26 de diciembre de 2013

Se desmelena

La sonata a Kreutzer de León Tolstoi.

Pozdnishev te coge en un tren y te suelta un chaparrón de reflexiones sobre el amor y te cuenta la historia que le llevó a matar a su mujer, con un estilo veloz, ágil, con buenas reflexiones, interesante, y te lo lees del tirón y piensas en lo fácil que lo hace y lo bien que lo expresa y te hace dudar sobre tus propias convicciones y sobre las capacidades de otros escritores, tampoco es tan difícil, ¡vamos muchachos!, papel y lápiz, teclado y Word, y te dices que Bernhard mamó de Tolstoi y que una evolución de algo que ya existe, si aporta algo nuevo, es muy válida, y te preguntas por qué los escritores, a falta de horno, no intentan coger el pan de sus ídolos y mejorarlo, y te respondes que lo mismo no es tan fácil, porque la mitad de un escritor es su capacidad de absorción.

5 comentarios:

  1. Que buena pinta. Y mira que AÚN no he leído nada de Tolstoi.

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    1. Es el primero que leo de Tolstoi, de los gordos no he leído ninguno.

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    2. Reconozco humildemente que estoy como Bea, totalmente virgen en cuanto a Tolstoi se refiere. Me apunto corregir esta situación en 2014.

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  2. Junto con La muerte de Iván Ilich, es una de mis novelas favoritas de Tolstói, y dos de mis preferidas de todo lo que he leído.

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