Muchas veces voy a contrapié de lo que dictan público y mercado, pero siento que es mi obligación hacer caso omiso al ruido y actuar de contrapeso si así lo dictan mi criterio y mis inclinaciones. Este cómic causó sensación en España, pero para mí no ha sido más que un ligero contratiempo en mi experiencia lectora. La abundancia de lugares comunes, clichés y estereotipos contradice a todos aquellos que claman por su originalidad e incluso se atreven a hablar de obra maestra. No sé quién sabe más de nudos, si el capitán o el contramaestre, pero mi respeto por el arte, la música y la literatura me enseñó desde muy joven a manejar objetos afilados y puntiagudos. En esta etapa de la humanidad parece que cada vez hay más gente que no sabe distinguir entre madera maciza y contrachapado, entre pechugas y contramuslos... El arte rara vez busca la gratificación simple del lector o intenta tocar la fibra sensible añadiendo de fondo música de piano y contrabajo... El arte busca algo más sutil, más delicado, a lo que el lector, el espectador o el oyente lleguen con pensamiento crítico y con trabajo.
24 de agosto de 2026
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