"Ella me ha sentido muy inquieto"; "un disparo fallado a la
niebla"; "el basural", entre otras curiosidades. Si te digo que no he podido
terminar ningún relato de los largos... Plomo, plomizo, plomazo, plúmbeo,
plúmbico, Pb. Y no porque no sepa escribir (que tampoco), sino porque parece
que narra por narrar, no transmite control, el hilo narrativo se va diluyendo, lees
con la sensación de que no vas a ninguna parte, además de que la experiencia de
lectura es pésima. Juega con la oscuridad, la extrañeza y la ambigüedad, pero
cuesta encontrar algo enriquecedor, algo destacable, algo que saborear. Uno se
pregunta cómo este señor puede ir de oca a oca y tiro porque me toca (de beca
en beca gracias a la manteca (la parte grasa del entrecot literario)).
Alejandro Sawa: La mujer de todo el mundo
Hace 5 días