Me expongo a puertas sin pomo.
El autor narra su experiencia tomando testosterona en gel mientras asegura que vivimos en una era "farmacopornográfica".
La industria farmacéutica y la pornográfica son líderes en el capitalismo posfordista.
"Las verdaderas materias primas del proceso productivo actual son la excitación, la erección, la eyaculación, el placer y el sentimiento de autocomplacencia y de control omnipotente. El verdadero motor del capitalismo actual es el control farmacopornográfico de la subjetividad".
Se refiere a todas las sustancias que ayudan "a la producción de estados mentales y psicosomáticos de excitación, relajación y descarga, de omnipotencia y de total control".
Una economía "dominada por la industria de la píldora, por la lógica masturbatoria y por la cadena de excitación-frustración en la que esta se apoya".
Admito que algo resuena de fondo con cierto sentido, pero en general parece que Preciado quiere validar ciertas ideas disparatadas uniendo conceptos que muchas veces no tienen una relación directa. Algunos ejemplos:
- La potencia orgásmica está relacionada con los inmigrantes encerrados que son percibidos como objetos.
- "No hay porno sin píldora y sin Viagra. O, inversamente, no hay Viagra ni píldora sin porno".
- "No hay pornografía sin una vigilancia y un control farmacopolítico paralelo".
El autor percibe tal afán de control por parte del sistema que es como si cada eyaculación estuviera monitorizada.
Me cansé rápidamente de su vehemencia y su manera de juntar ideas sin demasiada claridad.
Lo curioso es que me pareció un texto tan extremadamente personal como excesivamente abstracto y no sé si esto es posible, pero los chirridos sí que los oí.

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