La introducción ya lo dice claro, el libro va de delincuentes
y homosexuales. No me atrevería a decir que sea un mal libro porque no me
interesa el tema para nada. Un fallo del autor podría ser no conseguir que el tema me interese, dejémoslo ahí. Demasiado narrador, demasiada concentración en sí mismo, del narrador o del autor, igual da, primos hermanos. Prosa algo alambicada, a veces, con algún detalle interesante, a veces, pero algo espesa, sopita veraniega, no veo los fideos que me inviten a continuar sorbiendo. Vuelvo a decir: quizás en su época era subversivo y rompedor y daba voz a los marginados sociales, pero como texto en sí mismo no me dice gran cosa.
Alejandro Sawa: La mujer de todo el mundo
Hace 4 días