24 de julio de 2026

Así Irrsigler siguiendo a Reger

Maestros antiguos
de Thomas Bernhard.

Segunda lectura de esta obra maestra. Echaba de menos a Bernhard por aquí y en mi interior. A estas alturas qué puedo decir de este maestro nuevo... mi escritor favorito sin ninguna duda. Esto se lee con el corazón en la mano, sintiendo cosquillitas en ambos ventrículos, y con el cerebro dando las gracias por el festín (dando por hecho que las carcajadas permiten un correcto funcionamiento de todos los órganos).

"En Austria hay que ser una mediocridad para tener derecho a hablar y ser tomado en serio".

"Los historiadores de arte son los verdaderos aniquiladores del arte y no debiéramos dejar que los historiadores de arte aniquilasen el arte en calidad de aniquiladores del arte".

"Con la charlatanería del historiador de arte el arte se atrofia y es aniquilado. Millares, incluso decenas de millares de historiadores del arte destruyen el arte con su parloteo y lo aniquilan".

Reger busca defectos en las obras maestras para tranquilizarse: 
"Ninguna de esas obras de arte mundialmente famosas, sea de quien sea, es realmente un todo y algo perfecto. Eso me tranquiliza, dijo. Eso me hace feliz en el fondo. Solamente cuando, una y otra vez, nos hemos dado cuenta de que el todo y lo perfecto no existen, tenemos la posibilidad de seguir viviendo. No soportamos el todo ni lo perfecto".

Critica cómo los profesores son peones del Estado y el colegio crea seres del Estado y los Maestros Antiguos han servido al Estado o a la Iglesia.

"Hasta la obra de arte más extraordinaria no es más que un esfuerzo lastimoso, totalmente carente de sentido y de finalidad, de imitar a la Naturaleza [...] ¿Qué es el rostro pintado por Rembrandt de su madre frente al rostro real de mi propia madre? [...] ¿Qué son los prados del Danubio, por los que puedo andar mientras los puedo ver, en comparación con los pintados?".

Los llamados Maestros Antiguos estuvieron a merced de la visión estatal católica, hicieron "arte católico del Estado".

"Esa gente no pintaba al fin y al cabo más que para sobrevivir y por dinero y para ir al cielo y no al infierno".

No hay ni uno solo de los Maestros Antiguos "que haya tenido buen carácter y buen gusto, y entiendo por buen carácter, sencillamente, un carácter insobornable. Todos esos artistas, en calidad de Maestros Antiguos, eran sobornables y por eso su arte me resulta tan repulsivo, así Reger". Le resultan repulsivos pero no puede dejar de estudiarlos.

"Ay de usted si lee con más intensidad, se echará a perder todo lo que lea. Da totalmente igual lo que lea, al final será ridículo y al final no valdrá nada. Guárdese de penetrar en las obras de arte, dijo, se echará a perder todas y cada una de ellas, hasta las más queridas [...] Porque siempre lo he mirado todo totalmente, lo he escuchado siempre todo totalmente, lo he leído siempre todo totalmente o, por lo menos, he intentado siempre escucharlo y leerlo y mirarlo todo totalmente, en fin y final de cuentas me ha horrorizado todo, y con ello me han horrorizado todas las artes plásticas y toda la música y toda la literatura, dijo ayer. Lo mismo que, con ese método, en fin y final de cuentas me ha horrorizado el mundo entero, sencillamente todo".

"Ahora sé, sin embargo, que no debo leer totalmente ni escuchar totalmente ni contemplar y mirar totalmente si quiero seguir viviendo. Es un arte no leer totalmente ni escuchar totalmente ni contemplar y mirar totalmente, dijo. Todavía no domino ese arte por completo, dijo, porque mi tendencia es al fin y al cabo abordarlo todo totalmente y asimismo continuarlo totalmente y llevarlo a cabo totalmente, ésa es, tiene que saber, mi verdadera desgracia, dijo. Ese mecanismo de destrucción sumamente personal y siempre dirigido a lo total".

"El arte no está hecho para la contemplación total y la audición total y la lectura total, dijo. Ese arte está hecho para la parte miserable de la Humanidad, para la cotidiana, para la normal, incluso tengo que decir, para nadie más que los de buena fe. Una gran construcción, dijo, qué deprisa se empequeñece al ser contemplada por unos ojos como los míos, por famosa que sea, y precisa y exactamente entonces la reduce, más tarde o más temprano, a una arquitectura ridícula".

A incorporar en mis reseñas: "una prosa de dedo indicador".

Un hombre observa el cuadro de Tintoretto (El hombre de la barba blanca) en el museo porque tiene el mismo en su casa. No sabe cuál es el auténtico porque tiene otros cuadros importantes que vienen del duque de Kent y de su tía de Glasgow. No se resuelve esta cuestión. ¿Es importante? La copia de la copia. Si sientes lo mismo con los dos, ¿importa? Dice que sólo un artista tan grande como Tintoretto sería capaz de "pintar un segundo cuadro no como totalmente igual, sino como totalmente el mismo". ¿Acaso Bernhard no pinta el mismo cuadro una y otra vez? Una segunda y una tercera y una cuarta (etc.) novela como totalmente la misma.

El arte de la fuga.

Ligero punto negro: cuando entra en temas de política me gusta menos.

"La verdad es que un hombre de oído sensible no podrá ya pronto salir a la calle; si entra uno en un café, si entra en una fonda, si entra en unos almacenes, por todas partes, lo quiera o no, tiene que oír música, y si viaja en tren o vuela en avión, la música lo persigue hoy por todas partes. Esa música sin pausa es lo más brutal que la Humanidad de hoy tiene que soportar y padecer".

Cuando murió su mujer, Reger acudió a Schopenhauer para sobrevivir.

"Cuando uno ha perdido a su ser más próximo, todo le resulta vacío".

Abusamos de los grandes pensadores y artistas, los queremos usar para nuestros fines y eso es un error. Aunque recurramos a ellos y nos llenemos con ellos, al final descubrimos que estamos vacíos y solos.

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