratuita y carece de estilo. Después de leer esa marabunta de frases malsonantes a uno se le quitan las ganas de seguir, amigo.

22 de abril de 2015

Se compra compromiso

El vano ayer de Isaac Rosa.

Límite: 93 páginas. Siendo franco: ya me canso. Que si el periodo de Franco y los socialistas y los de derechas e izquierdas... que no literatura. Le llaman "escritor comprometido" porque a falta de creatividad habla de política (lo que todo el mundo sabe hacer en España). ¿Qué tendrá que ver la literatura con la política? ¿A quién se le ocurre mezclar esos lodos con algo que intenta aproximarse al arte? Luego Isaac quiere ser original y utiliza recursos metaficcionales, dirigiéndose al lector explícitamente, sin sutileza, y explicándole sus artimañas y sus reflexiones sobre la novela porque 1. El lector es tonto y necesita ayuda, y 2. Aunque la novela sea una mierda, mira todo lo que ha tenido que pensar. Por si esto fuera poco, esos requiebros metaficcionales intentan excusarse por la atrocidad lingüística perpetrada, como si haciendo visibles las carencias del texto éste tuviera validez. A nivel compositivo, forma y contenido no tienen nada que ver, se percibe un intento de contar temas aburridos de una forma innovadora. Los recursos formales funcionan bien para el escaparate, pero para el conjunto de la obra no. Ya es costumbre en España que la mediocridad se lleve premios y aplausos.

23 de marzo de 2015

Ahora bajo

La lección de música de Pascal Quignard.

Suma de párrafos que relacionan de forma poética la música con la "muda" (así viene en la traducción), esta última asociada con el cambio de voz, el paso de la adolescencia a la madurez, la sexualidad (virginidad y castración), etc. Es un texto más ensayístico que narrativo (semejanzas con Cioran). La novela cumple, pero no me parece nada del otro mundo. A veces resulta irritante, pues intenta ser tan poéticamente intelectual que cae en la ambigüedad petulante: "todas las creaciones humanas más pretenciosas están subordinadas al elemento mínimo de un recitado, de una predación que se recrimina a sí misma el apetito de cierto sentido, de cierta presa, su visión, la emoción primera de motilidad, la captura" (hay que releer varias veces para intentar entender algo). Además, la última parte de la novela parece un añadido (cambia el contexto, el tono, el estilo...) y descompensa la estructura general. Mucho énfasis en el componente poético (con algunas pinceladas interesantes), pero poca consistencia global, tanto a nivel estructural como contentual (me invento la palabra).

16 de marzo de 2015

Comida sin especias

Especies de espacios de Georges Perec.

No veo la genialidad, es más, me sobrecoge la vacuidad de sus gestos. Chistes sin gracia, reflexiones vacías, jueguitos con las palabras, enumeraciones innecesarias... Intenta hablar del espacio y su excusa es que hay que "obligarse a escribir sobre lo que no tiene interés, lo que es más evidente" para que lo común parezca extraño. Así, se lía a enumerar infinidad de lugares y decir obviedades tipo "El mundo es grande. Los aviones lo surcan en todas direcciones todo el tiempo". Es difícil obtener respuestas interesantes cuando las preguntas que se plantean son tan superficiales. Parece el cuaderno de un niño que ha empezado a escribir lo primero que se le ha ocurrido sobre su ciudad, su habitación, el campo... En las últimas páginas el colegial deja entrever sus motivos diciendo algo así como que el espacio es deformado por el tiempo y la escritura es lo que permite retenerlo, generando un espacio estático. Nada nuevo bajo la lámpara del cuarto.

27 de febrero de 2015

Justiniana, devuélveme las horas

Justine de Lawrence Durrell.

Historia de amor, triángulo amoroso, recuerdos, memoria, me da igual... Estructura fragmentada que, una vez más (con el autor más preocupado por el experimento formal que por el lector), impide conectar con los hechos y los personajes. Se atisban ligeros guiños a la ciudad de Alejandría y cómo esta funciona como algo vivo que condiciona a los personajes. Poco más. Coñazo abisal.

18 de febrero de 2015

Corazón tan parco

Corazón tan blanco de Javier Marías.

Las citas hablan:

P. 13: "el hermano, que era bastante más joven que las dos niñas, se acercó a él, pero a modo de ayuda sólo logró asirle los faldones de la chaqueta, como para sujetarlo y que no se tambaleara con las arcadas, pero para quienes lo vieron fue más bien un gesto que buscaba amparo en el momento en que el padre no se lo podía dar".

P. 15: "Se dio cuenta entonces de que, como solía, había cometido el error de llevar el postre antes de retirar los platos y poner otros nuevos, pero no se atrevió a recoger aquéllos y amontonarlos por si los comensales ausentes no los daban por finalizados". "Como solía" ¿qué?, ¿darse cuenta del error o cometer el error? Más allá de eso, con Marías es posible que un plato, elemento físico (no gastronómico), se pueda dar por finalizado. Inicia la frase hablando de "platos" como entes físicos y acaba la frase interpretando que son entes gastronómicos.

P. 16: "El chico, que había visto bastante con anterioridad, sin duda permaneció un buen rato en el comedor y luego se fue sin decir adiós ni llevarse los cascos de botellas vacíos, ya que cuando horas después la tarta derretida fue por fin retirada y arrojada a la basura envuelta en papel, le faltaba una considerable porción que ninguno de los comensales se había comido y la copa de la mujer del médico volvía a estar sin vino". "Que había visto bastante con anterioridad" ¿quién? Luego, mete "y la copa de la mujer del médico volvía a estar sin vino" como un quiste.

P. 19: "pero no porque yo haya decidido acompañarla o ni siquiera porque tenga la costumbre de hacerlo y me parezca justo y educado hacerlo".

P. 22: "al cabo de unos minutos de mirar sin ver, individualicé a una persona".

P. 23: "De pronto cayó la noche, sin casi aviso como ocurre en los trópicos".

P. 23: "En ese momento la mujer de la calle alzó los ojos hacia el tercer piso en que yo me hallaba y creí que fijaba en mí su vista por primera vez". Esto es pura magia...

P. 27: "no me atreví a llegarme hasta ella". Este uso de "llegar" se repite más veces.

Etc.

Premio Nobel urgente.