Abandono tras un 25% leído (algo más de 70 páginas). Tema
central: la guerra civil, esto es, mi interés = 0. A pesar de que la prosa me
parece elegante y la idea de concentrarse en el territorio llama la atención,
esta novela es un coñazo total. Ejemplo: "los esfuerzos hercinianos del momento
westfaliense han tomado forma (al parecer) en la región astur-leonesa a lo
largo de un geosinclinal cuyo eje debía pasar por algún punto de Galicia para
resolverse en una familia de arcos de plegamiento de dirección E-W que
paralelos entre sí en el occidente de Asturias se van cerrando al contacto con
el macizo resistente para mostrar una acusada convexidad en su extremidad
gallega". Pues eso, una elegancia que se ahoga en su propio vómito, como si
leer fuera un acto de absorción de palabras irrelevantes, el autor deja escasas
rendijas para que entre la luz de un hilo argumental o para que de rebote,
manque sea, algún reflejo inspirador se filtre y aparte los bostezos. Se dedica a describir el terreno y a
dar nombres de regiones, montañas, ríos, cordilleras, "Mampodre", "Rañeces", "Láncara", "Dinant", y la narración resulta estática, sin
movimiento, sin color, sin acción, sin contenido humano, todo es descripción,
un vacío de palabras que apuntan hacia el territorio. ¿Ahí está la gracia? ¿Vacío
narrativo que intenta expresar el vacío existencial? La verdad es que no soy
capaz de ver la relación que hay entre describir milimétricamente la corteza
terrestre y la guerra civil. ¿O quizás el tema central es el territorio? Vale.
¿Por qué? ¿Dónde está la conexión? No sé si merece la pena soportar las cotas de aburrimiento que
alcanza el texto porque no parece haber galletita al final del túnel.
Alejandro Sawa: La mujer de todo el mundo
Hace 5 días