Pantera de Brecht Evens.
Una fantasía infantil tan desconcertante como redundante, narrativamente poco relevante, que exhibe un apartado visual llamativo y rimbombante, quizá impactante, ante el cual uno puede bostezar o sonreír de manera inquietante.
El desarrollo narrativo tiene poca riqueza debido a los diálogos poco inspirados que se suceden entre los personajes principales y a unos esquemas visuales que se repiten constantemente y aumentan el estatismo. El concepto de la niña soñadora que habla con criaturas tampoco me parece innovador. Lo cierto es que no veo la magia por ninguna parte, aunque posiblemente su público ideal sean los adolescentes.
Ismaíl Kadaré: Frías flores de marzo
Hace 14 horas

No hay comentarios:
Publicar un comentario