Cinco relatos.
Leí dos.
Metí la nariz en un tercero.
Descripciones y enumeraciones y repeticiones.
Repeticiones contantes y sonantes.
Nada cautivador.
¿Cómo apareció esto en mi lista?
Me pregunto.
Y me pregunto cómo es posible que haya ido a Nápoles y no haya ido al mismo tiempo.
Principios de los 2000.
Nos bajamos del autobús en Castel Nuovo y en esa época la ciudad debía ser tan peligrosa que nos recomendaron no salir de esa zona.
Así que estuve y no estuve en Nápoles.
Algo parecido a lo que me sucedió en Marsella cuando llegamos al Puerto Viejo, pero esa es otra historia.
U otro libro.
Y por ampliar la reflexión:
¿Dejar un libro a las pocas páginas es lo mismo que hacer turismo?
Podemos decir que un turista nunca vive el 100% de una ciudad, ¿pero acaso el habitante de la ciudad lo hace?
Y en términos lectores, ¿podríamos afirmar que el que lee un libro de principio a fin lo experimenta realmente al 100%?

No hay comentarios:
Publicar un comentario