10 de marzo de 2014

Que Edén

Balada de Caín de Manuel Vicent.

Narra Caín. Adán y Eva son papá y mamá. Distorsión. Caín y Abel homosexuales. Surrealismo. Mundos superpuestos y/o saltos temporales. Extensión y reescritura de las Escrituras. Humor cojonudo. Prosa exquisita. Originalidad. Narra Caín, desde sus viajes por el desierto a.C. hasta sus andanzas como saxofonista en Nueva York. La evolución del personaje está muy bien tratada y las superposiciones temporales acompañan a la perfección y suceden de manera muy suave. "El rabo de la mona es la esencia", es decir, el equilibrio entre presente, pasado y futuro, en referencia a la historia de la humanidad, a nuestra vida cotidiana o a la narración. La superposición temporal potencia la idea de que, aunque no lo hayamos vivido, todos llevamos el paraíso (el pasado) en nuestra memoria. ¿Nueva York es el nuevo paraíso? En la modernidad la gente celebra la muerte de Abel y le pide autógrafos a Caín, "patrón de todos los asesinos", el primer asesino de la historia. En Nueva York a Caín se le aparece un perro (símbolo de Cerbero) y metafóricamente le muestra las diferentes vías hacia el paraíso: iglesia (religión), joyería (riqueza), comisaría (justicia), alcantarillas (pobreza), remarcando ésta última por la capacidad de sus habitantes de olvidar lo que hay arriba. El can simboliza lo opuesto a Cerbero, pues si éste originariamente guarda las puertas de acceso al infierno, aquí guarda las del paraíso, por lo que Caín se encuentra en el infierno. Casi al final del libro aparece una frase que confirma lo dicho: "Tu propio yo es tu Caín que asesina a Abel. Si no has visto al diablo, mira a tu propio yo. Sólo el yo arde en el infierno". Caín defiende el placer de olvidar, "la dicha consiste en esa sensación de no haber vivido", y describe la felicidad como una "sensación de una belleza que está en la memoria y uno ya no recuerda", exactamente igual que nuestra sensación acerca del paraíso. Eva antes de morir le dice a Caín que "no vuelva el rostro al pasado; la vida consiste en huir detrás de un sueño que no existe". Porque si volvemos la vista atrás nos damos cuenta de que nos echaron del paraíso y de que vivimos en el infierno. Cada recuerdo, cada anhelo, cada destello melancólico tiene su esencia en la pérdida del paraíso. La muerte de Abel es algo metafórico porque supone que éste sale de la memoria de Caín (y de la memoria colectiva, de ahí que le pidan autógrafos en la era moderna). En definitiva, todos somos Caín y matamos a Abel cada día para olvidar la belleza del pasado y así poder recuperar el paraíso en el ahora.

8 de marzo de 2014

Surco vacío

Los mares del sur de Manuel Vázquez Montalbán.

Novela negra, no por lo oscuro de sus profundidades, sino por su genuflexión ante el copy & paste estructural y contentual. Sorpresa: un detective que investiga un asesinato. Reconozco que la prosa está bien, hay mérito. Los primeros capítulos son buenos, unas risas, pero luego aparecen una serie de inverosimilitudes en el suceder argumental que... véase un personaje al que le invitan a cenar en un restaurante y se marcha nada más acabar, dejando a los otros dos en la mesa, porque tiene sueño y al día siguiente madruga; véase que el detective entra en una casa y tarda media hora en ver a la dueña y hasta ésta se sorprende al verle. Inconsistencias también, véase el asesinado, que murió hace años, y cuando va el detective a su casa en la que vivía solo se encuentra una botella de vino abierta (teniendo una señora de la limpieza, que tampoco tiene sentido que se muera y siga teniéndola); véase que el asesinado, en un primer momento, según la mujer, heredó su riqueza de su padre, pero más tarde se dice que la ganó con su empresa. Va, aceptamos pulpo como animal de compañía. También discute la novela negra, habla de "patriotismo gastronómico", hedonismo, capitalismo, espolvorea cierta crítica hacia la burguesía... en ese sentido está bien y es curioso que lo que funciona son los accesorios. El argumento, la trama y su desarrollo son sosísimos, explanada que mira al horizonte, pero lo que circunda es interesante. Podría haber invertido los papeles: ctrl c ctrl v para lo que rodea y el hilo principal currárselo más.

6 de marzo de 2014

Fatherland

Patria de Robert Harris.

Me lo recomendaron dos personas. Ejemplo de best seller bien escrito y sin demasiadas deficiencias. No hay nada destacable, cumple su función: entretener. Estrategias estándar de novela negra: empieza con un asesinato, va creando diferentes capas de misterio según avanza la narración, hay historia de amor, hay luchas de poder, alguna traición, giros convenientes, definición clara de los buenos y los malos, etc. Lo único original que añade es el toque distópico con la idea de que los nazis ganaron la Segunda Guerra Mundial, pero en ningún momento profundiza. Pasando el rato.

4 de marzo de 2014

Urbía

Zalacaín el aventurero de Pío Baroja.

Narra las andanzas de un mozalbete apasionado y corajudo, tan salvaje como natural. El chaval se mete en líos por todas partes. Alto contenido histórico-político. La prosa es una de las virtudes de Baroja, quizás no por su exquisitez o su nivel poético, pero sí por su efectividad y su capacidad de enfoque. Creo que el resultado final no es demasiado satisfactorio, se digiere bien, tiene momentos entretenidos, pero se echa de menos más reflexión y algún retazo filosófico.

1 de marzo de 2014

Gilichpollas

La muerte de Iván Ilich de León Tolstói.

Abrimos los brazos para recibir a Tolstói, siempre bienvenido. Novela corta que me dejó sensaciones contradictorias. Está claro que los dos primeros capítulos quieren hacernos entrar en calor, pero mayormente sobran. Nudo y desenlace están bien. Iván, frente a la inminencia de su muerte, reflexiona acerca de la misma. Descubre que toda su vida ha sido un error, que mucho forzar la mueca delante de los demás y poco hacer lo que realmente debería haber hecho. Llega a la conclusión de que si muere sufriendo tanto y relativamente joven es porque lo hizo mal en el pasado. Es un texto que cumple, no obstante, no me parece una gran obra. No analiza en profundidad las relaciones con los otros, sólo las esboza. Falta indagar más en la muerte, presentar un análisis más serio, más feroz, encarando a la muerte de verdad y desnudándola hasta que piel y huesos desaparezcan y el lector tenga que afrontar lo intangible.

26 de febrero de 2014

Un pueblo llamado Dante’s Peak

Bajo el volcán de Malcolm Lowry.

El principio es algo confuso, cuesta entrar en el texto porque los personajes se solapan, pero luego todo se ordena y fluye mejor. Inicialmente el protagonista describe los alrededores de la ciudad mexicana en la que está y va incluyendo algunas digresiones. Este mecanismo narrativo, acompañado de una prosa cuidada y una expresividad bastante creativa, me resultó interesante, por eso fui capaz de llegar hasta la mitad del texto. Cuando la mujer empezó a recriminarle al Cónsul lo de su alcoholismo por vigésimo tercera vez consecutiva, decidí abandonar. Argumento: un borracho que se encuentra, tan metafórica como literalmente, "under the volcano". Está divorciado y es un borracho. Su mujer viene a reconciliarse con él, a sacarle de las borracheras y llevárselo a casa, pero él se aísla a través del alcohol y no quiere salir de ahí, de alguna manera asume su destino. Creo que el autor, en sus ganas de enfatizar esa soledad de borracho y ese dejarse llevar hacia el infierno, cae demasiado en la repetición y no presenta acciones variadas, como si sólo jugara con dos o tres colores en vez de utilizar una paleta más rica. Aparte, Lowry se dispersa. Si hacemos una comparación de borrachuzos para entender esto, Lowry vs Bukowski (made in Ire), el primero es más profundo y más elaborado, el segundo resulta más efectivo y golpea más. Bukowski presenta una prosa fría y directa que llega sin contemplaciones, el ser humano se desnuda, no hay filtro entre él y el lector, y eso genera cierta concentración, sin embargo, Lowry es más retorcido, hay oscuridad entre el personaje y el lector, por eso quizá llega menos, porque ese oscurecer el destino individual, si no es muy preciso, difumina la intensidad de los acontecimientos y reduce la concentración, pierde enfoque. Creo que Bajo el volcán es una obra bastante elaborada, pero que por momentos es repetitiva, poco práctica y dispersa, de ahí que el texto, según se avanza en la lectura, vaya perdiendo intensidad.

23 de febrero de 2014

Monotocromía

Volverás a Región de Juan Benet.

Abandono tras un 25% leído (algo más de 70 páginas). Tema central: la guerra civil, esto es, mi interés = 0. A pesar de que la prosa me parece elegante y la idea de concentrarse en el territorio llama la atención, esta novela es un coñazo total. Ejemplo: "los esfuerzos hercinianos del momento westfaliense han tomado forma (al parecer) en la región astur-leonesa a lo largo de un geosinclinal cuyo eje debía pasar por algún punto de Galicia para resolverse en una familia de arcos de plegamiento de dirección E-W que paralelos entre sí en el occidente de Asturias se van cerrando al contacto con el macizo resistente para mostrar una acusada convexidad en su extremidad gallega". Pues eso, una elegancia que se ahoga en su propio vómito, como si leer fuera un acto de absorción de palabras irrelevantes, el autor deja escasas rendijas para que entre la luz de un hilo argumental o para que de rebote, manque sea, algún reflejo inspirador se filtre y aparte los bostezos. Se dedica a describir el terreno y a dar nombres de regiones, montañas, ríos, cordilleras, "Mampodre", "Rañeces", "Láncara", "Dinant", y la narración resulta estática, sin movimiento, sin color, sin acción, sin contenido humano, todo es descripción, un vacío de palabras que apuntan hacia el territorio. ¿Ahí está la gracia? ¿Vacío narrativo que intenta expresar el vacío existencial? La verdad es que no soy capaz de ver la relación que hay entre describir milimétricamente la corteza terrestre y la guerra civil. ¿O quizás el tema central es el territorio? Vale. ¿Por qué? ¿Dónde está la conexión? No sé si merece la pena soportar las cotas de aburrimiento que alcanza el texto porque no parece haber galletita al final del túnel.