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11 de enero de 2023

Dubravka saca la katana

Gracias por no leer
de Dubravka Ugrešić.

Ensayos sobre la industria del libro que presentan el lado más ácido de Dubravka Ugrešić, la autora no se corta a la hora de lanzar dardos contra el panorama literario. Este libro le parecerá muy jugoso a cualquier amante de la literatura que rechace la cultura de masas y la visión mercantilista. Y sin más dilación, algunas perlas:

- Ugrešić critica que la libertad y el derecho a expresarse sirvan como excusa para que todo el mundo produzca libros. Parece que no todo el mundo puede ser cirujano, pero sí escritor.

- Afirma que rara vez la calidad literaria coincide con el éxito económico. 
Ya no existe la división entre alta y baja literatura. Ahora hay libros que funcionan y libros que no. La realidad la dicta el mercado y los beneficios económicos, hasta el punto de que lo que determina el valor estético de una obra es el propio mercado, no los escritores o los críticos. Esto hace que predominen los libros para las masas y no los libros con voz propia y cierta complejidad, ya que los escritores, para abrirse paso, adaptan su voz a los designios del mercado.

- Menciona a Timothy Bewes que dice que la sinceridad ha sustituido al ingenio y a la sutileza como señal de credibilidad comercial. Y señala que se perciben las obras posmodernas como algo no sincero que requiere esfuerzo para ser comprendido.

- Destacar el capítulo sobre la cultura del entretenimiento y cómo afecta a la literatura, así como el que aborda el futuro del escritor. También me pareció interesante el de la globalización, que menciona que todo el mundo tiene voz y quiere expresarse, pero nadie escucha a nadie, y que el dominio cultural de EE. UU. hace que todos, de alguna manera, seamos ese país.

14 de noviembre de 2022

Peliaguda

La edad de la piel
de Dubravka Ugrešić.

Ensayos varios sobre la piel, los tatuajes, la cultura, la migración, la misoginia... en los que Dubravka Ugrešić, con una prosa impecable y una elocuencia descomunal, presenta una serie de reflexiones muy sugerentes que se acercan a unos valores de resistencia que se están perdiendo. Y con "resistencia" me refiero a abordar con pensamiento crítico ciertas construcciones y tendencias sociales que se aceptan sin pensar demasiado. La autora también hace un retrato interesante de Croacia y los países de alrededor. Los ensayos de corte político me han parecido más pesados, pero en general, es un buen libro. Ugrešić exuda sabiduría e integridad y es una persona que no tiene miedo a defender sus ideales.

Anotaciones:

- Rechaza ese constructo que dice que los ricos son ricos porque trabajan mucho. Eso no es más que un engaño para que se consuelen los pobres. Una cajera búlgara de Ámsterdam no se hará rica trabajando 17 horas al día. Tampoco es veraz el relato de que los países más pobres de Europa lo son porque sus habitantes son perezosos, cuando en realidad es donde, estadísticamente, más horas se trabaja.

- Menciona la teatralización del mal (grabaciones del ISIS, documental sobre el asesinato de "comunistas" en Indonesia) y cómo los conflictos y la guerra siempre son asuntos masculinos.

- Ataca especialmente a la misoginia y el ruido molesto que, incluso en silencio, hacen los hombres en la sociedad.

- Tiene una visión positiva de la migración, ya que esta da vida a Europa. Los mandamases creen que la pueden controlar poniendo alambre de espino.

- La democratización de la cultura desemboca en la cultura del consenso, donde la gran mayoría parece estar de acuerdo en que un producto artístico determinado es bueno (y menciona La La Land y los libros de Elena Ferrante). Eso atiende a razones comerciales y sociales, nadie quiere autoexcluirse con su opinión. Y añade "no tener ni la menor idea es [...] el fundamento sobre el que se sostiene la cultura del consenso".