31 de mayo de 2026

Había un delfín y un mono

Isolada
de Keiler Roberts.

Escenas cortas sobre el día a día de la autora que se centran en aspectos conyugales, maternofiliales y creativos, sin pasar por alto la salud mental y física.

La fragmentariedad puede ser un recurso más o menos acertado, pero aquí se utiliza de una manera un tanto brusca. Hay muchos saltos repentinos entre escenas que habrían funcionado mejor con alguna viñeta más de desarrollo.

Los dibujos ni fu ni fa, los personajes no son precisamente adorables, el humor impacta con cuentagotas y el contenido de las situaciones más serias tampoco me parece nada memorable. Poco que destacar.

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